Posts Tagged ‘Verso Libre

21
Mar
23

LA COMPAÑIA DE LAS AUSENCIAS

ausencia

LA COMPAÑÍA DE LAS AUSENCIAS

Con quienes brindaba ayer ya no
están; se han muerto, han desaparecido,
tal vez me hayan olvidado.

Con quienes amaba ayer ya no
puedo amar, tan pesada es para el amor
la mano del tiempo, antiguas liturgias,
vacíos los espacios en los bancos de los
jardines.

Con quienes reía ayer ya sólo encuentro
una mirada ausente, un silencio plomizo
y la desgana de las horas.

Con quienes ayer soñaba son hoy pesadilla
e insomnio, acogidos a los miedos violentos
de los recuerdos.

Con quienes un día contaron conmigo
hoy no me conocen, ni quieren que los
conozca, subidos –muchos de ellos- a la tribuna
de los discursos o al pedestal de la fama
más breve que sus nombres.

Aún así, hoy brindo, amo, río –o sonrío-, sueño,
hablo y digo, solamente –acaso-
por hacer compañía a la soledad. Bukowski
escribe desde sus complejos con hostilidad
y amargura. El tiempo
pasa para todos.

González Alonso

02
Mar
23

Acaso

mantener-la-calma-ante-la-incertidumbre

Acaso un dolor, un soplo
de nostalgia, la fe de una palabra,
la sinrazón de la máquina de un banco
pidiéndote los datos
a cambio de dinero, la respuesta
asomada al labio, la duda
columpiándose
en la mirada.

De todas las cosas que puedan ocurrirte
en un día, de todas esas cosas
que pudieran sucederte en una hora,
acaso dolor,
nostalgia, la palabra o el cajero
inteligente, la duda
o la respuesta
callada,

¿cuántas valen el precio de tu tiempo?
¿cuáles merecen la atención necesaria?
¿cuántas, acaso, vuelvan
cada día
como invitados molestos,
parásitos inútiles,
groseros,
zafios
e inoportunos,
llamando a tu puerta sin pudor
y, sin vergüenza,
despojarte de la serena
dádiva
de la calma?

González Alonso

25
Dic
22

FISURA

FISURA publicar

FISURA
(Para el cuadro de Martín del Busto Ruiz de Velasco)

Así se alza en sangre oxidada y cárdena
el mineral, el brazo que empuja y golpea
la dura roca sedimentaria. Yo escucho
estruendo de hierros, fluir de metales
derretidos
por la herida luminosa de la tierra.

Todo habla y se agita en la memoria
metalúrgica y obrera de Vizcaya;
a los manantiales llega el agua y brota
con rumor de bosque, los montes se precipitan
por sus laderas verdes y las obscuras grietas
de las minas. Hay una historia de amor
pétreo, la tinta del dolor
que fluye derretida,
el silencio apagado de los hornos,
el paisaje embarazado de escombros
y la cicatriz perpetuamente abierta
de la vida.

González Alonso

* El cuadro que acompaña al poema, «Fisura«, del artista plástico Martín del Busto Ruiz de Velasco, forma parte de la «Expo Vértigo» 2022 de Portugalete, junto a las creaciones de otros nueve artistas jóvenes. Mi agradecimiento al autor por acoger mi poema junto a su obra.

17
Dic
22

Árbol de brujas

Escoba de brujas

ÁRBOL DE BRUJAS
(Para la obra gráfica de Maitane Piquer)

La bruja coruja se peina se peina
en noche de luna
y el aire la lleva;
maúllan los gatos letanías y salmos
subidos al árbol
que dobla sus ramas
ante el viento norte
del paisaje cárdeno, azul
y violeta.

¡Ay, árbol de brujas! ¡Ay, noche!
¡Ay, luna!

Duermen las cigüeñas
en los campanarios; el cuclillo vuela,
la bruja coruja se peina
se peina
y pierde la luna su blancor redondo
en el manto obscuro de las sombras negras.

¡Ay, luna! ¡Ay, noche!
¡Ay, árbol
de brujas!

¿Qué sueñan los gatos? La bruja coruja
montada en su escoba
por el ancho cielo
se eleva y eleva…

Cansadas
de invierno
las horas se posan
en las ramas secas.

González Alonso

* El cuadro que acompaña al poema, «Árbol de brujas«, de la artista Maitane Piquer, forma parte de la «Expo Vértigo» 2022 de Portugalete, junto a las creaciones de otros nueve artistas jóvenes. Mi agradecimiento a la autora por acoger mi poema junto a su obra.

01
Dic
22

Oigo a los que hablan

árbol con pájaros

Oigo a los que hablan hablan
y no dicen nada.
Otros miran
y nada ven.

Donde hubo una vez un árbol
engulle las sombras escarmentadas
un hueco enorme y vacío;
cuando llega a mover el murmullo
de sus hojas verdes el viento
el silencio es pesadumbre
columpiándose en el aire.

Necesito palabras para el alma,
miradas que vean, nombres que amen,
árboles llenando el espacio de la vida
a donde llegue el viento y susurre
entre las ramas,
en donde las alas del aire
muevan los sueños,
los pájaros traigan ramas en los picos
y cantos en la mañana
para inundar, felices, la primavera con sus nidos.

González Alonso

01
Nov
22

Don Juan de la calabaza

calabaza

Don Juan de la calabaza

El Don Juan y la Calabacera
se parecen en que son,
aunque lustrosos por fuera,
huecos y sin corazón
.
Pepa Agüera

No teme Don Juan la muerte
ni al amor,
sangre y beso en el acero
de la punta de su espada
y a despecho del honor.

