Archive for the 'Artículos' Category

21
Ene
23

Santa Lucía, el carbón que calentó nuestra infancia

Las imponentes rocas calcáreas, blancas y luminosas, esconden el tesoro de un carbón que calentó las cocinas de los gordoneses durante décadas. Con el carbón los inviernos fueron menos fríos, los cocidos hervían exhalando aromas húmedos de caldo y morcilla por toda la casa y las chimeneas ponían sus hilos humeantes al paisaje.

Santa Lucía se creció apretada entre el Bernesga y los montes, generosa nos abrió los brazos de su telurismo y allá iban y venían muchos de nuestros padres a escarbar en sus entrañas las pesetas que daba el carbón para calentar los garbanzos. Sus calles de pueblo minero arrastraban el polvo negro que subía de los pozos y sus tejados se oscurecían. En invierno, las lluvias y la nieve disimulaban su imagen y la devolvían al paisaje de montaña que le corresponde. Luego, el río extendía aguas abajo la memoria de un sacrificio de truchas que no entendían nada de carbones. Hasta que la empresa minera empezó a mirar hacia otros métodos de lavado y poco a poco el agua volvía a pasar limpia por debajo de los ojos de los puentes.

Desde La Pola, Beberino, La Vid, Buiza, Folledo, Los Barrios, Cabornera, Peredilla y los demás pueblos, allá iban los hombres andando o en bicicleta, y otros llegaban hasta Santa Lucía desde más lejos, La Robla o León, en la Fusca, aquel autobús con nombre propio que le dio el oficio de llevar mineros y traerlos. Sería porque fusco es algo oscuro y negro, como la mina; o tal vez porque la marca Volkswagen tenía vehículos con el apelativo fusca. Pero eso ya importa poco.

También tuvo la Fusca sus accidentes, sus trágicos despistes, mareada con las curvas y un poco silicosa cuando respiraba por sus carburadores o por donde quiera que respiren los autobuses. Así puedo recordar la siniestra tarde, tal vez de un verano, en que la Fusca esquivó mal la esquina de la antigua casa del Portu cuando entró en la Pola, frente a la plaza del Ayuntamiento, e intentaba acercarse a la acera del bar Barrios, detenerse, y dejar allí a alguno de sus mineros. Se quedó, prácticamente, sin su lateral derecho. Entre el amasijo de chapas, un hombre joven encontró el final de su recorrido. No puedo recordar su nombre, pero forma parte de la memoria de los muertos que nos trajo la mina y ese precio terrible que pagamos por seguir adelante y progresar. Seguir leyendo ‘Santa Lucía, el carbón que calentó nuestra infancia’

11
Dic
22

La Metamorfosis.- Franz Kafka

La Metamorfosis.- Franz Kafka

Alianza Editorial.-Decimotercera edición, 1979

La Metamorfosis.- Franz Kafka

En la acostumbrada relectura de textos, he tropezado con este cuento largo o narración corta o novela o como quiera que queráis llamarlo que es La Metamorfosis, de Kafka. Se lee casi de un tirón y tiene la virtud de -aún conociendo de antemano el desenlace- atraparte en la angustia del relato que, a modo de pesadilla, se desarrolla hasta su final. Quizás lo más sorprendente resulta ser el aire de realismo y veracidad que se respira en algo tan grotesco y absurdo; o tal vez sea ese mismo contraste el que nos empuje a leer lo imposible para descubrir lo real de la vida misma. No sé. Lo cierto es que se han hecho tantas interpretaciones de La Metamorfosis que pudiera decirse que todas tienen algo de razón y ninguna lo explica todo. Lo mejor, sin duda, es leer la obra, sentir la inquietud de la propuesta de Kafka y reflexionar por cuenta propia. Porque, eso sí, parece imposible escapar al desafío de la obra kafkiana de buscar algunas respuestas. Si caéis en la tentación, que la disfrutéis.
Salud.

