Posts Tagged ‘Comentarios

24
Nov
20

María Merino, artículo sobre “Ruido de ángeles”

Ruido De Ángeles
Julio González Alonso

Cuando le pedí a la periodista María Merino Calero que se ocupara del prólogo de mi libro “Ruido de ángeles” (Ediciones Vitruvio.-Colección Baños del Carmen, 2020) sabía que jugaba con ventaja porque ya había leído otros artículos suyos y confiaba en su particular manera de adentrarse en las obras de los libros, esa magia que nos empuja a vivir.

Hoy adjunto su artículo publicado en Poemas del Alma, un espacio en el que habitualmente comparte sus escritos; artículo –más allá del prólogo- que se extiende por el contenido del libro a través de sus comentarios.

Además de agradecerle el trabajo y la dedicación prestadas a este título de “Ruido de ángeles”, no me queda más que añadir que me gustaría que te sumases a sus posibles lectores y, para ello, puedes hacerlo a través de la librería La Casa del Libro (solicitándolo por Internet o a través de cualquier librería) o pidiéndolo en Amazon. Es más, si encontraras alguna dificultad también puedes escribirme a: leondar2050@gmail.com , dejarme tu dirección postal y, encantado, te lo remitiría (si lo prefieres, dedicado y firmado).

Las fechas cercanas de la Navidad pueden ser una buena ocasión para regalar libros y me gustaría que “Ruido de ángeles” fuera uno de ellos. Abrazos y salud.

ENLACE AL ARTÍCULO:

MARÍA MERINO, sobre RUIDO DE ÁNGELES (Ediciones Vitruvio, 2020)

 

18
Nov
20

Miguel Hernández, a más de 100 años de su nacimiento

Miguel Hernández Gilabert

Hizo 100 años, aquél de 2010, del nacimiento del poeta; 68 de su muerte en las cárceles franquistas, con 31 de edad. Y hoy perviven el hombre y el mito; pero, por encima de todo, su obra literaria.

Del hombre y sus contradicciones sabemos los orígenes en Orihuela (Alicante), su formación en el espíritu católico conservador de las Escuelas del Ave María, también de sus estudios de bachillerato con los jesuitas, de disponer a su alcance de profesor particular cuando su padre, mirando bien por el negocio familiar, lo pone a trabajar como cabrero. Hombre extremadamente observador que  su estrecho contacto con la Naturaleza lo llevará al conocimiento minucioso de los nombres y características de toda clase de pájaros y otros animales y plantas. Inteligente y brillante en sus estudios y con ganas ilimitadas de saber y aprender. Será, en este sentido, ocasión para que le saque provecho a la extraña amistad con Ramón Sijé teniendo acceso a una bibliografía extensa, al igual que su relación con el controvertido Luís Almarcha que acabaría -una vez terminada la guerra civil- siendo obispo de León. Tanto Ramón como Almarcha eran de derechas, incluso se podría decir que de extrema derecha si atendemos a las veleidades ideológicas y políticas  predicadas y practicadas por Sijé: impulsar a la juventud a una actitud antiliberalista, poniendo como objetivo de la vida un orden moral basado en un concepto retrógrado de la decencia y animando a esa misma juventud a luchar contra los subversivos utilizando la violencia, haciendo uso de lo que en aquel entonces se conocía como el derecho de estaca. De Luís Almarcha qué decir si lo dejó morir en la cárcel. Él mismo escribió, confesando su remordimiento: Dicen que el tiempo lo borra todo y, a veces, lo único que hace es reavivar el fuego de los recuerdos con mayor fuerza para nuestro pesar. Almarcha es quien pagará la primera edición del poemario de Miguel titulado Perito en Lunas. Le consigue publicaciones en el periódico El Pueblo (Orihuela) que él mismo dirige  y Miguel le solicita algunas influencias para buscar trabajo en Madrid que no prosperarán. Pero cuando puede salvarle la vida, no lo hace. Seguir leyendo ‘Miguel Hernández, a más de 100 años de su nacimiento’

