La Extinta Poética.- Eusebio Calonge

La Extinta Poética
Eusebio Calonge

Teatro Municipal de Leioa (Lejona)
1 de noviembre de 2017

Dirección.- Paco de la Zaranda

Intérpretes.- Carmen Barrantes, Laura Gómez-Lacueva, Ingrid Magrinyà, Rafael Ponce

Nueve de Nueve Teatro

La primera escena, con la visión de la novia esperando inmóvil con su ramo de flores en la mano, es como un primer verso magistral e impactante; la última escena, con la danza de la muerte del cisne (Camille Saint-Saens), resultará ser la escritura de un inmejorable verso de cierre. En medio, el poema. Y la poesía.

La inspirada propuesta de Eusebio Calonge y la dirección de Paco de la Zaranda se proyectan sobre el escenario de la mano del elenco Nueve de Nueve.

Si me pusiera a buscar adjetivos para este espectáculo teatral, mencionaría el esperpento, la tragedia, el hondo lirismo, el fracaso existencial, el absurdo, el hastío y otros muchos envueltos todos ellos en la expresión de un lenguaje vestido de una brutal realidad. Todo gira en el torbellino emocional de una familia de clase media baja abrumada por las circunstancias, padre, madre y dos hijas, una de ellas con una grave discapacidad que la tiene postrada y con una limitada capacidad de movimiento y habla.

Afrontar con escasos recursos económicos una situación severa acaba por liquidar los recursos humanos, resquebrajándose la dignidad, los sentimientos y la capacidad de resistencia. Todos quieren y anhelan vivir más allá de los límites impuestos por la necesidad. El amor, los sueños, la esperanza, acabarán en frustración y el recurso a la farmacopea como dique de contención a la ansiedad y la desesperación provocadas por la consciencia de estar pasando toda la vida soñando todo lo que nunca se va a alcanzar. El dique se agrieta, sobreviene la inundación devastadora y en medio del caos, desde la fragilidad y la entereza del ser más débil y limitado, surge la vida y se alza la belleza. Es la poesía.

La obra, interpretada –como no podía ser de otro modo- con la marcada impronta de La Zaranda, va más allá de la conmoción y la emoción; explora quirúrgicamente la vida cotidiana abrumada de pequeñas heroicidades y atroces miserias.

Nada que objetar. Autor, director, técnicos de sonido e iluminación, intérpretes y público, conforman un espacio y oportunidad únicos e irrepetibles en cada actuación. Sólo conviene, a estas alturas, recomendar que público, intérpretes, director, técnicos y texto de su autor, se encuentren nuevamente en nuevos y numerosos teatros para facilitar la catarsis existencial de que estamos necesitados, hacerlo con la voz de la poesía y entender que si la vida es puro teatro, el teatro nunca deja de ser pura vida.

González Alonso

8 años de Lucernarios

 

Ocho años no es nada en la historia de cualquier Historia, ni siquiera en la de la vida de una persona; sobre todo si ésta es aún muy niña, ese momento mágico de cuando se es eterno. Por eso, aparte de constatar que la Tierra ha dado otra vuelta alrededor del Sol y que los humanos seguimos empecinados en los mismos errores, poco más que agregar.

Algunos poemas, algunos viajes a lugares próximos y a la vez tan alejados en su cercanía, escenas de teatro y libros que han formado el alrededor de la vida personal de quien escribe y testifica, y eso viene a ser todo al viento de los pendones de mi tierra leonesa. El resto, amigos míos, lo ponéis vosotros con vuestras experiencias y sensibilidades en cada una de vuestras lecturas y creaciones personales. Y esa es la suma.

Ocho años con vocación de más años. Un abrazo y salud.

 

La vida es sueño.- Calderón de la Barca

La vida es sueño
Calderón de la Barca

Teatro Santurtzi / Santurce
1 de noviembre de 2017

Teatro del Temple

De “La vida es sueño” –como ocurre con el Quijote-, sin haber sido vista o leída no pocas personas conocen algunos pasajes e incluso algunos versos. No es infrecuente en una conversación escuchar a modo de conclusión: ¿Qué es la vida? Un frenesí / ¿Qué es la vida? Una ilusión / una sombra, una ficción, / y el mayor bien es pequeño: / que toda la vida es sueño / y los sueños, sueños son.

Y sin saber siquiera que correspondan a “La vida es sueño” y Calderón de la Barca, hay quienes recitan estas décimas: Cuentan de un sabio que un día / tan pobre y mísero estaba / que sólo se sustentaba / de unas hierbas que cogía. / ¿Habrá otro – entre sí decía- / más pobre y triste que yo? / Y cuando el rostro volvió / halló la respuesta viendo / que otro sabio iba cogiendo / las hierbas que él arrojó.

La vida es sueño” es un alegato a favor de la libertad humana y su capacidad de elección frente al destino. Calderón ubica la trama en el reino de Polonia. El rey, temeroso de que el destino de su hijo como rey fuera el de un tirano, lo encerrará desde niño en una torre del castillo, vigilado por Clotaldo, fiel servidor del rey, que evitará que se tenga noticia de la existencia del mismo.

Cuando llegan desde Moscú a la Corte los sobrinos del rey, Astolfo y Estrella, con la intención de casarlos y convertirlos en los herederos del reino de Polonia, aparecerán también Rosaura, disfrazada de hombre, y Clarín, su criado. Rosaura resulta ser hija del carcelero Clotaldo, que iba tras la pista de Astolfo para exigirle que cumpliera la palabra dada de matrimonio, pero se encuentra con Segismundo, el hijo del rey encarcelado. Clotaldo sorprende a la disfrazada Rosaura y su criado y los detiene; después descubrirá la identidad de Rosaura como mujer y reconocerá que es su hija viéndose enfrentado al dilema de denunciarla ante el rey por haber entrado en la torre donde está preso Segismundo o proteger su vida. Decidido a ser fiel por encima de todo, delatará a su hija ante el rey, pero éste no tomará ninguna represalia porque él mismo había decidido revelar la existencia de Segismundo y lo había llevado dormido a la Corte, descubriéndole que era su hijo y haciéndolo público. El rey, que lo había encerrado desde niño porque según sus adivinaciones por las estrellas creía que iba a ser un hombre violento y un rey tirano, esperaba que se comportara de manera civilizada y respetuosa dándole una oportunidad librándolo. Pero Segismundo, confuso y embrutecido por el largo encierro, actuará de forma desordenada y violenta. El rey decide devolverlo a su encierro y hacerle creer que todo ha sido un sueño. Sigue leyendo