La desconquista.- Ron Lalá

LA DESCONQUISTA
Ron Lalá

Dramaturgia y letras: Álvaro Tato
Dirección: Yayo Cáceres
Reparto: Juan Cañas; Miguel Magdalena; Diego Morales; Luis Retona; Daniel Rovalher

Teatro Serantes de Santurce / Santurtzi
23 de octubre de 2026

Dos cronistas nos dan fe del viaje en busca del Nuevo Mundo de casi tres náufragos en un cascarón mal armado de vela y remos. Tres personajes que huyen de su país y su propia realidad; tres impostores por necesidad, pues ninguno es lo que aparenta y dice ser; ni el fraile es fraile sino monja, ni el capitán es capitán o soldado sino mozo sin oficio, ni el marinero es tal sino reo huido de la justicia y supuesto rey preso de su propio imperio como fue Felipe II.

Todo el disparatado viaje al Nuevo Mundo con sus calamidades y amenazas acabará, por error fatal de la navegación sin instrumentos de orientación,  en las costas españolas que tomarán en posesión y darán nombre. Pero el indio que hace aparición les abre los ojos, pues tampoco es indio americano sino un español disfrazado de carnaval. Porque todo se resumirá al final en un deseo de paz y vida carnavalesca y festiva sin fin.

No obstante el viaje ha servido, al menos, para descubrir la propia identidad de los aventureros y el nuevo mundo que será su vida en su patria. Viaje liberador en el que cabe reconocer el valor de la libertad con la reafirmación del valor personal a salvo de prejuicios.

Estamos ante un trabajo propio del estilo Ron Lalá abordando el tema histórico del descubrimiento de América y la conquista por parte del Imperio Español. Y en este repaso de las crónicas de indias no se dejan la tinta en el tintero para apuntar los intereses espurios de los autores y difusores de la leyenda negra ni la de los impulsores de la leyenda blanca o rosa de la conquista, ni pasarán por alto la realidad de imperios como el azteca o maya opresores de otros pueblos indígenas y el ejercicio macabro de los sacrificios humanos en nombre de sus dioses como medio de control por el terror, ni las motivaciones de frailes y conquistadores con sus excesos en el celo de la fe o de la ambición desmedida y sin escrúpulos. Todo se presta a ser puesto en tela de juicio, pues todo se ha explicado y se explica para justificar lo injustificable o desacreditar las acciones rectas, más rectas en sus intenciones que en sus resultados en numerosas ocasiones.

Sea como sea, resulta valiente y necesario –incluso como terapia colectiva- abordar estos temas que se han hecho tabú para descubrirnos a nosotros mismos, tanto como españoles de esta parte de Europa como hispanoamericanos de la parte de América. Y mirar al futuro.

Todo transcurre al modo de una comedia musical en verso; música en directo magistralmente interpretada por los actores, y versos clásicos, redondillas, cuartetas, décimas y romances, de impecable factura y excelente declamación. Y todo en esta comedia será sátira burlesca y mordaz con un humor desbordado que tira de recursos carnavalescos de chirigota en el que se incluye un número flamenco, el culto a la humilde patata, la lucha contra tiburones y mosquitos y que no excluye –sin embargo- momentos poéticos como la delicada nana interpretada para calmar al rey niño Felipe II. Sigue leyendo →

El trujamán entre Cervantes y Shakespeare.- Pepe Zapata

 

EL TRUJAMÁN ENTRE CERVANTES Y SHAKESPEARE
Pepe Zapata

Autor e intérprete: Pepe Zapata
Dirección: Ignasi Camprodón
Música: Gerard Vázquez

Compañía: Teatro De Dos

Teatro Barakaldo
17 de octubre de 2026

Vivimos en un mundo de mediadores, de intérpretes de los deseos de unos y los otros, de trujamanes, de personajes anónimos que sostienen el nombre de los personajes de éxito y reconocimiento. De eso va la historia.

Pepe Zapata nos deja un texto bellísimo; la poesía lo impregna todo junto a la ironía y la reivindicación de sí mismo en el papel de trujamán hecho de razas y credos entre dos mundos, el de Miguel de Cervantes y el de William Shakespeare. Nos lo explica a través de una metáfora repetida, la del puente que une dos orillas y es pateado por quienes lo cruzan mientras permanece invisible.

