Los días de julio

Los días de julio

Cuando se llaman los grillos en la noche
y atruenan las chicharras
al sol del mediodía
y las colmenas
son un zumbido frenético de abejas,

cuando se aquietan las truchas
en las pozas
y el mar detiene sus olas a la orilla
de las playas
y todo duerme y sestea

entonces yo extiendo  el mantel de los recuerdos
y sé que la vida se multiplica,
se agranda y crece entre los días de julio
como pájaros de luz.

Y sé por qué no fue una derrota
al final de aquel verano
lo que mató a don Quijote,
sino
en la forma del hidalgo Alonso
Quijano, el Bueno,
la vida no pudo resistir
la muerte de la ilusión.

González Alonso

21 comentarios en “Los días de julio

    • Antes de nada, te deseo y os deseo a ti y Mari Carmen una feliz estancia en Palmeira. Te agradezco las palabras, siempre tan generosas, que me dedicas, y siento que este año se hayan frustrado los planes que tenía de viajar a Galicia teniendo que suspender el viaje que ya estaba contratado. Ahora, en este mes, estoy aprovechando para visitar a mi hija en Almería, pero tal y como van las cosas pienso que no podremos movernos del País Vasco una vez hayamos vuelto. La verdad es que todo cuanto está ocurriendo no es una broma y junto con las víctimas de la pandemia se nos presenta un panorama económico y social desalentador. Procuraremos, de cualquier modo, sacar algún resto de optimismo y positividad mirando al futuro. Vaya con los mejores deseos mi abrazo, Magda.
      Salud.

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  1. ¡¡¡Adorable!!! Me encantó el poema en su totalidad. Pienso que una vida sin ilusión, no es vida, y muere con premura, en el intento por sobrevivir… (poetas suicidas o poetas de la generación decapitada).
    Seguramente es lo que le ocurrió a don Quijote. La ilusión es la chispa de la vida que puede encontrar «en el mantel de los recuerdos …. pájaros de luz«. Felicitación Julio, encantada de leerte. Abrazos julianos

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    • Pues agradezco tus palabras, Cecilia. Y sí, pienso que si Cervantes llamó a su personaje «ingenioso hidalgo» (I parte) o «ingenioso caballero» (II parte), también podría muy bien haberse referido a don Quijote como «ilusionado hidalgo o caballero«. Y la muerte de la ilusión fue la muerte de don Quijote. Mi abrazo.
      Salud.

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  2. Excelente Julio,tu mes da mucho de sí en cuanto a nostalgias y cálidos recuerdos,al parecer. Y qué cierto es que cuando la ilusión muere,el cuerpo no aguanta tantos días sin sentido y la vida se va como esos ríos que no saben hacer otra cosa que fluir hacia su propia muerte en el mar. Tal vez por eso,al final,el ingenioso hidalgo de la Mancha fue el más sensato y cuerdo de los mortales.

    Un abrazo y buen verano.

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    • Pues sí que estoy convencido de que la capacidad de ilusionarse es el motor de la vida, y no solamente en el mes de julio, sino siempre. La ilusión, la sorpresa, el descubrimiento, el aprendizaje son, junto a una buena salud, algunos de los ingredientes que nos hacen posible vivir. A don Quijote lo mató la locura de estar sano. Y todos somos en algún modo quijotes y sanchos. Un abrazo, Joaquín.

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