González Alonso

06
Dic
22

Contra el fanatismo.- Voltaire

Contra el fanatismo.- VoltaireIMG20221126125934

Taurus.- 2020
Juan Ramón Azaola, traductor

François-Marie Arouet (1694/1778), el que se hiciera llamar Voltaire sin que hasta la fecha se conozca la razón y el significado de su pseudónimo, vivió durante los reinados de Luis XIV y Luis XV en la Francia de la Ilustración y aportó sus ideas revolucionarias en defensa de la ciencia y la razón por encima de la religión. Abrazó el liberalismo y las ideas del filósofo inglés John Locke, defendiendo que el pacto social no supone en ningún caso los derechos naturales de la persona. Librepensador y defensor de la libertad y la tolerancia religiosa también rompió moldes con sus poemas escandalosos al estilo de los eróticos de La Fontaine. En su celo por defender la tolerancia criticó duramente al cristianismo y las otras religiones, como la mahometana y la judía. Sin embargo, tal y como se desprende de la lectura de esta obra, Voltaire no fue intolerante con la religión, pues sin aceptar sus dogmas, los respeta. Se le atribuye erróneamente la frase popular “No comparto lo que dices, pero defenderé hasta la muerte tu derecho a decirlo”, aunque sí es verdad que, en cierto modo, refleja bastante bien el espíritu de tolerancia que el pensador francés defendió en esta obra “Contra el fanatismo”, y en otras de su autoría, como “La muerte de César”, “Edipo” o las “Cartas filosóficas”.

VOLTAIREEl punto de partida de “Contra el fanatismo” será un acto de intolerancia y fanatismo ocurrido en Francia, como fue la muerte de Jean Calas. Se pone de manifiesto la indefensión del acusado, la falta de pruebas y lo absurdo de la denuncia por parte de una congregación radicalizada con la religión y llena de odio. La posición de la Justicia, viciada de la intolerancia social dominante y alejada de la razón, será objeto de la crítica de Voltaire que se pregunta si los jueces o el Papa son infalibles y demuestra la parcialidad de dichos jueces en el juicio que llevó a Jean Calas al cadalso, acusado de ahorcar a su propio hijo por su posible renuncia a las propias creencias religiosas para abrazar el cristianismo. Tras el veredicto final de los 13 jueces del caso Jean Calas, Voltaire exclama: Parece como si el fanatismo, indignado desde hace poco con los éxitos de la razón, se debatiera bajo ella con mayor rabia.

Los argumentos y pruebas que Voltaire va presentando a favor de la tolerancia para identificar a los intolerantes entre los responsables religiosos que estimulan a las masas y las mueven al odio son no sólo numerosas, sino también concluyentes. Toda su filosofía se basa su concepción del “derecho natural” y el “derecho humano”. El segundo se fundamenta en el primero sobre el principio universal que puede formularse así: No hagas lo que no quisieran que te hicieran a ti. Ni en el derecho natural ni en el humano puede tener cabida la intolerancia, pues impone al otro un modo de pensar, de creer, opinar y actuar con la amenaza del castigo que puede llegar a la muerte. Seguir leyendo ‘Contra el fanatismo.- Voltaire’

20
Nov
22

Meditaciones sobre la existencia de Dios.- René Descartes

rene-descartes-1Meditaciones sobre la existencia de Dios
René Descartes

Editorial Taurus.- Barcelona, 2015

Mediaba el siglo XVII cuando moría René Descartes. Sus escritos siguen, cerca de alcanzar el primer cuarto del siglo XXI, influyendo en nuestro pensamiento por dos razones, según pienso; una, la de haber tratado de ser honesto consigo mismo en la búsqueda de la verdad, y dos, porque los problemas de esa  búsqueda de la verdad, si es que existe, se nos sigue escapando. Apenas podemos constatar la certeza de la confusa existencia humana y certificar la de la muerte. Más allá de todo ello nos resultará difícil de determinar, sin que podamos por ello escapar al recurso de la fe que tan flaco favor hace a la razón.

Y claro, uno choca con su propia perplejidad de hombre inexperto en casi todo, y más en filosofía con mayúscula o minúscula, cuando Descartes nos desvela el objetivo final de sus meditaciones, declarando los pensamientos por los cuales “está persuadido de haber llegado a un conocimiento cierto y evidente de la verdad”, así como su declarada vocación de predicarlo al mundo para tratar de convencer a los demás de sus certezas.

Rene_DescartesPero, siguiendo el propio consejo de Descartes al final de su prólogo, no me formaré un juicio definitivo sin previamente haberme tomado el trabajo de leer todas y cada una de las objeciones recibidas sobre sus propuestas y todas  cada una de las respuestas que han merecido del pensador francés.