Pero el puente también tiene alma y sus piedras sostienen el derecho a ser reconocido mientras deja discurrir las aguas a sus pies. Y así, con paciencia y humildad, el trujamán nos va dejando caer sus idas y venidas, las ideas que va dejando a un lado y otro del puente y que recogerán Cervantes y Shakespeare como suyas olvidando quién una vez se las susurró al oído.

Es posible que el autor del Quijote y el de Hamlet supieran uno del otro. O no. Pero sí es verdad que los dos genios de la literatura universal compartieron época y hasta fecha de muerte en un 23 de abril de 1616, aunque con calendarios distintos. La propuesta de Pepe Zapata hace real este encuentro en el espacio del teatro donde –como él mismo expresa- todo es mentira y todo es verdad.

Si al oficio de mediador, trujamán de intereses, informaciones y acuerdos, se le añade la de ser morisco o judío en España con los austrias, Felipe II y Felipe III, y el catolicismo, el anonimato se convertía en una forma de protección, la cautela en seguridad y la confesión pública de la fe cristiana en salvación. La expulsión de los credos diferentes al oficial fue moneda de cambio en Europa y lo sigue siendo en países musulmanes junto con persecuciones y muertes. Parece mentira, pero es así y también entre los países democráticos avanzados sigue existiendo la pena de muerte o, de manera sutil o abiertamente hostil, se juzga y rechaza al mestizo, a las personas de otras razas o religiones, creando guetos. ¿De qué nos extrañaremos entonces cuando el mismo Cervantes –igual que hizo Cristóbal Colón- ocultó su origen pretendiendo toda su vida el reconocimiento de su limpieza de sangre a través de papeles? Sigue leyendo →

Carta a Alejandro Casona

 

CARTA A ALEJANDRO CASONA
(Alejandro Rodríguez Álvarez.- 1903/1965)

Ya sé que no me conoces. Te extrañará esta carta inesperada que, de cualquier modo, me gustaría que no fuera enojosa o inoportuna.

El caso es que, casi cuando tú te despedías de esta vida yo empezaba a tener noticias de tus escritos. Fue un paisano tuyo, buen profesor de Ciencias y buena persona que aterrizó por tierras de la montaña leonesa, quien –no sé  de qué modo y forma confidencial- me hizo llegar tu pieza teatral “La dama del alba”. Había algo misterioso en la entrega de aquel librito bien forrado y cuidado, un aire de clandestinidad  en la entrega tal vez debido a tu pasado republicano y de exilio en una España asolada por el pesado silencio impuesto por el miedo de la dictadura. Sea como fuere, mis catorce años de estudiante de Bachillerato, bastante torpe con las cosas de las matemáticas y las ciencias, se iluminaron con las letras, los diálogos y el argumento de aquella dama del alba en la cual la muerte se nos muestra con natural misterio en medio de una historia de amor, o dos, con final trágico y feliz al mismo tiempo.

Fue, también es posible, ese incipiente realismo mágico que habías inaugurado en Buenos Aires lo que más impresionó el alma adolescente de aquel primer lector de teatro. Y también, pueda ser, una de las causas o razones que desataran mi vocación y fervor por las artes escénicas representando y dirigiendo más tarde algún grupo de teatro juvenil con cierta aceptación o participando brevemente de la experiencia en otros como Los Cátaros de Alberto Miralles en Barcelona.

No fue la del teatro la única afición o vocación compartida –salvando todas las distancias-. También ingresé en la Escuela de Magisterio de León y también pasé por la Universidad en Barcelona y luego en San Sebastián para hacer la carrera de Psicología. No viví, afortunadamente, el drama de una guerra civil y mi exilio no pasó de ser una búsqueda de trabajo y oportunidades por otros territorios de España.