11
Nov
20

Aniversario de Lucernarios: 11 años

11 años de Lucernarios. Aniversario

Como el mismo Oriente Express, lanzado a recorrer el mundo por los raíles de la poesía, Lucernarios, este cuaderno que podría llamarse “de poesía y otras hierbas”, sigue su marcha. Al tren que arrastra la locomotora con sus motores y sus resoplidos de fuego y vapor, se le ha enganchado el vagón número 11 de este año 2020 que pasará a la historia por la pandemia de coronavirus Covid-19 y las trágicas consecuencias a nivel sanitario, económico y social. Pero, a nivel personal, también tengo a día de hoy cosas que celebrar en este viaje; en primer lugar la suerte de conservar un buen estado de salud, luego la de contar con un entorno familiar y círculo de amistades envidiables, y en el terreno de las actividades humildemente literarias el haber escrito el prólogo para el último libro de un buen amigo y, sobre todo, la edición de mi tercer libro de poesía en solitario tras “Testimonio de la desnudez” (Fundación Jorge Guillén.- Colección Maravillas Concretas- Valladolid, 2015) y “Lucernarios” (Ediciones Vitruvio, 2016).

Del último libro, constreñido en su nacimiento por las condiciones de la pandemia que no hacen posible su presentación en público de manera presencial, sólo puedo decir que es un buen hijo, un conjunto de 70 poemas prologados por la periodista María Merino y publicado por Ediciones Vitruvio en su colección Baños del Carmen con el título general de “Ruido de ángeles”. Se vende, no sin algunas dificultades de entrega, a través de las librerías, y aparece en Internet en las páginas de La Casa del Libro y Amazon, además de algunas otras plataformas. Sé de algunos buenos amigos que ya se han interesado en este “Ruido de ángeles” y, claro está, también me gustaría contar con tu interés. Espero que sepáis comprender y disculpar esta autopromoción en el espacio de celebración de este aniversario.

El tren, realizada su parada en la estación otoñal de noviembre, sigue su marcha. Agradezco a cuantos habéis viajado hasta aquí haciéndome tan grata compañía, e invito a los demás a subir y descubrir los paisajes de este cuaderno Lucernarios tomando asiento en el vagón número 11, relajarse y dejarse llevar hacia la próxima estación. Un abrazo. Salud.

González Alonso

10
Ago
20

Benito Pérez Galdós

Benito Pérez Galdós, a los cien años de su muerte y los ciento ochenta de su nacimiento

De Benito Pérez Galdós, ¡qué puedo decir yo! No sé a cuántos ni dónde leí la afirmación de que se trata del más sólido e importante escritor en lengua española después del indiscutible Miguel de Cervantes Saavedra. Max Aub asegura desde la altura de su autoridad que “desde Lope de Vega ningún escritor fue tan popular (ni) desde Cervantes ninguno (fue) tan universal”. Yo no tengo ninguna razón para contradecir esta afirmación, y mucho menos cuanto más voy ahondando en la lectura de su obra, que tanto me gusta, sorprende y hace disfrutar por la agudeza en el tratamiento de sus personajes, la plasticidad de sus descripciones en la diversidad de los paisajes que tan bien se amoldan o tan bien moldean el carácter, las costumbres y el modo de ser de los protagonistas de sus novelas. El vocabulario rico, amplio, escogido, preciso, escrupulosamente limpio, se recrece en una sintaxis creativa de afortunados giros, con expresiones tan concisas y apropiadas a las situaciones como si fueran un guante de paño fino o buena seda vistiendo con delicadeza la mano que lo calza. Su prosa, que es una afortunada recreación de personajes y escenarios, lo es también –según he leído y comparto- la de “un narrador excepcional de toda una época”. Entre los palos que sustentan el sombrajo de dicha prosa encontramos el humor inteligente, la sátira bien orientada, la guasa y el recurso, tan cervantino, de la ironía. Yo –en la misma línea cervantina- agregaría la nota de optimista mirada a la vida y la actitud positiva que nos abre las puertas de la esperanza.

