Variaciones sobre Dulcinea (l,ll)

Dulcinea del Toboso

Dulcinea I

En los campos manchegos El Toboso
de tu fama y belleza fue la cuna,
fuiste en las noches, con la blanca luna,
sueño, pasión y del amor reposo.

Tu nombre corre el viento, venturoso,
y nada estorba, tuerce o importuna
las virtudes que canta de una en una
aquel que de tu amor vive celoso.

No han de bastar contigo encantamientos
capaces de hacer merma en tu hermosura
o de torcer tus castos pensamientos,

Dulcinea serás y serán cientos
los siglos que acompañen la locura
que incendia el corazón de sentimientos.

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Dulcinea II

En los campos manchegos El Toboso
de tu fama y belleza fue la cuna,
fuiste en las noches, con la blanca luna,
sueño, pasión y del amor reposo.

Tu nombre corre el viento, venturoso,
y nada estorba, tuerce o importuna
las virtudes que canta de una en una
el caballero de tu amor celoso.

No han de bastar contigo encantamientos
capaces de hacer merma en tu hermosura
o de torcer tus castos sentimientos,

Así has de ser de aquí a la sepultura
Dulcinea de nuestros pensamientos
y en nuestro corazón feliz locura.

González Alonso

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Publicado también en  Poesía CerBantina.- ÍnsuLa CerBantaria

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9 comentarios en “Variaciones sobre Dulcinea (l,ll)

  1. Pingback: Variaciones sobre Dulcinea (I, II) | ÍnsuLa CerBantaria

  2. Qué buenos ambos, Julio; Dulcinea es una musa super potente para cualquier poeta, ella representa lo femenino y hasta lo bruto, un personaje completo desde donde se le mire, Cervantes dio en el clavo cuando ideó sus protagonistas, los siglos no mellan el imaginario que provocan

    abrazos y felicitaciones
    gracias por enlazar mi blog, el tuyo desde hace mucho tiempo está enlazado al mío así tampoco me pierdo jajajaj
    buena jornada 😀

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    • Efectivamente, Elisa, la elección de los personajes del Quijote y su manejo no dejarán nunca de sorprender. En el caso de Dulcinea me parece más notable aún la inteligencia de su tratamiento, pues siendo un personaje que jamás aparece y actúa en la novela sino a través de don Quijote, cobra una fuerza singular e impregna toda la obra con su presencia como personaje proteico, inalcanzable e imprescindible. No existiría don Quijote sin Dulcinea.

      Gracias por los abrazos y felicitaciones. Me alegra que Lucernarios forme parte del listado de cuadernos que consideras de interés. Con más abrazos y felicitaciones.
      Salud.

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