Calabaza  calabacera
que das a los vivos risa
y a los muertos miedo y pena.
Calabaza,
risa y miedo,
calabacera.

Don Juan de la calabaza,
calavera de Don Juan;
en los ojos fuego
y noche,
rejas
de monja.
En el aire
del convento,

sólo
sombras;

calabaza desdentada, calavera
calabacera
de Don Juan
negra silueta,
sino negro,
capa negra,
desafío
acero en mano
a los pies de un panteón.

¡Que llamen al enterrador!

Los vivos ríen
de miedo;

de risa
ríen los muertos
calabaceros.

Calabaza  calabacera
que das a los vivos risa
y a los muertos miedo y pena.
Calabaza,
risa y miedo,
calabacera.

González Alonso

DALÍ

16
Oct
22

La casa vacía

La casa vacía

Salieron los libros. En cajas como almacenes de letras fueron amontonados
y las estanterías ofrecen su vientre vacío al aire,
materia de la nada, oquedades estériles en la estancia silenciosa.

Luego los cuadros. Y las paredes enmudecieron; apenas en su piel alguna herida
del tiempo y el polvo donde hablaba la lengua del color y la forma.
Los muebles se resisten en sus espacios conquistados; pero saben
de su gesto inútil, de su poco peso, la ligereza inmutable del destino.

Se vacía la casa de sus palabras aprendidas con esfuerzo
y tropiezan las miradas volando sin encontrar donde posarse. Se van
aquellos recuerdos inolvidables
cuando la luz entra por las ventanas.

El delgado hilo de las horas felices se rompe entre tus manos
y las fotografías sólo son ya imágenes desgastadas
sobre el frágil papel  de la memoria..

No sabías, es cierto, que todo esto sería así; olvidaste
lo aprendido, y los afectos ya no te poseen; huyeron
los sentimientos
para habitar las regiones desoladas del vacío,
a excepción de la tristeza que te amortaja.

Abriste la puerta de la casa vacía. No fue difícil
salir. Así es
la vida. Sin ángeles que la guardan.

González Alonso

16
Sep
22

La vida es más

El Chaltén2

La vida es más
Altissima quaeque flumina minimo labuntur sono
(Los ríos más profundos son los que corren con menor rumor)
Curtio

No se me achacará ambición alguna
por escribir los versos de un poema,
pues más allá del amor
la empresa más ruinosa
es la de la poesía.

No es verdad,
no mintáis,
no engañéis vuestros ojos
con la belleza cultivada de palabras
ni deis al corazón trabajo estéril
golpeando en el yunque de los sueños.

Vivir es más. Las horas de los días
pasan con su rumor como corren las aguas
de los ríos profundos
y la sabiduría se aventura
en búsquedas
de llanuras incultas.

Que así
te abrace el tiempo
con su túnica blanca
y el animoso verbo
que enciende el aba en luz,
el canto que compite con la alondra
y se debe a sí mismo y a sí mismo se entrega
con libertad infinita. Luego
podemos despreciar los altos rascacielos,
la belleza geométrica de insolentes pirámides,
la música sublime  de un concierto
de Bach
o de Vivaldi o de Haydn
o de Pachelbel

y podemos tener sexo a la hora
del desayuno
aunque el resto del día sólo pueda
amarte,
contar –como Virgilio- asomado al brocal de tu mirada
que reconozco las huellas
de un antiguo fuego.

González Alonso

23
Ago
22

Locura

árboles en la bruma

Había un hombre solo; detrás de su tristeza
miraba inmóvil a través de la ventana.

Veía sombras de luz, ángeles desnudos
por entre la lluvia y los árboles, amándose
con el placer frío del invierno.

No perturbaron
su ánimo
la claridad del día ni las tinieblas
que acostumbran a traer las noches. Allí
seguía
solo, detrás de su tristeza
y  la ventana, los ojos abiertos e inmóvil.

Los ángeles van y vienen y se abrazan
silenciosos. La humedad
es bruma que envuelve los recuerdos
de un amor frío en la piel de la memoria,
cenizas que esparcen sus miradas.

Dijeron que estaba loco. Lo encontraron solo
y detrás de la ventana, inmóvil. Pero él ya corría
por la humedad del invierno entre los árboles
abrazando su desnudez a los ángeles
y su luz.

González Alonso

14
Jun
22

El tiempo en el espejo

cuando_viajamos_en_el_tiempo (2)

El tiempo en el espejo

Antes de mirarme
en el espejo
vi el paso del tiempo,
el muñón de la rama herida del árbol, la página
amarillenta del libro,
el polvo reposado en el mueble de la estancia,
la ceniza del fuego de ayer, la teja
rota en el tejado,
el cuello desgastado de la camisa,
al lado del camino
la rueda partida de un carro,
las arrugas de los zapatos,
la roca desprendida del acantilado, la lágrima
en el ojo, el tallo de una flor
sin pétalos,
la hiedra en las piedras de la tapia
del cementerio, los números de teléfono
que ya no responden,
los perros sin dueño,
el color apagado de las sonrisas en las fotografías,
las cartas escritas a mano.

Sólo la muerte
sola
en los titulares de los diarios,
el hambre,
el terror, las guerras
y los cientos de miles de refugiados
caminando a través de los campos y las fronteras
se resisten a los días
y el óxido del paso de los años.

González Alonso

*Publicado en el libro «Ruido de ángeles» (Ed. Vitruvio, Madrid 2020)




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