El Marqués de las Navas.- Lope de Vega

Cartel-final-web-1EL MARQUÉS DE LAS NAVAS
Lope de Vega

Festival de Teatro Olmedo Clásico
26 de julio de 2023

Factoría Teatro
Dirección y versión: Gonzala Martín Scherman
Reparto: Teresa Espejo; Alberto Gómez Taboada; Marcos León; Lola Manzanares; Andrés Requejo; Iván Ugalde

Lope se reescribe. No defrauda su verso desenvuelto y los laberínticos enredos amorosos en los que, de manera muy shakesperiana, nos deja un muerto encima de la mesa. Eso sí, lejos de la intensa complejidad psicológica y emocional de William Shakespeare, el maestro Lope de Vega lo que mata, mata por lo sencillo –e incluso absurdo- y sin complejos. La resolución del crimen se pierde en la resolución de los enredos amorosos y los compromisos de amistad formando un uno con todos ellos con la intervención, incluso, del espíritu del mismo muerto confesando culpas y pidiendo remedio a las mismas al mismo matador. Y es que el honor, ay, no muere con la misma muerte.

Marques-Navas-02Con tanto ir y venir de los personajes, el espectador puede sentirse perdido en algunas ocasiones. No importa, nada impedirá seguir la alocada y juvenil trama y encontrarse en su final feliz.

Lope escribió esta comedia a una edad avanzada y con la intención de honrar la memoria de quien fuera su protector, el Marqués de las Navas, Pedro Esteban Dávila, y para el cual trabajó como secretario y confidente; a tal fin, hará al marqués protagonista de esta obra de enredos amorosos y deudas de honor, aunque –en mi opinión- poniéndolo de matador, lo que no me parece muy elogiable ni ejemplificador. Sigue leyendo

En mí

Epicteto

EN MÍ

Si en mí te reconoces, toma nota
y escribe libertad, desánimo y angustia;
espiga las emociones que tu alma
experimente y padezca
al enfrentarse
a las decisiones de la vida.

Traeré lo subjetivo, lo existencial,
tal vez el eco monocorde y repetido
de Soren Kierkegaad;
de Antonin Artaud la trágica locura
surreal
de las peores escenas
del teatro de la crueldad
y un mundo onírico, áspero y absurdo
sujeto con los dientes al cordón umbilical
de la existencia humana.

Si te reconoces en mí sabrás,
como Epicteto, que eres sólo una pobre alma
cargando con un cadáver.

González Alonso

La casa de los celos y selvas de Ardenia.- Miguel de Cervantes

la-casa-celos-carLA CASA DE LOS CELOS Y SELVAS DE ARDENIA
Miguel de Cervantes Saavedra

Compañía EscénaTe
Adaptación de Brenda Escobedo
Dirección de Ernesto Arias
Reparto: Carmen Bécares, Jesús Blanco, Óscar Fervaz, Inés González, Gonzalo Lasso, Carlos Pinedo, Carmen Quismondo, Jesús Teyssiere, Samuel Viyuela

FESTIVAL DE TEATRO CLÁSICO DE OLMEDO, julio de 2023

Hace algún tiempo, allá por 2019, me decidí a dar lectura a la obra teatral La casa de los celos y selvas de Ardenia. Mi desconcierto fue total; tanto, que no me atreví a emitir un juicio sobre esta pieza cervantina y preferí seguir las opiniones mejor fundadas de Florencio Sevilla Arroyo dejadas como introducción al texto de Cervantes. Lo más sorprendente, no obstante, fue saber que nunca se había puesto en escena de manera profesional, y terminaba mi pequeño artículo manifestando la esperanza de que algún día se estrenara y, si tenía la suerte de verla representada, poder opinar como espectador.

la-casa-de-los-celosY ese día afortunado y feliz ha llegado. El pasado 27 de julio, en el marco del festival de teatro Olmedo Clásico, “La casa de los celos y selvas de Ardenia” cobró vida y se hizo realidad mágica y desconcertante.

