02
Jun
20

Los días de junio

Los días de junio
(Versículos a partir de “Las mil y una noches”)

Qué aurora tan luminosa la que me trae tu venida
un día entre los días de junio
oh, mi dulce esposa circundada de gracia.

Turbada la mirada
mi lengua nada puede decir, y siento ardiente
la exquisita dicha del amor, cautivo
de inaugurar esta jornada
con tu deliciosa contemplación, desnuda
entre las desnudas y primeras horas
que visten la mañana.

Como en las mil y una noches así me encuentras
desvestido y perdido en el desierto
de la ansiedad y los celos
en busca del agua fresca
que ofrece el beso en el manantial de los labios,
el que calma, sólo él, más de mil pesares, mil presagios
y mil penas.

Ven, amada mía, con tu honesta mirada
y el rubor de tus mejillas que avergüenza al mismo sol,
desanuda sin demora en la miel de tu boca
el difícil nudo de la espera
antes de que el viento funesto del otoño
marchite con su aliento el brillo de mis ojos
que hoy gozosos se posan
sobre tu cuerpo perfecto en miradas sensuales
y cubre de la vista de los hombres
con delicado tacto
el delgado vestido de la recta
y decorosa
castidad.

Has venido, sin saberlo, a obedecer tu destino. Y todo
es amor, todo el amor que habla
para que yo ponga a la puerta de mi torpe lengua
la cerradura firme del silencio.

González Alonso

18
May
20

Sanchica

Sanchica

Quince años, dos arriba dos abajo
Sanchica cumplirá. Como una lanza
es la moza al decir de Sancho Panza
que parió su mujer Tere Cascajo.

Fuerte y capaz de hacer cualquier trabajo
para ser gran condesa bien le alcanza
todo el aire del campo, la templanza
y saber cocinar las sopas de ajo.

Tal mañana de abril fresca y lozana
ninfa del verde bosque bien sería
y agua que limpia de la fuente mana.

Más fina que la fina porcelana
su cara de condesa luciría
en su curtido rostro de aldeana.

González Alonso

11
May
20

En la sima

En la sima

Desde la sima en que la mala suerte
quiso poner a Sancho en duro aprieto
se oye con sus lamentos el discreto
silencio de su burro ante la muerte.

¿Y qué esperar después de conocerte,
guardarme la amistad con tu respeto,
si el trance de esta noche y su secreto
traerán  la desdicha de perderte?

Pasan las horas lentas en el sucio
triste y frío  lugar de la vileza
con lágrimas, lamentos y querellas.

Y en silencio profundo sigue el rucio
filosofando mudo y con tristeza
los mensajes del viento y las estrellas.

González Alonso

*Sancho y su rucio caen por la noche en una profunda sima. El burro, silencioso y patas arriba, miraba la noche estrellada por el agujero del precipicio mientras Sancho gritaba y  se lamentaba convencido de que allí, amo y pollino, acabarían su paso por la vida. (El Quijote.- II, 55)

01
May
20

Los días de mayo

Los días de mayo
(En la luz de Almería)

Eran días de azul y de aire limpio
como dedos que se hunden en la tierra
y remueven su verdor. Los atochares
pintan las lomas,
a los roquedos se alzan
en aire las retamas, trepan
los matorrales.

Eran días
de milagro en el desierto,
de ramblas escaladas
de gandules
y todos los colores del ocaso.

Sobre el malva volcánico la sierra
y la costa recortada, el mar
de azules mece
en sus aguas profundas
praderas de posidonias.

Y hay
paz, un silencio sonoro
que inflama de calma la mirada
y en el alma
el aroma del tiempo

cuando mayo desciende por sus días
de  sur mediterráneo.

González Alonso

21
Abr
20

Alonso Fernández de Avellaneda

Alonso Fernández de Avellaneda
Malo es todo aquello que para el fin deseado
vale poco (El Quijote de Avellaneda, cap. XVII)

Si para el fin querido vale poco
todo aquello que es malo, hagamos cuenta
de cuan poco ha valido aquí la afrenta
robándole a Cervantes este loco.

Avellaneda dicen en el zoco
ser el avellanado que dio a imprenta
esta segunda parte donde asienta
su torpeza escribiendo; yo así invoco

a  Dulcinea desterrada; al triste
hidalgo sin amor; al escudero
simple, ramplón, rufián y avaricioso.

¡Que don Quijote sin amor no existe!
¡Que no hay Sancho más fiel y aventurero!
¡Que no hay sin Dulcinea mundo hermoso!

González Alonso

10
Abr
20

Pérdida

Hoy eras sólo ola cabalgando
en la música
de ayer, breve ansiedad
y aliento del invierno;
eras como son los momentos buenos de la vida,
efímeros y bellos, leve humedad
del beso.

Recorriste en mi corazón el espacio
de un arpegio
y viniste a mis lágrimas
temblando. Entonces ya sabíamos
que lo hermoso se consume en su hermosura
apenas se recuesta en nuestros sueños.

Qué frío, qué frío
y qué ternura de abrazos
mientras cuidas el amor de mi mirada en tus ojos
y envuelta en los sollozos y en aroma
de adioses
me devuelves la caricia
en la sonrisa.

Supimos que éramos felices en mitad de la desgracia
y que no había camino de retorno,
por eso sé que no te irás del todo
ni me perderás del todo
ni dejará de sonar una canción
insistentemente al piano.

Esta noche no podré conciliar el sueño
y hasta el alba me arropará el insomnio;
entonces,
sin miedo a la obscuridad
volverá la quietud

y podré  llorar

al cerrar los ojos.

González Alonso

 

01
Abr
20

Los días de abril

Los días de abril
(30 días en 30 palabras)

Ánfora de lluvia, abril,
flor de almendro, en la luz
de tus días
mis pensamientos.

Ánfora de miel, abril,
cada día
tuyo
un verso

y en tu poema
mis sentimientos.

González Alonso




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