Y hablando de España. Hicimos una transición política hacia la democracia y llevamos cuarenta y dos años de funcionamiento constitucional. Las libertades que tú y los tuyos perdisteis, o mejor dicho os arrebataron violentamente, siempre están en riesgo y siempre necesitan ser defendidas. Muchas cosas de hoy te parecerían cosas de ayer. Pero no quiero pecar, como antaño te reprochara algún crítico, de pesimismo histórico; ni quiero renunciar a algo que me complace compartir contigo –aunque también te lo criticaran-, como es la exaltación de “la capacidad del hombre para inventar, no importa dónde ni cómo, un paraíso” (José Monleón en Primer Acto). La misma dura crítica también te ha reconocido la autoría de “un teatro bien escrito y artesanalmente sabio”. Sigue leyendo →

La cena de los idiotas.- Francis Veber

 

LA CENA DE LOS IDIOTAS
Francis Veber

26 de agosto de 2026
Teatro Campos
Bilbao

Versión de Josema Yuste
Reparto:Alberto Closas, Javier Losán, Santiago Urrialde, Manu Badenes, Anna Hastings, Cristina Acosta
Dirección: Juan José Alfonso

Estamos de fiesta. En Bilbao siempre es una semana muy animada la de finales de agosto. Y el teatro viene a la medida del buen humor y las ganas de diversión. Así que vamos a ver una comedia; desenfadada, con golpes de ironía o bromas, incluso algún asomo de sarcasmo, que desatan la risa; y a la vez no deja de ser una comedia inteligente con su mensaje claro: no está justificado juzgar a los demás sin conocerlos o considerarlos menos de lo que son; mucho menos convertirlos en peleles de los cuales burlarse porque sí. Esa actitud prepotente es despreciable porque realmente considerar idiotas a los demás esconde un grave complejo de inferioridad y un sentimiento de inseguridad reprimido. La crítica de la comedia, sin salirse de los términos acuñados del “vodevil”, apunta a la pregunta de quién es el verdadero idiota en nuestra sociedad para darnos respuestas hilarantes que esconden la cruda realidad.

El argumento: Un grupo de amigos acostumbran a invitar a cenar a una persona que consideran idiota para burlarse de ella dejándola hablar y provocando sus explicaciones, a veces engorrosas; pero finalmente el supuesto idiota pone en evidencia a los burladores generando un verdadero caos al quebrarse las intenciones de estos amigos de la risa a costa de los demás.

Aunque no resulte ser una comedia trascendental, sí son de agradecer los recursos para hacer reír al mismo tiempo que reivindica la dignidad de las personas y la necesidad de un poco de humanidad y sensibilidad para con los demás.

Tal vez la representación pecara un poco de liosa en algunas escenas, pero en muchas otras el nivel de su ejecución rondaba la excelencia. En conjunto la cosa resultó bien. Y a ello ayudó –sobre todo a llenar la sala del Teatro Campos Elíseos- el nombre de actores célebres de la televisión, de indiscutible talento.

No me parece necesario extenderse más. La fiesta también participa del teatro y la risa es un buen recurso para desahogarse de los problemas cotidianos. Pero una risa inteligente y nunca a costa de los demás. En todo caso, eso sí, puede reírse uno de sí mismo. Esta comedia de enredo puede servir perfectamente al efecto. Y por ahí podemos seguir sin compromiso.

González Alonso

¿Quieres pecar conmigo? – Borja Rabanal

 

¿QUIERES PECAR CONMIGO?
Borja Rabanal

Compañía Eixample Teatre
Dirección: Borja Rabanal y Joan Olive
Reparto: Ana Villa es Paz; María Petri es Mónica; Arantzazu Ruíz es Gloria; Ernest Fuster es François de la Fleur; Víctor Fajardo es Roberto

Teatro Campos Elíseos
Bilbao
17 de mayo de 2026

Una buena mañana de primavera, que prometía ser lluviosa, sirvió al caso de descubrir la risa en la comedia de Borja Rabanal, ¿Quieres pecar conmigo? La risa es la cosa más seria del mundo. Por necesaria. Y pretender desautorizar esta comedia o cualquier otra por el hecho de perseguir desatar la risa sin otra pretensión, es un error o mantener una postura falsa ante el teatro que, desde los tiempos de Aristófanes y su Lisístrata, ha explorado con éxito esta opción.

No significa, dicho lo anterior, aprobar cualquier tipo de risa a cualquier precio, como pudiera ser la vulgaridad y los lugares comunes traídos a contrapelo con grosería; estamos hablando de la risa que viene del humor inteligente, destapado en actuaciones gamberras y desenfadadas como el que nos muestra esta comedia. Una fórmula exitosa que cumple seis años de representaciones en Madrid, Barcelona y ahora por toda España.