El tratamiento de esta figura señera de la Literatura por parte del régimen dictatorial instaurado tras la derrota de la II República por los sublevados, fue de marginación y censura debido a las convicciones republicanas y socialistas del autor de los Episodios Nacionales. La izquierda derrotada hizo los esfuerzos que pudo desde el exilio para publicar sus obras y reconocer la importancia de este fecundo escritor. Y es de saber que Benito Pérez Galdós fue un hombre de ideología liberal que tomó parte en la política como republicano, que sufrió sus desencantos y participó también de muchas ilusiones sobre el futuro de España, lo que  le llevó a una buena amistad y colaboración con Pablo Iglesias, fundador del Partido Socialista Obrero Español. No fue religioso, pero tampoco se le puede tachar de anticlerical e iconoclasta. Seguir leyendo ‘Benito Pérez Galdós’

25
Jul
20

José Saramago

JOSÉ SARAMAGO, el escritor portugués

José Saramago.

A pocas horas del día 18 de junio del año 2010,  José Saramago nos entregó toda su vida y su obra, yéndose discretamente, lúcido y -presumo- con la entereza de su honestidad como hombre y como escritor universal. Todo esto carece de relevancia. La muerte es una cita inexcusable; lamentarla es ejercicio inútil, celebrarla es algo estúpido. Lo relevante es el hombre que nos queda para siempre en los pensamientos, las ideas, los sentimientos y las pasiones reveladas en cada una de sus palabras. Lo fundamental es la luz de su inteligencia, que permanecerá encendida en cada uno de sus artículos, poemas y novelas.

José Saramago, portugués de raíz, de hondo amor a su tierra, auténtico, completo, tuvo la entereza moral de mantener la coherencia de su pensamiento plantándose ante la servidumbre del poder cuando las autoridades lusas impiden su presentación al Premio Literario Europeo de 1991 tras la publicación de la novela El Evangelio según Jesucristo porque, según el gobierno, ofendía a los católicos, y se traslada a la isla de Lanzarote (Islas Canarias, España) en un autoexilio que se prolongará  por más de veinte años hasta su muerte.

Es y será para siempre José Saramago, el portugués, también en gran parte español convencido de que Portugal y España se merecen una a la otra, proclamando alguna vez incluso la conveniencia de la unión política de ambos países, para asombro de todos, españoles y portugueses. Porque José Saramago no sólo vio, sino que entendió con claridad meridiana el alma ibérica de los pueblos que conforman la realidad cultural en la que vivimos muy por encima de las diferencias de idioma y los prejuicios interesados de los nacionalismos peninsulares.

El autor del Ensayo sobre la ceguera, Premio Nobel (8 de octubre de 1998) por esta misma obra y escritor reconocido con otros numerosos premios y por universidades de todo el mundo, comunista y participante en la Revolución de los Claveles de 1974, nos deja abierta a la luz de la Literatura sus trabajos desde un silencio próximo, respetuoso, y vuelve a su tierra lusa y se queda en su tierra española para siempre, aventándose a todo el mundo sus palabras de hondura humana y clara inteligencia. No se puede decir más, sino que aquí está.

González Alonso

09
Jul
20

Antonio Gamoneda

.

Antonio Gamoneda en la presentación de la antología colectiva Árido Umbral en León

 
 
 
 
Soy el que comienza a no existir
y el que solloza todavía.
Qué cansancio ser dos inútilmente.
 
Antonio Gamoneda

Lápidas .-(Esta luz)

Antonio Gamoneda me decía: la poesía es la juventud; y sus manos grandes se abrían hacia los demás mientras él se refugiaba detrás de su mirada y una amplia sonrisa. El poeta leonés nacido en Oviedo, cosas del destino, me dejaba también con un abrazo la dedicatoria en su libro Esta luz (Poesía reunida 1947-2004) en la fraternidad del paisanaje y de la poesía. Palabras y abrazo fraternos de un paisano cuyos versos ya son rumor incesante de aguas orilladas en las márgenes del  Bernesga y el Torío, aliento de aire helado en los pináculos de la catedral, memoria de trenes atravesando el barrio de El Crucero y piedra tallada en estrofas esparcidas por el suelo del Parque de la Poesía compartiendo espacio con el busto del Padre Isla, en los aledaños de lo que fue la estación de vía estrecha o de Matallana, o de Bilbao, que era hasta donde  llegaban los trenes del carbón y ahora los de los pocos viajeros que transitan, con menos fatigas que antaño, esas vías.

