Salmorejo

Salmorejo cordobés         SALMOREJOSalmorejo cordobésSalmorejo cordobés

Ay bendita humildad que en salsa pones
tomate, pan, aceite,  la alegría
de ajo y pizca de sal, que es compañía
de este manjar modesto que compones.

Porque si en el calor de los fogones
crecen soberbios platos cada día
sólo el color le basta, yo diría,
para nacer sencillo con sus dones.

Fresco, suave y gentil es en el trato
jugando a seducirnos con su aroma
de armonioso equilibrio en su recato.

Y logrólo sin duda en la redoma
antigua del saber el salmorejo
del que fiel, esta salsa, nombre toma.

González Alonso

Rescato hoy, de entre la serie de sonetos gastronómicos generalmente dedicados a la cocina leonesa, este plato que descubrí hace años en la ciudad de Córdoba y del que me hice aficionado. Se trata de una sopa o salsa -no sabría distinguir bien-, hermana humilde del humilde gazpacho, que se sirve fría. No requiere, por tanto, de fogones ni complicadas y largas maniobras en la cocina; elementos primarios sencillos, naturales, bien aprovechados y ofrecidos con la virtud de su sabor, el aroma,  y el color que los acompaña. Espero que disfrutéis del contenido de estos catorce versos que pretenden hacer justicia a un gran plato, uno de tantos, nacidos de la necesidad y la imaginación de  gentes acostumbradas a pasar con poco y de lo poco hacer virtud.

20 comentarios en “Salmorejo

  1. Pingback: Día Del Salmorejo Cordobés

  2. ¡¡Muchas gracias!!! espero que me des permiso para poner algunos de tus sonetos culinarios en mi blog y si te apetece mandarme algunos poemas, notas, textos, etc. los pondré encantada en mis recetas. Yo escribir no sé mucho, lo que mejor sé hacer es cerámica y cocinar.
    Un abrazo

    Le gusta a 1 persona

    • Encarna, cuenta con todos los permisos habidos y por haber para que uses de mis sonetos gastronómicos como «gustes«. En Lucernarios tengo algunos publicados. Creo que tengo escritos alrededor de una docena: lentejas, bacalao al ajoarriero, caldereta, cocido maragato, sopas de ajo, pimiento rojo relleno de bonito, tortilla de patata… Son platos, en fin, sencillos y humildes de los que no puedo dar cuenta cabal de la receta en cada soneto, sino unas pinceladas con alguna que otra moraleja. Iré publicando algunos más, pero si te interesa algún plato que tengas previsto publicar y consideras que te va bien alguno de los sonetos que tengo hechos, yo estaría encantado de meterme en tu cocina y tus fogones con mis versos.
      Gracias por tu estupendo cuaderno Oribe y gracias por tu comentario aquí. Con un abrazo culinario.
      Salud.

      Me gusta

  3. Muy querido Julio:
    Primero que nada vuelan hasta España mis mejores deseos de bienestar, paz espiritual y salud general para ti y tus seres queridos.
    ¿Alguna ocasión te mencioné que tenemos un pequeño restaurante? Como podrás imaginar, el convivir con insumos todos los días, con clientes satisfechos y con la inventiva a flor de piel para diseñar nuevos platos, hacen de mi vida un deleite en el amplio sentido de la palabra.
    En cuanto a tu soneto, como todo lo que escribes, guarda el equilibrio, ritmo, armonía indispensables en tan noble y difícil estructura, pero sobre todo, la cadencia que me hace imagina el sublime momento de deleitarnos con un suculento platillo.
    Por todo ello, mi sincera felicitación por tu trabajo.
    Un abrazo solidario y lleno de empatía culinaria:
    Arturo

    Le gusta a 1 persona

    • Amigo Arturo:

      No sabía lo del restaurante, y me alegro por ello; dar de comer al cuerpo también alimenta el espíritu y no hay mejor cosa que dejarse llevar por los platos y fogones de un país para conocer lo mejor de sus gentes.

      Este soneto forma parte de una serie dedicada a la gastronomía popular: sopas de ajo, lentejas, tortilla de patata, morcilla, huevos fritos, etc. que escribí en su momento y que empleo para hacer unas sesiones de literatura con alumnos de último curso de Primaria con ocasión de la celebración del Día del Libro. El caso es que, además de leer los sonetos, comentar cómo se escribe y cantar, acabamos degustando en la misma clase un poco de morcilla y tortilla… Creo que la combinación de teoría y práctica hace más interesante y apetitosa la sesión, ¿no te parece?

      Gracias por tu presencia, siempre atenta y colmada de gratas noticias. Con un abrazo.
      Salud

      Me gusta

  4. Querido amigo Julio:
    Nos regalas este magnífico soneto, que me recuerda las pinturas del pintor italiano Arcimboldo. Tanto él como tú empleáis hortalizas, verduras, .. para transmitir ideas. Las tuyas son olorosas y jugosas.
    Has descrito muy bien las virtudes del salmorejo, que siendo la hermana pobre del gazpacho no tiene la misma etimología. Nos invitas a degustar plato tan exquisito en tiempos tan azarosos. Así lo haremos, a tu salud y a los que a tí te acompañan, en este año que ahora empieza a caminar y que algunos estamos deseándo acompañarte.Un abrazo
    Santi

    Le gusta a 1 persona

    • Amigo Santiago:

      Empezamos con el humilde salmorejo un año que se empeñarán en hacerlo pasar a la historia con pocas alegrías, pero al que pondremos salsa y buen humor y toda la felicidad de que seamos capaces, y para eso se las pintaban muy bien las generaciones que nos precedieron capaces de crear grandes platos y grandes costumbres. Nos vemos en los días y los meses, Santi. Con un abrazo.
      Salud.

      Me gusta

  5. Ay, amigo Julio, mis madre que era andaluza lo hacía para chuparse los dedos, también el gazpacho, que, personalmente me gusta más, pero qué rico ambos, también me has llevado a esos recuerdos de mortero y majado, ( ahora todo se hace con robots) El soneto genial, qué voy decir, me ha encantado, pero siempre me llega esa sencillez tuya de decir tan bien y de llegar mejor, eres grande, sí.

    Mi abrazo y mis mejores deseos para el 2012 y para siempre

    Le gusta a 1 persona

  6. Hola, Julio:
    Me gusta su color, su sabor, su humildad, y me recuerdan tus fotos cuando, de pequeña en la casa de los abuelos en Palencia, desayunaba (no salmorejo) sí leche de vaca en cuenco de barro con pan candeal en trocitos que me esmeraba en partir e ir echando a la leche caliente para que se convirtiera en una rica sopa de pan en leche dulce, y la abuela Daniela, encorbada sobre la lumbre del hogar preparando el puchero de barro de carne con patatas, que no he comido más ricas en mi vida ¡jo, qué recuerdos…!
    Me alegra tu regreso, bienvenido.

    daniela

    Le gusta a 1 persona

    • Cara Daniela, ay esas sopas de pan candeal desmigadas en leche dulce… ¿verdad que se merecen otro soneto? Lo del puchero de barro con la abuela removiendo las patatas con carne… parece que me llegan, de repente, todos los olores a cocina, el llar de fuego bajo, madera quemada, aromas envueltos en ahumados y quién sabe cuántas cosas más. Un placer de los sentidos y, ahora, de los bellos recuerdos.

      Ya estamos de vuelta, aunque por unos días volveré a estar ausente para ir a Lisboa y volver con unas cuantas cosas que contar, compartir, y disfrutar.

      Gracias por tu bienvenida, amiga mía. Un abrazo.

      Salud.

      Me gusta

Deja un comentario