El argumento es un pretexto para describir de manera muy natural algunas formas de vivir  la superficialidad de la búsqueda del éxito virtual en las redes sociales y la banalización del comportamiento sexual y los sentimientos, dejando en un lugar secundario el valor de la cultura y su adquisición, para dar paso a la búsqueda de otras formas de explorar el bienestar físico y espiritual a través de ritos y filosofías de moda, yoga, sexo tántrico y demás. Nos conduce todo ello a descubrir lo que somos debajo de lo que aparentamos ser, como la monja que hace acto de presencia en el piso de las jóvenes treintañeras, las cuales intentan encontrar la forma de tapar los agujeros de sus deudas de la manera que sea, engañando a una monja o engañando a su casero. Con una alta dosis de humor, a veces sarcástico, y acumulación de bromas sin complejos en torno al sexo, tocará esta comedia los temas cotidianos que todos entendemos y vivimos cada día, desnudándolos de vergüenzas y haciendo aflorar los pensamientos y sentimientos reprimidos. Sabemos que la vida no va a ser así, pero nos gustaría que se pareciera en algo a ella, y esa fantasía –explicitada sobre el escenario- nos libera junto con la risa. Sin pretender hacernos reflexionar, también encontramos esa puerta abierta.

El ritmo de la interpretación es muy trepidante y sostenido durante la más de hora y media de representación, y la actuación de actrices y actores es valiente, descarada y desenvuelta, consiguiendo que la comedia funcione y alcance su objetivo, entretener y hacer reír al espectador.

Todo, hasta aquí, es teatro. Y todo, hasta aquí también, es vida. Y, mientras tanto, sigue la mañana amable de primavera paseando las calles de Bilbao.

González Alonso

 

Leonora.- Alberto Conejero

LEONORA
Alberto Conejero

Compañía Teatro del Acantilado
Producciones Come y Calla

Interpretación, Natalia Huarte
Texto y dirección, Alberto Conejero

Teatro Barakaldo
7 de marzo de 2026

Vivimos tiempos convulsos. Leonora Carrington vivió tiempos convulsos. Y violentos. ¿Cuándo el mundo se ha sosegado un instante? Apenas puedo recordar algún periodo de tranquilidad, sin miedo o tensiones en nuestra sociedad o las sociedades de otros países.

Y, mientras tanto, el arte y la poesía se abren paso, florecen y se marchitan o mueren aplastadas por las botas de los soldados o las bombas que llueven de los cielos de la ira.

Leonora fue flor en el árido desierto de la incomprensión, las guerras y las postguerras, en ocasiones más crueles que las mismas guerras. Y, llevada en alas del amor o la pasión por la pintura o la rebeldía y el ansia de libertad, cruzó fronteras, enfrentó la devastadora violencia física y psicológica, miró de frente a los ojos de la muerte con las armas de su genial experiencia del arte y una fuerza de voluntad sin límites. El escenario de todo ello, la Segunda Guerra Mundial de 1940 y la postguerra española tras la cruenta sublevación militar de 1936 contra la II República, su derrota y la instauración de una cruel y dilatada dictadura.

Pero, yendo al teatro y cómo llevar todo esto a una representación, he de advertir lo que a mí me parece la enorme dificultad de dramatizar dolorosa y poéticamente, con –en ocasiones- alguna concesión socarrona y un respiro de felicidad, la experiencia vital de la pintora surrealista Leonor Carrington. Y tener que hacerlo con un solo personaje en escena, el de la misma Leonor, el reto se convierte en desafío que pudiera resultar insalvable.

El escenario, desnudo de todo, se convierte, desde la oscuridad de sus sombras, en un enorme lienzo en blanco sobre el que la actriz Natalia Huarte irá dibujando y dando color a los episodios más relevantes del personaje. Y en esa desnudez total se arropa la vida de Leonor.

Iniciará su relato desde el patio de butacas anticipando lo que vendrá mientras se acerca a ese lienzo, metáfora de su vida, sobre el que irá dejando los trazos surrealistas de lo que quiso ser y lo que la dejaron ser.

El ritmo, mantenido con pulso firme, irá creciendo poco a poco y la tensión dramática con él, permitiéndose algún que otro rasgo de fina ironía, para llegar a los episodios más desgarradores y profundos de la existencia de Leonora.

