¿Quién nos disparó?- Alexandru Stanciu
Dirección de Ramón Barea
Reparto:
Itziar Lazkano; Olatz Ganboa; Nagore Navarro; Leyre Berrocal; Juana Lor; Gaizka Chamizo
Teatro Arriaga (Bilbao)
14 de febrero de 2025
El autor rumano Alexandru Stanciu pretende contarnos la historia de su país desde la dictadura comunista hasta su final con la muerte violenta del dictador Nicolae Ceaucescu y la implantación de la democracia capitalista con su rastro de miedo, de explotación laboral y sexual o la emigración, todo ello acompañado de un amargo desengaño y la sensación de no saber hacia dónde ir. La intención, sin embargo, es la de ofrecer una mirada esperanzadora sobre un mundo deshumanizado.
El caso es que las intenciones solas no sirven. Tal vez la necesidad de expresar tantas cosas a la vez y todas tan duras, le hayan podido sobrepasar al autor. La pieza teatral es una amalgama de estilos y recursos al esperpento, la comedia, el musical y la fábula no exenta de humor para ofrecer una imagen de Rumanía sumida en la confusión en la dura transición hacia el estilo de vida de las democracias capitalistas desde el rígido y asfixiante mundo de las dictaduras comunistas. ¿Pero en la forma de fábula o de confuso batiburrillo?
No es que se vea mal la obra o que no se entienda; no hay, aparentemente, contradicciones en su planteamiento y desarrollo. Es que resulta abrumador tanto dato y desconcertante las diferentes maneras de presentar unos hechos históricos de los que fueron –y probablemente lo sigan siendo- víctimas los rumanos. Es un discurso para convencidos en el cual podemos reconocer los males sufridos por otros países como España. Tal vez, abarcando menos y profundizando más, esta pieza dramática fuera digna de considerar una gran obra.
La dirección de Ramón Barea no ha hecho sino adaptarse a las condiciones del texto. Los ya acostumbrados recursos que la tecnología facilita en forma de proyecciones, el ambiente musical y el movimiento escénico correcto hacen, junto con la buena interpretación del cuadro escénico, que la representación fluya con sus altibajos y el paso de algunas escenas reseñables.
Una tarde más de teatro, que siempre son tardes excelentes, para echar una mirada histórica a una historia que olvidamos demasiado pronto y que puede repetirse, poniendo el acento crítico en que no hay sistemas políticos perfectos, pero que cualquier forma de dictadura –comunista o capitalista- es reprobable. Discurso que, según creo, compartimos la mayor parte de los asistentes a la representación de “¿Quién nos disparó?”.
González Alonso