Archivo para 19 diciembre 2017

19
Dic
17

Ruqia Hassan

Ruqia Hassan

Ruqia Hassan

Yo no sabía tu nombre de flor del desierto
de Siria, y hoy lo pronuncio con el aliento triste
de la muerte abriendo la puerta a la lista
interminable de nombres de mujer con aroma
de jazmines, grito
de majestuosa dignidad, “mejor morir, morir,
que vivir humillada
–dijiste- por esos tipos
que nos imponen su poder
”.

Yo no sabía tu nombre, el que abre la esperanza de los pueblos
y la libertad de sus mujeres. Ruqia Hassan,
asesinada en Raqa. “Seguramente
seré detenida
y decapitada
-lo sabías-
Pero conservaré mi dignidad”. Y al corazón
del mundo
llega el aliento de tus últimas palabras; y enmudece
el mundo
porque
tu juventud está hecha
de sabiduría y honradez,
de la belleza imparable de la vida
que otra vez, ¡ay, el alma y la memoria de Hypatia de Alejandría!,
harán sangre en sus manos aquellos que interpretan
los designios de los hombres y los deseos de Dios
para justificar sus crímenes en todas las ciudades
y los pueblos ocupados. Contra ellos
nada valen tu valor y el conocimiento de la filosofía,
pero saben que puede más que ellos la verdad que ilumina
tus sólo treinta años contra el totalitarismo de velos
y nicabs negros, crucifixiones,
decapitaciones, torturas,
flagelaciones públicas en las plazas de Raqa,
la ciudad que está siendo aniquilada
silenciosamente.

El valle del Eúfrates se ahoga en sangre;
yo no sabía tu nombre ni la alegría de los pétalos blancos
de sus letras, y ahora tengo en mis manos
todo el terror que desangra a Siria y no sé qué hacer
con las bombas aliadas
ni con el horror del Califato. Tú, estás muerta
y tu muerte defiende nuestras vidas, pero sé
que no será suficiente
si seguimos callados ante el crimen.

González Alonso

Nadie nos ha dado muestras de compasión, salvo los cementerios
Ruqia Hassan

Licenciada en Filosofía, de 30 años de edad, asesinada por los yihadistas en la ciudad siria de Raqa en septiembre de 2015

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16
Dic
17

¡Feliz Navidad!

Ramo leonés y Vieya'lmonte

Ramo leonés y Vieya’lmonte

Pertenezco a un reino olvidado. Las tierras leonesas conservan, pese a su despoblación y pese a todo, formas ancestrales y un idioma latino al borde de la extinción. Las celebraciones estacionales están llenas de ritos, costumbres y símbolos que han ido evolucionando. Son ritos comunes a los de otros lugares del mundo, pero con personalidad propia.  En este solsticio de invierno se invoca la protección de la Naturaleza a través del ramo. El ramo leonés de navidad (pues hay otros como el del solsticio de verano y las hogueras de San Juan) fue, en su origen, una rama de árbol. Hoy toma diferentes formas y se adorna con elementos naturales y colores. Cada elemento tiene su significado. Y se le cantan coplas. Que también han ido evolucionando hacia formas religiosas, mayoritarias hoy día.

Y la Vieya’l monte. Este personaje femenino de los montes está siendo elegido para acompañar al ramo en las casas y traer los regalos navideños a guajes y mayores.

Os dejo con un abrazo, estos símbolos leoneses navideños, los mejores deseos, un villancico y unas coplas. ¡Sed felices, estas navidades y todas!

Salud.

González Alonso

 

10
Dic
17

La cantante calva.- Eugène Ionesco

Cartel de La cantante calva
Eugène Ionesco

Teatro Arriaga (Bilbao)
9 de diciembre de 2017

Pentación Espectáculos, con:

Adriana Ozores, Joaquín Climent, Carmen Ruíz, Helena Lanza, Fernando Tejero y Javier Pereira