Qué decir, qué más se puede decir de la obra y su representación; buena la dirección escénica de un texto muy bueno; acertada y mágica la iluminación, como acertado fue el espacio sonoro; excelente la interpretación de Natalia Huarte, creíble, natural, honesta y sin concesiones al sentimentalismo. Y así, digo, se hace el teatro. Y así se puede ver y agradecer el teatro.

González Alonso

La otra bestia.- Ana Rujas

LA OTRA BESTIA
Ana Rujas

Cuadro escénico:
Ana Rujas; Joan Solé; Teo Planell

Dirección: José Martet y Pedro Ayose
Cámara en directo, Alicia Aguirre
Música de Ale Acosta

Come y Calle Producciones
Teatro Barakaldo, 28 de febrero de 2026

Ana Rujas no solamente ha escrito un hermoso, poético y dramático texto sobre el alma y la conducta humana, sino que –además- lo ha interpretado bajo la dirección de José Martet y Pedro Ayose. La pieza teatral se basa, también, en la novela  del mismo título escrita por la misma autora y protagonista. Quede dicho esto por delante y subrayemos, de pasada, la impecable interpretación de los actores que completan el cuadro escénico, Joan Solé y Teo Planell.

La escenografía, con la cámara en directo manejada por Alicia Aguirre, se convierte en el cuarto intérprete de este drama. La proyección sobre una gran pantalla, en la parte delantera superior del escenario, va dando cuenta de todo cuanto se desarrolla en escena y hace de la función teatral un trabajo profundo de introspección de los personajes. La enorme pantalla ofrece en blanco y negro primeros planos desde ángulos a veces invisibles para el espectador en la sala; también se intercalan frases y reflexiones, y en muchas ocasiones la reproducción grabada –no en directo- explica las escenas como una proyección de los pensamientos y sentimientos de los protagonistas o, también, permiten la visión simultánea de dos acciones en lugares diferentes. El ritmo de la interpretación y la proyección, subrayado por la música apropiada y oportuna de Ale Acosta, pareciera un bello baile o una danza que nos conduce, sin soltarnos, por los vaivenes emocionales del drama representado.

El argumento, si hubiera sido puesto en escena de manera convencional, nos presentaría la profunda crisis de una pareja acomodada; él, arquitecto de renombre y muy ocupado lejos de casa en grandes proyectos arquitectónicos; ella, sin oficio reconocido, sola e inmersa en el vacío de un mundo hecho a la medida de los intereses del marido; un vacío que acabará sintiéndolo dentro de sí, interiorizándolo como castrador y limitante. La mujer, al fin, acabará cuestionándose el sentido de su vida, la naturaleza de sus sentimientos, la necesidad de vivir sus afectos y expresar sus emociones en una búsqueda desesperada de su propia identidad. El resultado, más que previsible, se traducirá en el constante abandono y retorno de la mujer, del joven amante al marido y del marido al joven amante, en la búsqueda de ella misma y con el consiguiente terremoto emocional en las vidas de los hombres con los que mantiene relaciones. Por medio aparecerán otros sucesos vitales, como el proceso frustrado de una maternidad anunciada simbólicamente por el arcángel Gabriel y las constantes conversaciones, oraciones, reproches y quejas con el padre Dios en busca de un auxilio que no llegará para resolverse, al fin, en un desenlace trágico.

He de decir, honestamente, que me conmovió profundamente esta obra y que me pareció –en contra de alguna crítica leída- una buena pieza teatral, con el acierto del uso de las tecnologías audiovisuales al servicio de la acción dramática. La vida, en forma de película en blanco y negro contada por dentro, y la misma vida representada, con todos sus violentos contrastes, en color y sobre las tablas. Y sí, pienso que esta experiencia vanguardista es teatro, buen teatro.

González Alonso

Desobedientes 18/98.- María Goirizalaya

Desobedientes 18/98
María Goirizelaya

Tantaka Teatroa

Dirección: Fernando Bernués y Mireia Gabilondo
Intérpretes: Miren Arrieta, Iñigo Azpitarte, Klara Badiola, Kepa Errasti, Omar Somai

Teatro Barakaldo
7 de febrero de 2026

Vamos a ver. Para empezar, teatro, teatro… no. Creo que sería mejor definir este espectáculo como “conferencia dramatizada” para hablar sobre la desobediencia civil y la insumisión. A partir de ahí, con el texto como principal protagonista y los argumentos esgrimidos a favor de una actividad social como es el impulso de la desobediencia civil tendremos lo que se presenta como obra de teatro.