La primera loable pretensión del filósofo será deshacerse de todas las opiniones antiguas atacando sus fundamentos a fin de sentirse libre para crear un nuevo sistema de pensamiento. ¿Será posible semejante pretensión? Hacer tabula rasa de los conocimientos adquiridos y heredados parece tarea imposible; mas, en el supuesto de conseguirlo, ¿no debería renunciar también al objeto sobre el que tratan las opiniones rechazadas? Porque, de lo contrario, me parece a mí que todo el trabajo se reducirá a deshacerse de la cáscara del problema sin tocar el contenido o meollo de la cuestión. Así, podemos ver cómo en Descartes perviven inmutables la cuestión de la existencia e inmortalidad del alma y de Dios, sin ponerlas en tela de juicio y conservando las “verdades” sostenidas por Aristóteles y los escolásticos con una visión humanista aunque pretenda acceder a ellas por otras vías. Seguir leyendo ‘Meditaciones sobre la existencia de Dios.- René Descartes’

08
Nov
22

Pensamiento, palabras y música.- Arthur Schopenhauer

schopenhauer-1-oPensamiento, palabras y música
Arthur Schopenhauer

Prólogo y edición de Dionisio Garzón
Biblioteca Edaf.- Madrid, 2010

Leyendo a Schopenhauer en este libro, he tenido una primera impresión de encontrarme ante un autor seguro de sí mismo, un pensador que analiza de forma muy crítica su trabajo y el de los demás y un escritor que busca la claridad y la calidad de sus escritos sin ahorrarse juicios exigentes sobre la naturaleza, el valor y la función del lenguaje escrito, así como la exaltación del lenguaje musical.

No escurre el bulto Schopenhauer ante los temas que aborda sin que se le pase cuál es  la importancia y dónde reside la calidad de una obra escrita, empezando por el título, al cual equipara con la dirección de una carta que debe conducirnos sin titubeos a su destino; desestima, de ese modo, los títulos prolijos, los que no dicen nada, los oscuros, ambiguos, falsos o engañosos, considerando de entre todos ellos los peores aquellos que ya figuran en otros libros, por su manifiesta falta de originalidad y por ser un plagio.

schopenahuer 24Si, de entrada, se detiene de manera tan rotunda en la importancia de un título ¿qué imaginar de todo lo demás? Repasará, con la misma determinación, las consideraciones que hacen a un autor digno de ser leído o no, parándose con detalle en la cuestión del estilo y recriminando el pecado de la afectación. Schopenhauer considera que el estilo es un reflejo del pensar; aboga por un estilo natural al que, nos dice, renuncian los mediocres, que dejarán a un lado también la espontaneidad. De este modo nos señala a quienes pretenden producir en el lector la apariencia de talento tras la máscara de la incomprensibilidad o la escritura farragosa que conlleva la dificultad de entender. Es decir, tacha de incompetentes a quienes escriben para que nadie lo entienda, que es lo fácil. Alaba y estima, sin embargo, al escritor que expone sus ideas para ser entendidas por todo el mundo, que es lo difícil. Escribir poco claro o mal sólo significa pensar de modo turbio y confuso; la sencillez será, por el contrario, atributo de la verdad y de la naturaleza del genio. El estilo vago, forzado, ambiguo; así como el prolijo y cargado, solamente –asegura Schopenhauer- nos habla de un autor que intenta ocultar su pobreza de pensamiento. Hay, por tanto, que huir de lo pedantesco y difícil de comprender como resultado de intentar escribir con un estilo afectado. De igual manera resulta inconveniente querer escribir como se habla o hablar como se escribe. Seguir leyendo ‘Pensamiento, palabras y música.- Arthur Schopenhauer’

23
Oct
22

Villa y Marte.- Ron Lalá

cartel-villa-y-marte-ron-lala-1Villa y Marte
Ron Lalá
Dramaturgia: Álvaro Tato
Dirección:  Yayo Cáceres
Intérpretes:  Daniel Rovalher; Juan Cañas; Miguel Magdalena; Fran García; Diego Morales

Teatro Barakaldo, 22 de octubre de 2022

La representación da comienzo a telón bajado. La nave espacial dirigida desde el famoso Pirulí de Madrid (torre de telecomunicaciones Torre España), llega con dificultades a Marte; el astronauta (o madrinauta como dirían los Ron Lalá) y el robot que lo acompaña cuyo apodo es “Trasto”, descubrirán que el planeta rojo está poblado, tiene una atmósfera más respirable que la Tierra y que es una réplica marciana del Madrid más castizo donde no faltan los churros, las corridas de toros (aunque en el ruedo toreen ingenios espaciales como el Rover, enviados por la NASA), las verbenas con música de organillo, los chotis y los líos amorosos. Una marciana de ocho ojos sueñas con visitar la Tierra porque –no sabe bien el porqué- le trae recuerdos de su abuelo; y el astronauta se enamora de Marte y la marciana porque sin saber tampoco por qué le recuerdan a su abuela. Y así, con enredos de celos terrícolas y marcianos, persecuciones policiales en busca de extramartícolas invasores, apresamientos y liberaciones, va transcurriendo el sainete “Villa y Marte” en que se convierte el “Madrid de Villa y Corte”.

