Joven Camacho, toda tu riqueza
no bastará a alcanzar las pretensiones
de hacer tuyos los bienes y los dones
del amor de Quiteria y su belleza.
Siendo tan generosa tu largueza
en la vida y las bodas que dispones
no ha de ser suficiente ante razones
como las de Basilio en su pobreza.
Que el amor se descuelga por las ramas
del árbol del deseo y los caprichos
sin permiso de mozos ni de damas.
¡Ay corazón tirano que cuando amas
como aman los amantes antedichos
ardes tan sin remedio entre tus llamas!
González Alonso
*Del Quijote (I, capXX): Donde se cuentan las bodas de Camacho el rico, con el suceso de Basilio el pobre