León siempre se deberá y estará en deuda con uno de sus más silenciosos, abnegados y entregados de sus habitantes; siempre verá esta ciudad por sus ojos y encontrará su alma en la voz lenta y amasada de tiempo, compromiso y dolor, del poeta. Tal vez pueda parecer excesivo, pero creo que lo leonés y su fama de parco, un poco abrupto y árido, de silenciosos interiores, se entiende mejor en la escritura de Antonio Gamoneda, la cual nunca dejó de ser la vida, materia única del poema. Seguir leyendo ‘Antonio Gamoneda’

20
Jun
20

El caldo de la tartera

El caldo de la tartera

Ahora que se cerraron las minas de carbón y León se queda sin mineros, a mi recuerdo acuden los días de idas y venidas de aquellos hombres, entre ellos mi padre, que arrancaban el mineral en los pozos del concejo. Junto a la vida de la mina, bullía y se apagaba la de los mineros atacados por la silicosis. Era la epidemia del hambre y la necesidad. Picar más y más deprisa, con barrenos, picos y palas y, si hacía falta, con las manos. Y respirar el aire viciado del polvo de la hulla y el grisú.

Porque, como lo primero que Victoriano Crémer descubrió, el carbón es negro. Y la situación acabó en una alta nómina de bajas por enfermedad que el médico de La Pola de Gordón atendía. La empresa envió a la consulta a un representante cualificado para preguntarle al médico el porqué de tanta baja laboral y cuál era la situación de los presuntos enfermos, por si podían –y debían- volver al trabajo. El médico le miró a los ojos, y tras un breve silencio, le espetó:

-Tiene usted razón; enfermos, lo que se dice enfermos, sólo tengo uno que podría volver a la mina. Los demás sólo son despojos humanos. Seguir leyendo ‘El caldo de la tartera’

14
Jun
20

Dulcinea, el amor, y las mujeres

Dulcinea, el amor, y las mujeres

El primer capítulo de la novela cervantina termina con la presentación de la dama de los sueños de don Quijote: Dulcinea del Toboso. Acaba de darle nombre al personaje que jamás asomará a las páginas del Quijote si no es a través de la voz del ingenioso hidalgo y merced al sutil arte con que Cervantes trata este personaje femenino.

Recordemos que don Quijote no hace sino seguir el ejemplo de lo que hacía todo caballero andante de cuantos conoció a través de los libros de caballerías, así que decidió convertir en su dama a una moza labradora, Aldonza Lorenzo, de muy buen parecer y vecina de un pueblo próximo al suyo. Lo que ocurre es que el nombre de la susodicha moza le parece de una gran vulgaridad, dado que corría el dicho de “A falta de moza, buena es Aldonza“, por lo que tomará la decisión de cambiárselo. Alonso Quijano, que de joven había estado algo enamorado de Aldonza Lorenzo, aunque jamás le había dado noticia o parte de sus sentimientos, le otorga el nuevo nombre de Dulcinea del Toboso al convertirla en su dama, la dama de don Quijote, alter ego de Alonso Quijano.

Lo que conviene recordar es que este nombre ya era conocido por Cervantes a través de la novela Los diez libros de Fortuna de Amor del sardo Antonio Lofrasso, en la que aparecen Dulcineo y una pastora llamada Dulcinea.