Para cada aventura siempre ha de haber un loco; en este caso que nos ocupa nos encontramos, básicamente, ante tres de estos locos maravillosos: el productor Santiago Pérez, la adaptadora del texto, Brenda Escobedo, y el director teatral Ernesto Arias. A los mencionados, añadamos los diez actores y actrices que supieron, con acierto e ingenio, además de mucho arte, dar vida a los 19 personajes de la comedia.

la-casa_de_los_celos-c2a9dolores-iglesias-fernandez-artezblai-780x470-1Tal vez Cervantes, que no daba puntada sin hilo, tuviera la intención –como hizo con su don Quijote y las novelas de caballerías- de parodiar las obras de Lope de Vega y desarrolló toda una trama de acciones burlescas en torno al tema amoroso de los celos recurriendo a encantamientos, juegos de magia, apariciones y distintas figuras alegóricas. Para todo ello, además, recurrirá a la narración en diferentes planos que se superponen y cruzan, como el caballeresco y el pastoril, con lenguaje diferente, culto y vulgar, según cada ocasión y las diferentes escenas. Reinaldos y Roldán, en el plano caballeresco, lucharán por el amor de Angélica; y Clori en el plano pastoril- preferirá al tosco pastor, aunque rico, Rústico, antes que a Lauso, fino y culto, pero pastor pobre. En medio de este lío hará aparición el caballero leonés Bernardo del Carpio en busca del mago Merlín, que mediará en las disputas de los caballeros franceses. Un ángel hará la anunciación ante Carlomagno de la inminente invasión mora de Francia, y el rey francés, para calmar a los caballeros en sus disputas y resolver el problema de la amenaza musulmana, los mandará a la guerra con la promesa de conceder la mano de Angélica al que atestigüe mayor número de proezas en la contienda. Y así, sin final, termina la obra. Sigue leyendo

Antonio Pereira.- Todos los poemas

ANTONIO PEREIRA

A Pereira“TODOS LOS POEMAS”
Prólogo de Juan Carlos Mestre
Editorial Siruela.- Madrid, 2022

Vio la luz del mundo por vez primera un 13 de junio de 1923 en su villa natal de Villafranca del Bierzo y se la apropió para su prolija escritura en prosa y poesía hasta aquel primaveral 25 de abril de 2009 en la ciudad de León, donde cerró sus ojos por última vez. Durante este espacio de tiempo, Pereira nos acompañó con su voz poética peculiar que sigue sonando como tañer de campana de ermita, solitaria y cercana, limpia y sincera, llamando a las raíces de su tierra y la naturaleza humana en su paisaje natural y propio heredado de los ancestros, pero abierto a un futuro de cambios imparables.

El libro que recoge todos sus poemas viene prologado por otro más joven poeta, paisano suyo y que lo conoció muy bien, Juan Carlos Mestre. En su presentación, Mestre quiere arrancar desde una definición de la poesía  que explique de alguna manera la de Antonio Pereira; entiende por poesía “la conciencia de algo de lo que no podríamos tener conocimiento de ninguna otra manera” y, ocupándose Pereira de las pequeñas cosas cotidianas de la existencia y la condición humana haciéndolas trascendentes,  nos las calle del agua00x600muestra en su “aldea de palabras”, nos las hace sentir y conocer con el encantamiento de su voz. Imposible alcanzar la esencia de su belleza de ninguna otra manera. Porque si alguna cosa es consustancial a la poesía de Antonio Pereira y la distingue, será la magia que emana de sus poemas y relatos que cristalizará en la expresión de los recuerdos hasta hundir sus raíces en los mitos, fábulas y leyendas de su tierra fronteriza por donde transitan desde antiguo razas como la judía en su posible paso errante o los idiomas que acrisola el sentir de sus gentes: “No más de un día al año es el festejo / común de dos ciudades fronterizas. / Se hermanan los colores, las monedas… / / Los niños de aquel lado y de este lado / saben el mismo idioma de la risa // La musical presencia de las patrias / reparte en pasacalles la alegría. / (La fiesta, pg. 51) Sigue leyendo

En el corazón de Estambul

santa sofía estambul

EN EL CORAZÓN DE ESTAMBUL

¡Ah! Y qué soberbio choque
tectónico de culturas, la ciudad
de las tres costas
y el eco de los navíos
antiguos
rompiendo el agua con sus quillas.

Pisé Estambul en primavera;
los maniquíes andaban por las calles
y los aromas de las especias
pintaban los colores de sus mejillas
entre la lluvia de mayo; los neones
iluminaban sus vestidos vaporosos
y abrían a la imaginación la puerta
de la fantasía;
visité
los templos
en cúpulas celestes
multiplicándose en oraciones,
los almuédanos haciendo
llamamientos quejumbrosos desde los minaretes
sin descanso, tal vez
para pedir la paz y la concordia, la caridad del amor
y expresar el sueño
de un paraíso. Han callado las campanas. Pero
qué inútil, qué imposible, qué estériles
llamadas. Los dioses no se ocupan
de los errores de los hombres y sus alocuciones. Mientras
rezan nada hacen
para enmendarlos ni remediar sus vicios. En vano
elevan sus plegarias, se postran
en vano de rodillas.