El telón de fondo sobre el que se arma esta obra no es otro que el sumario 18/98 instruido por el juez Garzón por el que se encausó a numerosas personas vinculadas a la fundación vasca “Josemi Zumalabe”  que promovía la desobediencia civil. Aunque la fundación se desvinculó de la acción terrorista de ETA y los movimientos de la izquierda abertzale (nacionalista), de carácter independentista, fueron llevados a los tribunales y muchos de ellos fueron encarcelados.

Las propuestas desarrolladas en la conferencia-teatro se centraron en la voluntad de “democratizar la democracia” desde la acción pacífica. Los problemas que surgen, sin embargo, en el contexto del País Vasco, no son pocos. En primer lugar porque resulta difícil establecer los límites de la no violencia y distanciarse de los grupos armados que pretender subvertir el orden y establecer nuevas leyes en una sociedad, la vasca, separada de la española. No me queda claro si la fundación intervenida coincidía o no con los fines independentistas de ETA y su entorno; pero, aunque así fuera, justo es reconocer el derecho de sus socios a reivindicar  la independencia, como la de cualquier organización civil o política, por medios pacíficos y democráticos.

La cuestión es que la obra nos plantea en paralelo al macrojuicio 18/98 el tema de la insumisión y la desobediencia civil; y lo hace, además, arropado en los movimientos pacifistas de Gandhi o Martin Luther King, además de otros ejemplos de lucha individual en Estados Unidos y movimientos pacifistas como los que se opusieron a la guerra de Vietnam con cantantes como Joan Baez o Bob Dylan a la cabeza. Esta intención de equiparar lo ocurrido con la fundación vasca y los movimientos pacifistas mundiales e incluso españoles, puede parecer forzada.

No cuestionaré la natural necesidad del ejercicio de la libertad para oponerse a leyes injustas; lo que resulta problemático es decidir quién tiene la facultad de definir una ley como injusta y desobedecerla. Y no tengo una respuesta, pero sí muchas dudas. También tengo la certeza de que, democráticamente, las leyes van cambiando y adaptándose a las necesidades del pueblo y su voluntad. Así la ley del aborto, el divorcio, la eutanasia, los matrimonios homosexuales, etc. se van abriendo paso y aplicándose con mejor o peor acierto. Siempre se ha dicho que las leyes van por detrás del desarrollo de la sociedad. Es la misma sociedad en su conjunto la que finalmente impulsa los cambios. Por eso en la obra representada se dice que no es Martin Luther King quien crea el movimiento contra la discriminación de los negros, sino la sociedad quien crea a Martin Luther King. El papel de asociaciones y movimientos pacifistas es importante en cuanto a la organización y extensión de la sensibilidad social para el cambio. Ocurrió en España con la obligatoriedad de la mili o con la paralización en Euskadi de la central nuclear de Lemoniz, a pesar de la nefasta injerencia de ETA. Sigue leyendo →

El efecto.- Lucy Prebble

El efecto.- Lucy Prebble

Producciones Teatrales Contemporáneas
Dirección: Juan Carlos Fisher
Reparto: Norma es ALICIA BORRACHERO; Connie lo interpreta ELENA RIVERA; Tristán es ITZAN ESCAMILLA; y Tomás, FRAN PEREA

Teatro Barakaldo, 24 de enero de 2026

La obra se representa en el marco de un ensayo clínico para determinar la efectividad de un fármaco en el tratamiento de la depresión. Ese envoltorio guarda, en mi opinión, dos temas de fondo con sus efectos colaterales: la efectividad, por una parte, de los medicamentos en el tratamiento de determinados trastornos, y los intereses –principalmente económicos- de los laboratorios que trabajan para la industria farmacéutica; y por otra parte, el verdadero origen del desarrollo de las emociones como el enamoramiento y el amor, si éstas pueden ser inducidas y sostenerse fuera del campo experimental o si son genuinamente humanas.

En definitiva, me parece que se trata, en realidad, de decidir o aventurar una explicación sobre el origen y la formación de las emociones. ¿Están determinadas por las reacciones químicas de nuestro organismo? ¿Se pueden provocar artificialmente? ¿Nuestra conducta y vida afectiva son realmente nuestras?

