01
Dic
20

Días de diciembre

Vienen de Oriente
con mensajes confundidos. Muere el año,
nace un niño,
lo celebran los sabios con regalos
y rugen las fronteras,
los aviones sobrevuelan las alturas grises
de los cielos
y se entierra el miedo en los cimientos
destruidos.

¡Ay, qué signos de dolor y de esperanza
apegados al alma y a los ojos!
¡Qué maldición bíblica persigue
el destino de los hombres! ¡Qué terrible
condena
cayó sobre sus cabezas!

Trae el aire de la noche el frío
envuelto en la paz de un villancico
mientras la muerte es viento helado
en las ciudades destruidas. Damasco, Raqa, Homs,
Alepo en la extensión antigua de Babilonia, Siria,
y en Israel y en todos
los territorios ocupados palestinos.

Los días de diciembre son vuelo de palomas
de la paz en desbandada
y en los picos
una ramita de olivo.

González Alonso

………...


14 Responses to “Días de diciembre”


  1. diciembre 8, 2020 a las 19:11

    Estimado, es justo que te advierta que antes del día diez de Diciembre publicaré una crítica de tu Ruido de ángeles, tanto en el blog De qué libro es, con descarga en PDF para quien se la quiera llevar puesta, como en mi canal de YouTube, donde ya la he anticipado. En este vídeo (minuto 3:10) podrás echar un primer vistazo de lo que se te viene encima. 🙂

    Le gusta a 1 persona

    • diciembre 8, 2020 a las 21:36

      Amigo Gallego Rey:
      Qué otra cosa decir, sino que mi sorpresa ha sido absoluta y en todo agradable. Por descubrir tu canal de Youtube al que ya me he suscrito, porque dispones ya del título “Ruido de ángeles” y porque, tras el intenso y bien montado poema amoroso, anuncias que mi libro ocupará un espacio en tu canal y, sobre todo, porque oigo aliviado que ha sido de tu gusto.
      Te estoy muy agradecido. Tienes una voz muy radiofónica y comunicas con gusto y vitalidad, sintiendo lo que haces, y se nota. Me has sorprendido con la espontaneidad que derrochas.
      Estaré atento a la publicación de tu crítica y estaré muy orgulloso de poder compartirla -si tú no ves inconveniente- en este espacio y en Facebook.
      Te escribiré a tu dirección correo electrónico para pedirte que me mandes tu dirección de correo postal, ya que estaría muy feliz de enviarte mis otros dos libros, el “Testimonio de la desnudez” y “Lucernarios”, homónimo de este cuaderno. Y no va más, sino el agradecimiento por tenerme presente y formar parte de tu trabajo. Salud.

      Le gusta a 1 persona

      • diciembre 8, 2020 a las 21:53

        No te preocupes. Te pasaré el enlace de todo cuando lo tenga listo, que espero sea a lo largo del día de mañana. Por correo electrónico podría ser una forma interesante de comunicarnos, pues tenía pensado sugerirte una cosilla sin adelantar acontecimientos. El correo que atiendo siempre es gallegorey@cordillerasur.org Y claro que puedes compartir lo que quieras en tu Facebook o donde quieras. ¡Faltaría más!

        Le gusta a 1 persona

      • diciembre 8, 2020 a las 22:18

        Te había escrito a otro correo tuyo que figura en tus comentarios, pero ya te lo he enviado también a la dirección que aquí me dejas. Y gracias por la oportunidad de poder compartir lo que tengas a bien publicar. Salud.

        Le gusta a 1 persona

  2. diciembre 3, 2020 a las 01:12

    Tus poemas son la vida misma en su cruel realidad hecha poesía. Me encanta cuanto escribes, porque siempre dejas un resquicio a la esperanza:
    No des nunca la espalda a la alegría
    aunque sea alegría y gozo leve
    de las horas vividas en un día
    ”.
    Antes de dormirme seguiré meditando sobre otro de tus hermosos poemas.
    Bellos y saludables sueños.

    Le gusta a 1 persona

    • diciembre 3, 2020 a las 11:48

      Amiga Carmen, acabo de enviarte el libro “Lucernarios”. Espero que sepa acompañarte con las lecturas de este invierno atípico y sus fiestas vividas detrás de la mascarilla. Todo pasará, y todo saldrá bien.

      No puedo negar el indisimulado orgullo que me producen tus palabras y el ánimo que me dan. Aunque los poemas -una vez que toman su camino- son de los lectores que (y me parece muy interesante) en la mayoría de los casos ni ponen voz ni rostro al autor, no deja de producir íntima satisfacción tener noticia de que viven provechosamente en las lecturas de quienes se acercan a ellos, los reescriben en su experiencia y les dan vida.

      Mil gracias por todo. Un abrazo grande que se viste del invierno gallego de Palmeira.
      Salud.