Dirección: Luís Luque
Versión de: Natalia Méndez

Pongamos por delante la acertada dirección y planteamiento de la pieza teatral por parte de Luís Luque; digamos que el elenco encargado de ponerla sobre el escenario, con la sobresaliente  actuación de Adriana Ozores y Joaquín Climent, cumplieron sobradamente con la difícil misión de llevar el texto y su complejo contenido al espectador; admitamos lo conveniente de la escenografía, la iluminación, la música y los efectos especiales. Todo realizado de manera impecable y extraordinaria al servicio de esta obra, paradigma del teatro del absurdo, desde la que se eleva una severa crítica del modelo de familia burguesa mediante el recurso a los diálogos vacíos y sin sentido de los protagonistas atrapados en la incapacidad de comunicar sus ideas, expresar sus sentimientos, elaborar opiniones coherentes. Cada personaje de este drama se escucha sólo a sí mismo sin entenderse siquiera a sí mismo.

Eugène Ionesco

Eugène Ionesco

Estamos ante la dolorosa muestra de la incapacidad de establecer una comunicación efectiva; una atmósfera angustiosa en la que los personajes permanecerán próximos físicamente, pero en soledad. Todo se hace incomprensible y la existencia transcurre a cuestas de actos convencionales, hueros, sin valor para el conocimiento de la persona; así puede plantearse la vida en común de un matrimonio y su hija durante muchos años  sin que se conozcan y solamente recuerden los datos anecdóticos de los lugares donde coincidieron, pero con inseguridad. Llegan juntos a una casa como dos perfectos desconocidos y solamente tras un arduo ejercicio de reconocimiento se dan cuenta de que viven juntos, aunque no se conocen de nada.

Sobre el escenario los personajen hablan, pronuncian palabras, elaboran discursos sin sentido o cuentan historias disparatadas; pero no se hablan unos a otros porque se produce la ausencia de diálogo que es sustituido por meras conversaciones inconexas. Las conversaciones llenan el tiempo; da igual qué tiempo, y llenan un espacio, aunque nadie es dueño de ese espacio. Al no existir el diálogo no existirá ninguna historia. La obra podría acabar en cualquier momento o seguir indefinidamente. De hecho, la escena final es la repetición de la escena inicial protagonizada por el matrimonio que llega de visita y que ocupará la casa.

La fragmentación del lenguaje se acentúa a medida que la pieza dramática avanza, llegando a establecer simulacros de diálogos a base de palabras sueltas e inconexas o de sílabas carentes de sentido.

Cuando en 1950 se estrenó la obra en París, Ionesco se sorprendió Escena de de las risas de los espectadores. Hoy, 67 años después, seguiría sorprendiéndose. Porque, pasado el tiempo en ese reloj que se adelanta y retrasa y mide las horas sin sentido, “La cantante calva” es una tragedia, la del fracaso del ser humano en su proyecto vital, envuelta en el celofán de la comedia. La risa ni siquiera sirve de vía de escape ante la complejidad del problema al que nos enfrenta.

En cierto modo y en este mundo virtual en el que recientemente nos hallamos inmersos, lo absurdo ha cobrado dimensiones universales alcanzando a todas las clases sociales, y no sólo a la burguesía. En el despliegue de frases, mensajes, publicaciones nobles o bastardas que corren por la red o internet, solamente se percibe la soledad del ser humano en su griterío por llamar la atención sin que nadie escuche o sea escuchado. Entre todo este vocerío, “La cantante calva” de Eugène Ionesco (rumano de nacimiento y escritor en francés) nos pone en nuestro sitio haciendo –por un instante- el silencio necesario desde el que ser conscientes de los efectos devastadores de la incomunicación, tanto en el terreno personal (trastornos psicológicos) como en el social (ascensión de populismos y nacionalismos de todo pelo). No es exagerar. A fin de cuentas el existencialismo que surgirá a partir de las dos grandes guerras mundiales desarrolladas en Europa viene a llamarnos la atención –en este caso en forma de teatro llamado del absurdo- sobre los riesgos mencionados y a expresar su denuncia y su condena.

En el mismo sentido señalado en el párrafo precedente, recordemos cómo ante la amenaza de problemas graves, psicológicos o sociales, suele aparecer la voz de “necesitamos hablar”, “esto hay que arreglarlo hablando”, “hablemos”, “cuéntame”, “es necesario dialogar”, “las cosas se arreglan dialogando”, etc. Los últimos sucesos en España ante el curso de los acontecimientos con el nacionalismo e independentismo catalán, pueden servirnos de ejemplo.