VILLA-Y-MARTE-RON-LALA-FOTO-DAVID-RUIZ-3971-scaledLa cuestión que comentaremos ya es conocida de otras representaciones emblemáticas de Ron Lalá, como Cervantina y En un lugar del Quijote, pero no por ello deja de sorprender y admirar; el elenco teatral de Ron Lalá no solamente interpreta e interpreta de manera excepcional, sino que hacen música en directo, cantan, bailan y mueven con acierto todos los resortes del espectáculo teatral, elaborando unos textos desbordantes de ingenio, sin exageraciones, ni mal gusto ni dramatismos fáciles, ni manidas críticas sociales o políticas, con cierto guiño al esperpento y un surrealismo desconcertante. Lo que se puede definir, en definitiva, como teatro inteligente, en el cual el humor y la ironía sirven de soporte y vehículo al mensaje dramático. Seguir leyendo ‘Villa y Marte.- Ron Lalá’

23
Sep
22

Viajes al otro mundo.- Aventuras oníricas de Randolph Carter.- H.P. Lovecraft

Viajes al otro mundo
Aventuras oníricas de Randolph Carter

H.P. Lovecraft
Alianza Editorial.- Madrid, 1980

Este ejemplar de H.P. Lovecraft, que dormía el sueño de los justos al lado de otras obras del mismo autor y diversos títulos catalogados como literatura fantástica, ciencia ficción o terror, me devolvió en sus páginas desgastadas dos cosas: una, la evocación de un tiempo ya pretérito de estudiante de Psicología en Barcelona; y dos, el aroma del mundo obsesivo de los sueños. En aquellos años, a algunos estudiantes se les ocurrió la idea de crear una especie de red de lectores de estos géneros poco valorados; circulaba una lista de títulos disponibles que los interesados en el asunto nos intercambiábamos o prestábamos. Así llegó a mis manos este libro de Lovecraft. Armado de cierto temerario valor, lo tomé como material de trabajo para escribir sobre el mismo analizándolo según los presupuestos de Sigmund Freud, entre ellos el de que todos los sueños pueden ser interpretados y que todos –incluidas las pesadillas- son la manifestación de un deseo reprimido. Al profesor de la asignatura no le pareció mal el intento y me sirvió para aprobar, aunque del resultado yo no me quedara tan satisfecho y no me pareció bien conservarlo. Así que hoy nada puedo nada puedo aportar de aquel pequeño trabajo.

Pero yendo a lo que de singular puede encontrar un lector de hoy en los “Viajes al otro mundo”, debo aclarar que no será la calidad literaria lo que le subyugará. Rafael Llopis, que escribió un estupendo prólogo a esta edición, lo expresa de manera clara y elocuente: Decir que se lee a Lovecraft por la belleza de su lenguaje es como decir que se asiste a un striptease para admirar la voz de la artista.

Efectivamente, H.P. Lovecraft persiguió siempre de manera compulsiva el Paraíso desde las ataduras de su vida y sus principios; al efecto, iniciará un largo viaje a través de los años que cada vez lo alejaban más de la infancia, el lugar feliz al que ansiaba retornar porque sentía, como entendía Erich Fromm, que solamente en la infancia se encontraba ese Paraíso o “estado de unidad original con la naturaleza”, el “estado de inocencia” de que hablaba Hegel.

Lovecraft reivindicará la realidad del mundo irracional, su verdad, e inicia la exploración de ese mundo a través de los sueños, donde coexisten la locura, la poesía y el simbolismo mágico del mundo infantil. De este modo, este racionalista riguroso, escéptico total, se aventura a la reconquista del paraíso perdido, “ese arquetipo o modalidad vivencial arcaica que se expresa de manera natural en el mundo infantil y en lo que de ese mundo pervive en el adulto”. Buscar la infancia perdida es tanto como buscar la felicidad, lo luminoso, lo mágico, y el tiempo en que fuimos todopoderosos. Y ese mundo mágico en el que caben el paraíso y el infierno encuentra su espacio en los sueños. Seguir leyendo ‘Viajes al otro mundo.- Aventuras oníricas de Randolph Carter.- H.P. Lovecraft’

01
Sep
22

Los botes espaciales de carburo

Antes de ser construido en La Pola de Gordón el ya desaparecido colegio Doctor Álvarez Miranda en el solar del edificio que, según creo,  había sido centro de enseñanzas medias durante la Segunda República y que mucho más tarde y hasta día de hoy acabaría reconvertido en Centro de Salud, se podía ver una fragua pegada al costado de la pared de la izquierda del inmueble de piedra y ladrillo raseado. Por la callejuela de la fragua o herrería se llegaba al río Bernesga, y en su orilla había un potro de madera con todos los artilugios para herrar a los animales. Toda la margen del río estaba comida de matorrales y chopos recrecidos que desafiaban a los guajes y ponían a prueba su espíritu aventurero intentando adentrarse por entre los ramajes y, aún, consiguiéndolo en gran parte.