      Me gusta

  3. diciembre 2, 2020 a las 22:37

    Cervantes, sobre la novela de Fernando de Rojas “La celestina” dijo: “Libro en mi entender divino, si encubriera más lo humano”.
    Admirado y apreciadísimo Julio, tú, todo lo que escribes es divino y ni siquiera tienes nada que encubrir. Eres un arquitecto de la palabra que sabe pergeñar esa espléndida prosa que manejas tan sutilmente.
    Me encanta todo lo que escribes, y estoy leyendo tu obra con verdadero deleite.
    Dentro de unos días te comentaré mi parecer – aunque ya puedes imaginártelo – sobre “Lucernarios”.
    “Días de diciembre” es otra hija del ingenio y el talento.
    Un abrazo palmeirán agradecido.

    Le gusta a 2 personas

    • diciembre 3, 2020 a las 11:54

      Amiga Magda, soy muy afortunado pudiendo leer lo que me dejas escrito; no tanto por mis méritos cuanto más gracias a la cálida sensibilidad de tus observaciones y palabras. Serías una excelente prologuista de algún libro mío o de cualquier autor que leyeras. De verdad que me siento muy agradecido y confortado. Espero, con todo, que el libro “Lucernarios” también te sirva con sus poemas. Un abrazo grande hasta Palmeira desde esta costa cantábrica vizcaína.
      Salud.

      Me gusta

  4. diciembre 1, 2020 a las 15:39

    Magnífico poema, Julio, y extraordinario mensaje.
    Fuerte abrazo, maestro.

    Le gusta a 1 persona

  5. diciembre 1, 2020 a las 14:45

    No se puede decir más en tan pocas líneas, Julio. Gracias por tu Diciembre con el sentimiento a flor de piel y esa desbandada de palomas con sus ramitas de olivo. Espero que otras aves con ramitas de primavera nos traigan mejores vuelos. Un gran abrazo!!

    Le gusta a 1 persona

    • diciembre 1, 2020 a las 18:35

      Gracias, amiga Isabel. No sé si no hay más palabras porque no sabía decir más o porque se trata de una historia muy conocida que no necesita más explicaciones… Bueno, la verdad es que consideré suficiente lo dicho a efectos de llamar la atención sobre un problema tan eterno, y también porque forma parte de la colección “poemas de calendario”, lo que exige un número de versos no excesivos. Este final de diciembre no es nada optimista para un año 2020 que tanto ha agravado la situación de los más desfavorecidos en el mundo. Espero, contigo, a esas aves de primavera con la esperanza en sus alas y la felicidad en sus picos. Un abrazo.

      Me gusta

  6. 13 Santiago Fernández Fernández
    diciembre 1, 2020 a las 13:43

    Estimado amigo Julio:

    Gracias por la poesía. Eres el rayo que no cesa. La fuente que siempre mana. La luz en el oscuro laberinto,… vamos todo un poeta. Me gusta tu poesía: sencilla, luminosa, no me gustan los poetas oscuros y laberínticos. Eres como una flecha que va certera al corazón sentimental.

    Escribes en tu poesía

    “ ¡Qué maldición bíblica persigue
    el destino de los hombres! ¡Qué terrible
    condena
    cayó sobre sus cabezas! “

    Creo que la maldición no es bíblica sino de los hombres y mujeres que habitamos este precioso planeta. Nuestros actos se convierten en maldición cuando impera la ignorancia y se excluye la razón ( aspecto muy abundante y extendido en nuestros tiempos)

    Me gustaría que se cumpliese su última estrofa

    Los días de diciembre son vuelo de palomas
    de la paz en desbandada
    y en los picos
    una ramita de olivo.

    Pero que la paz no sea en desbandada sino ordenada, e inundándolo todo, luminosa.

    Un abrazo Julio.

    Santi

    Le gusta a 1 persona

    • diciembre 1, 2020 a las 14:18

      Amigo Santiago, siempre es una estupenda ocasión tener la oportunidad de leerte y tratar de responder a tus observaciones. En este caso, y no sin agradecerte previamente las palabras escritas sobre mi poesía, me ha gustado esa reflexión sobre las calamidades humanas y sus causas. Efectivamente, no hay que buscar la respuesta más allá de la misma condición humana. En esta ocasión, la apelación apocalíptica sirve como hipérbaton. En el poema “Este calor inapropiado” que forma parte del libro “Ruido de ángeles”, escribí lo que tú apuntas:

      No le pidas paciencia a Job,
      tampoco es culpa de la ira del ángel
      ni se abrieron los infiernos a tus pies;
      no es desgracia tampoco de profetas
      ni los cielos arrojaron
      el castigo apocalíptico
      sobre la tierra.

      Y sobre ese final abierto a la esperanza que he dibujado con esas palomas huyendo en todas direcciones con su ramito de paz en el pico, nada que objetar, sino que también me gustaría que la paz que portan manara como una luz en el orden la vida de las personas.

      Gracias una vez más, amigo mío. Y un abrazo decembrino.
      Salud.

      Me gusta


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