Y hoy me vi mayor,
como agotado
por una pena inmensa
arrugada en la frente abierta;
y el corazón lo sentí más grande
machacando
sueños podridos en su sangre roja.
Una duda perdida
en un rictus de sonrisa
quedó prendida al espejo.
Y una ilusión no nació
cuando ligera
una lágrima rodó por la mejilla
en última caricia…
González Alonso
Poema del libro “Lucernarios” (Ediciones Vitruvio.-Colección Baños del Carmen,599.-Madrid, septiembre de 2016)