Dulcinea es, en el marco de las creencias de don Quijote, una necesidad. Serafín Vegas, en El Quijote desde la reivindicación de la racionalidad, insiste en lo subrayado anteriormente demostrando que don Quijote, en su búsqueda de un mundo más justo y mejor ordenado, se ve obligado a seguir fielmente los dictados de los ejemplos de los antiguos caballeros andantes, entre los cuales está el ser caballero enamorado de “la más alta princesa del mundo”, y don Quijote, al investir a su dama de los adornos y más altas virtudes, no lo hace porque lo desee de manera subjetiva, sino que le viene determinado por una exigencia objetiva de racionalidad que hace que la creencia en Dulcinea “se convierta en motor de lo mejor que don Quijote pueda y deba racionalmente hacer”. Seguir leyendo ‘Dulcinea, el amor, y las mujeres’

12
Mar
20

Jerusalén- Giuseppe Verdi

JERUSALÉN
Giuseppe Verdi

Teatro Euskalduna- Bilbao
19 de noviembre de 2019

Tenemos un libreto de Alphonse Royer y Gustave Vaez basado en el de Temistocle Solera para I Lombardi alla prima crociata. Estrenada en la Ópera Le Peletier el 26 de noviembre de 1847, y en el día de la fecha anunciada en el Teatro Euskalduna de Bilbao como estreno absoluto en España.

Y uno, poco experto en óperas, sólo puede decir que le gustó la representación. No el texto. Sí la música y el canto. Y no me gustó el texto porque, además de tratar el típico drama del asesinato por celos y el posterior remordimiento tras hacer recaer la culpa en el causante de los celos e inocente de otro crimen que no fuera el del amor, los diálogos de las sucesivas escenas se repiten y alargan en exceso con cierta ampulosidad de lenguaje, aunque en algunos momentos brille algún rasgo poético. Sí me gustó –y mucho- la música, variada e interpretada –me pareció a mí- de manera magistral por la orquesta que se fusionó con la actuación cantada del coro, verdadero protagonista de la ópera, consiguiendo momentos de intensidad francamente emocionantes.

El hecho de que no hubiera parte recitada, la oportuna e impecable actuación coral y el que se sucedieran las arias, duetos y otras interpretaciones, hizo que me sintiera realmente a gusto y disfrutando. Seguir leyendo ‘Jerusalén- Giuseppe Verdi’

07
Mar
20

El Pájaro de Fuego.- Igor Stravinsky

El pájaro de fuego.- Igor Stravinsky

Orquesta Sinfónica de Galicia
Dirección: Dima Slobodeniouk

Teatro Euskalduna.- Bilbao
6 de marzo de 2020

Que la música-y la música clásica- sea un acontecimiento, es algo reseñable; que lo sea durante cuatro días reuniendo a conservatorios y orquestas sinfónicas de toda España lo hace aún mayor y más reseñable. Así ocurre anualmente en Bilbao. Si al evento le añadimos, además, el éxito de público, ¿qué más se puede pedir?

En el contexto de esta cita musical en el Teatro Euskalduna, la Orquesta Sinfónica de Galicia ocupó el escenario del Auditorio, la sala principal, para dar vida a “El pájaro de fuego” de Igor Stravinsky . La pieza es compleja y difícil de interpretar, llena de matices, contrastes a veces violentos, descripciones llenas de sensibilidad y delicadeza, además de contar con la participación de toda clase de instrumentos y el protagonismo destacado de la percusión. Dicho esto sólo queda subrayar la impecable, pulcra y a la vez rica interpretación de la Orquesta Sinfónica de Galicia dirigida de manera segura y acertada por Dima Slobodeniouk. Creo que, con rigor y de forma creativa, el conjunto orquestal gallego supo transmitir la música de Stravinsky compuesta para el ballet “El pájaro de fuego”. Seguir leyendo ‘El Pájaro de Fuego.- Igor Stravinsky’




diciembre 2020
L M X J V S D
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
28293031  

Archivos

Traductor / Translator

Categorías

Páginas

Escribe tu dirección de correo electrónico para suscribirte a este cuaderno, y recibir notificaciones de nuevos mensajes por correo.

Únete a 892 seguidores más

Estadísticas

  • 302.968 visitas

Comunidad de lecturas