El teatro del absurdo, del que “La cantante calva” es un imprescindible referente, ahonda en la propuesta de la inutilidad del lenguaje como vehículo de expresión comunicativa, lo que imposibilita el diálogo y la reciprocidad en la emisión y recepción de mensajes conduciéndonos a la imposibilidad de conocer al otro ni conocernos a nosotros mismos. Se usa el lenguaje como una coraza desde los prejuicios y el miedo a enfrentar la existencia desnuda de artificios e imposturas, lo que nos empuja a los límites de la violencia: “¡Oh, palabras, cuántos crímenes se cometen en vuestro nombre!” (E. Ionesco)

Pues eso; “La cantante calva” nos remite a la decisión de armarnos de un lenguaje para la comunicación, a usar las lenguas o idiomas no como armas ideológicas al servicio del sectarismo y el enfrentamiento, sino del entendimiento (lo cual implica aceptar al otro) y la solidaridad. Desarmemos, en fin, la anquilosada y narcisista sociedad burguesa con sus valores, prejuicios y sus derivados. Esa es la lectura, hoy, de la tremenda propuesta de Eugène Ionesco, de Samuel Beckett, Harold Pinter, Miguel Mihura, Jean Genet, Arthur Adamov, Fernando Arrabal, Virgilio Piñera o sus mentores James Joyce, Franz Kafka, Alfred Jarry, Antonin Artaud, Albert Camus… O esa es mi opinión, mientras nos ahogamos a la deriva en un océano de olas que braman y se destruyen en su propia agua.
A propósito, ¿y la cantante calva?
Sigue peinándose de la misma manera.

González Alonso

Artículo de interés: “El anti-teatro en La cantante calva” de María del Carmen Bobes Naves (Universidad de Oviedo”

Texto de  “La cantante calva” Eugène Ionesco

Escena de

01
Dic
17

Absalón, Absalón

Absalón, hijo de David

Absalón, Absalón

¡Quién, hermoso Absalón, tu nombre invoca!
¡Quién, hijo de David, contra la vida
del  rey pone palabras en tu oído
si te fue perdonada del hermano
la muerte, pues la infamia de sus actos
provocó la vergüenza de las lágrimas
que a la bella Tamar tienen postrada!

Ya no puedes oír la voz del padre
clamando en el desierto de tu ira:
Os llamé, os llamé y no me escuchasteis,
entregasteis la paz a las espadas;
también me retiré de vuestra ruina.

Ni podrás, Absalón, cuando en la huida
tus cabellos dorados en las ramas
enredados te entreguen a la muerte
de tres flechas en la mitad del pecho
los lamentos oír rasgar el aire
de Israel. ¡Absalón, Absalón, mira
cuánta triste locura desatada
antes de que tus ojos para siempre
con su piadosa mano cierre el ángel!

González Alonso

Absalón se enreda la melena en las ramas de un árbol

Absalón es el tercero de los hijos de David , cuyo nombre significa el padre es paz. Es destacado en el El libro de los reyes por su belleza y por su abundante y hermosa melena. El mayor de los hermanos, Amnón, prendado de la belleza de su media hermana Tamar, hermana de Absalón, la viola (2º Samuel 13:14). Absalón decide vengarla encargando a sus siervos que maten a Amnón durante un banquete (2º Samuel 13:29) y luego huye a Gesu. Joab intercede por él ante David y éste le permite volver. Al no existir un derecho sucesorio claro, Absalón comienza a hacer campaña para hacer valer sus derechos de primogenitura, muerto Amnón. Pero aunque contaba con el apoyo de todos los estamentos del pueblo de Israel, la sucesión parecía reservada para Salomón, por lo que trama contra la vida de su padre. Finalmente se hace proclamar rey en ausencia de David y, apoyado por mercenarios, entran en batalla junto al río Jordán, siendo derrotado. Mientras huye, es irónicamente su bella cabellera la que lo traiciona, al quedar enredada en los árboles, lo que permite a quien antes lo apoyó, Joab, capitán de David, darle alcance y atravesarlo con tres flechas en el corazón. (Fuente: Wikipedia)



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