CIEN BESOS
Si yo soy mar,
todo el mar
y tú eres cielo,
todo el cielo,
siempre seré un reflejo de tu azul
si eres azul;
de tu gris
si eres gris,
y agua de tu agua
cuando llueves,
alegría de gaviotas
en busca
de las costas
y arena de las playas
que a mis orillas
duermen abrazadas; entonces
mis ojos ignoran el cansancio
si se miran en tus ojos
después de cien besos.
González Alonso