El olor de la fragua, los fuelles y el ruido de los martillos golpeando el yunque todavía resuena con claridad en el recuerdo. Todo forma ya parte del paisaje infantil del pueblo animado de juegos que duraban días.

El caso es que, a orillas de aquella mítica y casi arruinada fragua, se amontonaba el carburo, esa sustancia blancuzca y pesada de olor ácido que formaba parte de los residuos de la actividad de la industria. Seguir leyendo ‘Los botes espaciales de carburo’

09
Ago
22

Ataque a un enemigo de la libertad.- Cicerón

Ataque a un enemigo de la libertad
IMG20220809112559Cicerón

Editorial Taurus, 2021

La expresión popular “echar una filípica”, después de leer a Cicerón, cobra todo su sentido y no se nos escapa el alcance del dicho. No se ahorrará retórica ni ingenio siguiendo el ejemplo de Demóstenes, creador del invento unos trescientos años antes, en sus discursos contra Filipo II de Macedonia. En este discurso ante el Senado y en presencia del mismo Marco Antonio, Cicerón firmará su sentencia de muerte. Lo sabía, lo temía, y lo que temía y sabía se cumplió puntualmente. El 7 de diciembre del 43 a.C. fue asesinado cuando huía de Italia.

CiceronNo falta en la oratoria de Cicerón ningún exceso cuando se trata de señalar y denunciar las actuaciones ilícitas, extravagantes y torticeras de Marco Antonio. Lo más suave que se permite decir sobre él es que era un completo imbécil. Lo demás, criminal, ambicioso, anteponer sus intereses personales a los intereses de la República, perseguir de manera vergonzosa la gloria y prostituirse en la cama a cambio de dinero, son algunas de las perlas dejadas en forma de acusaciones vertidas en estas filípicas. Seguir leyendo ‘Ataque a un enemigo de la libertad.- Cicerón’

02
Ago
22

Las mil y una noches

Ediciones Jover (Barcelona, 1990) para Crédito Bibliotecario, S.L.-Valencia. Tirada numerada de 5.000 ejemplares.- Nº 1534.-  Mulot y Kriéger con ilustraciones a color persas e indúes y grabados de Gustavo Doré.- Versión de Vicente Blasco Ibáñez

Creo que es uno de los libros del mundo que hay que leer. Si, además, viene impreso en una encuadernación estilo arabesco y artesanal, iluminado con motivos persas e indúes o dibujos de Doré, la lectura adquiere categoría de regalado disfrute. Añadamos a las circunstancias el que la obra se presente en la versión de Vicente Blasco Ibáñez y entonces ya será definitivo.

Las mil y una noches” y el modo de engarzar las historias ha influido en numerosas obras posteriores, entre ellas el Quijote, el cual recibe de la herencia árabe el privilegio de que el supuesto autor de la historia del caballero manchego sea moro, según el decir y escribir de Miguel de Cervantes. Y es que, juegos y enredos de autores aparte, hay que reconocer la riqueza, originalidad y frescura del modo de narrar en la tradición árabe. Juegos de palabras ingeniosos, sutileza para no caer en lo escabroso, sensualidad, erotismo, lirismo e ingenio para contar y tratar situaciones comprometidas y acciones de una gran violencia que llevan a la muerte, ejecuciones y venganzas.

Sorprende el lugar que ocupan lo sensual, lo sexual y lo erótico en gran parte de los cuentos narrados, así como el papel activo de las mujeres en la búsqueda del placer aun incluso a costa de sus vidas. Otra sorpresa relacionada con la sexualidad son las inclinaciones homosexuales de hombres y mujeres. En una religión como la musulmana que invade la vida de los ciudadanos de manera férrea imponiendo su moral,  y en la que el papel del hombre es de dominio y el de la mujer de sumisión  hasta extremos de todos conocidos, “Las mil y una noches” resulta ser una paradoja a los ojos occidentales. Pero también hay que tener en cuenta que el morbo aparece cuando existen prohibiciones que se convierten en acicate para la transgresión y que la sociedad en que se desenvuelven las historias de este libro reúne ampliamente todas las condiciones para hacerlo  posible. Seguir leyendo ‘Las mil y una noches’




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