Vi más,
como columnas clásicas sumergidas en estanques
donde el agua resuena en los besos
de los capiteles, cisterna basílica para la sed
de Bizancio, antes Constantinopla,
Estambul en sus últimos días de gloria
mirándose en el espejo del Mármara, navegando
el Bósforo,
hermosamente recogida en el Cuerno de Oro
y sus tres orillas.

También anduvieron mis pasos los ásperos cementerios,
cuna y descanso de los nabateos,
como bazares de muertos y tumbas sombreadas
donde deja el ciprés sus aromas de resinas. Allí,
paciente, esperaba el anciano, cerca de las puertas,
la llegada de su hora para entrar, acompañado
de tres gatos. A fin de cuentas
hay más vida en los cementerios
que en las plazas de la ciudad,
debió de pensar algún día.

La joven se acurruca al pie de una esquina
de la Universidad, casi una niña, mientras sostiene
a su pequeño en brazos. Con la mano extendida
recibe la limosna de las liras
y en sus ojos asombrados
me regala la dádiva del corazón
con la sonrisa asomada al brocal de los labios, la única flor
verdadera ante los muros del templo
del conocimiento
que no sabe
de estas enseñanzas. Admiré
una vez
el valor del turco
que rezaba dos veces al día; una
en una iglesia
y la otra en una mezquita
para hablar con el mismo Dios, y otra vez
al turco musulmán
que inclinaba con respeto la cabeza
al paso ante las puertas del templo con una cruz;
Kavafis, mientras tanto, se esfumaba en sombras de tarde
y poesía
entre el ruidoso trajín de callejuelas
que siembran los bares y las tiendas, y en las salas
de los museos que custodian en lápidas y estatuas
la memoria de Constantino o en las vitrinas
que exhiben los tesoros del palacio de Top Kapi.

Vi más y
sentí más.

Ahora que Estambul se aleja
con sus secretos sepultados
bajo la luz plural de las aguas de sus mares
y sus siete colinas, eco de Roma, resonar
de tambores, fragor de batallas y brillo
de los sabios que tejieron con paciencia
su amplia mirada del mundo; Estambul,
puente de occidente, abrazo gigante
de oriente,
mestizaje secular
y preclaro meridiano
de la Historia.

González Alonso

Post scriptum.- Corría el verano de 1979 cuando, en un viaje en grupo por Grecia, tuve que quedarme en Alexandrópolis esperando al resto de la expedición que llegó hasta Estambul. Había perdido toda la documentación y el dinero en el cabo Sounion y en Turquía no me dejaron pasar con el visado de la Embajada Española conseguido en Atenas con vigencia para 30 días y vuelta a España. Así nació el poema «A las puertas de Estambul«. Tuvieron que pasar 44 largos años para remediar aquel contratiempo y entrar en Estambul. Nunca es tarde. Y esa es la anécdota. Éste, el poema: A LAS PUERTAS DE ESTAMBUL

Thalassa. Memorias de una Almería insólita.- Rafael Lorente

Thalassa
Memorias de una Almería insólita
Rafael Lorente

Instituto de Estudios Almerienses, 1994

He vuelto a releer Thalassa. Una relectura ya lejos de aquel verano de 1994 cuando pasando el mes de agosto en Agua Amarga, nos acercamos a la presentación hecha en el castillo de Rodalquilar. Es éste un libro curioso, entre memoria autobiográfica y cronicón que recoge a partes iguales los paisajes, la vida y el ambiente de la costa almeriense de los años 70 del pasado siglo entre Mojácar, Carboneras y Agua Amarga, principalmente.

Rafael Lorente (1924/1990), con estilo desenvuelto e incluso provocativo, pinta los paisajes almerienses con pinceladas a veces muy coloristas y retrata, sobre todo, al paisanaje con que se cruza convirtiendo a cada lugareño en personaje y protagonista, descubriendo grandezas y miserias, ambiciones, filias y fobias, junto a sueños –equivocados o no- y proyectos; pero, sobre todo, ambiciones de los allegados, gentes de la cultura y el arte, arquitectos, médicos, empresarios, emprendedores y aventureros, ramplones unos, otros cursis y vulgares, idealistas o románticos, en busca de su parte en el pastel de la especulación turística en el último baluarte de los últimos kilómetros de litoral levantino virgen. En el empeño menudearán sus luchas y venganzas, incluso cuerpo a cuerpo.