El ensayo clínico sobre la depresión nos conduce a una respuesta inesperada cuando el amor y el enamoramiento se cruzan en su desarrollo. Los sujetos del ensayo, una mujer y un hombre jóvenes, van a experimentar una gran atracción que no saben si responde o no a los efectos de los fármacos de la prueba. Es decir, el objetivo de sacar conclusiones sobre la depresión se convierte en otra cosa, la del amor. ¿Es natural o artificial en este contexto? Lo que no sabían los investigadores es que ese amor va a perdurar más allá de los posibles efectos causados por el fármaco con el que experimentan.

En la aparición de la atracción amorosa se da una variable a considerar no prevista durante la experimentación, y es que la pareja se ve y tiene interrelación antes de iniciar el ensayo. ¿Pudo darse en ese momento el inicio del enamoramiento? ¿Qué efectos pudo producir la posterior administración de dopamina en esa atracción? ¿Se podría realmente comercializar un elixir de amor? Se abren así otros interrogantes en torno a la verdadera naturaleza del sentimiento amoroso. Otro problema a considerar será si a los efectos terapéuticos buscados se les puede añadir otros efectos secundarios o efectos adversos graves por una sobreexposición accidental o mal calculada. En el caso que se nos presenta, el joven sufrirá una amnesia general temporal de pronóstico incierto.

Digamos que toda esta problemática se va trasladando al espectador enfrentándolo a dilemas morales e incluso existenciales. Y en todo ello también juegan un papel determinante, por una parte,  las personas que dirigen el ensayo clínico con su historia personal e, incluso, historial cínico, así como –por otra parte- su actitud ante el experimento y la manera de manejarlo. Nos proponen dos posturas bien diferentes: una, la práctica y utilitaria, fría y aséptica; y dos, la humanista, más cercana a la realidad del sujeto y su psicología, tendiendo a la comprensión y la ayuda. Todo ello compone el puzle del drama desarrollado sobre la escena. Sigue leyendo →

Lovesong.- Abi Morgan

LOVESONG
Abi Morgan

Laboratorio Teatral P6-Bilbao
10 de enero de 2026

Dirección y adaptación: Sandra Maturana
Intérpretes: Kepa Alesso; Itziar Lazkano; Felipe Loza; Itxaso Sánchez
PABELLÓN 6 – BILBAO

No se puede decir que todo está descubierto en el teatro. Propuestas como la puesta en escena de “Lovesong” («Canción de amor”) nos lo indican mediante un teatro físico en el que el cuerpo, el gesto, la mímica, el lenguaje no verbal y los movimientos acrobáticos sirven de vehículo a la expresión de emociones que el texto hablado no puede reproducir o  que, de manera eficaz, acompañan y  arropan  a dicho texto dotándolo de mayor profundidad. El trabajo coreográfico a partir de la expresión corporal, junto a una escenografía sugerente y muy acertada, recrearán la intensa atmósfera onírica de una historia impregnada de realismo mágico que atrapa al espectador y sostiene su atención.

Naturalmente, a través de la larga historia de amor de dos personas ancianas se suceden escenas previsibles y momentos reconocidos, felices y dolorosos, que se pueden anticipar fácilmente. Eso no es un problema; el problema sería contar dichas escenas o mostrarlas de forma plana o superficial. El trabajo de profundizar en ellas y en sus consecuencias, es lo que las hace válidas para el teatro en la puesta en escena.

Esta larga historia de amor se nos representa mediante un continuo ejercicio de analepsis o saltos atrás en el relato de los ancianos sobre el escenario, y, de manera simultánea, el de ellos mismos como pareja joven. Cuatro personajes que coinciden y se relacionan a través del diálogo de la memoria y los recuerdos. El desdoblamiento de los personajes sirve de explicación y justificación de toda una vida cuando ésta llega al momento de su despedida definitiva. La frustración de no tener hijos, las dificultades económicas o las infidelidades, se enfrentan al enamoramiento, las ilusiones, los proyectos y la felicidad con todas las emociones más profundas del amor y sus vaivenes. Digamos, sí, que éste –el amor- es el vencedor de una guerra en la que se pierden algunas batallas y se sanan algunas heridas. Sigue leyendo →