Sobresalen algunos de los aludidos personajes, tanto oriundos como foráneos. Entre estos últimos cabe destacar la inteligencia, actuación e influencia de Dominique Aubier en Carboneras. Esta joven, atractiva y bella judía, que se enfrascó en la interpretación del Quijote a la luz del Zohár de Moisés de León y las lecturas talmúdicas, se instalará en un viejo y quijotesco molino de viento próximo a la playa y atrajo al pueblo a un nutrido grupo de judíos, mayormente israelitas, entre los que se contaban filósofos, artistas y arquitectos como André Bloch, que construirá la original Casa del Laberinto. Sigue leyendo

Hogueras

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Arde la barca. Un día fue esperanza
de vida y herramienta, labor del mar
y sus fondos cultivados. También desgracia
o aventura en la incierta y áspera tarea
de las redes y los peces.

Pero el solsticio trae sus exigencias
y el tributo debido a los rigurosos dioses,
esa deuda arrastrada por la carne
como pecado original,
el miedo conjurado por el fuego
que las gentes aún visten con inocentes fiestas,
alegría de la noche que acoge todas las estrellas.

Las llamas nos arrojan su calor violento,
se alzan retorcidas a un cielo oscurecido
y la barca ya es sólo silueta iluminada,
esqueleto de fuego que crepita
y se hunde
en el fondo del mar de las cenizas.

No lo saben;
se sumergen en las aguas
de un mar en calma y lavan sus pecados
deseando ser mejores y más buenos;
sus cuerpos resplandecen al amparo de la luna
como el amor de dioses complacientes
y satisfechos. Todo
se ha cumplido una vez más. Mirad
sus sombras
limpias, como alegría de almas
venidas por vez primera
al mundo, por primera vez
nacidas inocentes y vestidas
por única vez
para la vida.

González Alonso

Las procesiones de La Pola

Las procesiones de La Pola

Las estaciones del año se regían más por las procesiones que por los cambios climatológicos, que también los había. Procesiones de Ramos, de Semana Santa, de las fiestas del Cristo, de rogativas a San Antonio y para bendecir los campos. Éstas últimas solían ser al amanecer, casi rayando el alba que serían allá por las siete y medio u ocho de la mañana. Eran de pocas personas, ya se entiende, ¡a esas horas! Pero el que escribe, que anduvo en eso de ser monaguillo unos años, recuerda el frío que quemaba la garganta y se pegaba a las piernas hasta adormecerlas, a las manos y la nariz y a los sabañones de las orejas. En fin, que nos recorríamos todo el pueblo hasta la fábrica de harinas con toda la retahíla de santos y el consiguiente «te rogamos, aúdinos«.

Otras se aprovechaban para celebrar las primeras comuniones y eran más alegres; como la del Corpus, con las calles sembradas de pétalos de flores, las famosas campanillas amarillas de las retamas o escobas, las colchas en los balcones y los altares con su santo y hornacina en algunas esquinas del pueblo. Cuando pegaba el calor, la cosa era de temer.

Pero las más espectaculares eran las que organizaban algunos frailes que venían a predicarnos el fin del mundo. Eran unos frailes muy agresivos, de discursos aterradores llamando al arrepentimiento y amenazando con los más terribles castigos infernales, para luego transitar hacia una manera de decir suave, paternalista, tierna hasta la lágrima, enfatizando la bondad divina y el perdón que nos abriría las puertas de un paraíso lleno de cuanta felicidad pueda imaginarse. Sigue leyendo

Campeones de la comedia.- David Marqués

campeones-comedia-2Campeones de la comedia
David Marqués

Intérpretes: Gloria Ramos, José Manuel Blanco, Claudia Fesser, Emilio Gavira, Alberto Nieto
Dirección: David Ottone

Teatro Barakaldo
8 de junio de 2023

El texto dramático en forma de comedia de David Marqués nos propone sin ambages una sociedad que acepte y respete la inclusión social de las personas con alguna clase de discapacidad, intelectual o física. Reivindica una organización social más justa y solidaria haciéndonos ver que todos poseemos algún grado de discapacidad y que el mundo que construimos y hacemos cada día ha de estar adaptado a las necesidades de todos. Nadie sobra y todos somos útiles y capaces de ser felices y hacer felices a los demás; se trata de entender y llevar a cabo el ejercicio de nuestra ciudadanía con plenos derechos.

Teatro-Barakaldo-Antzokia-Campeones-de-la-comedia-3Dejado claro lo anteriormente expuesto, esta obra que transcurre en varios cuadros enlazados entre sí lo hace desde el humor sano y tiene un valor educativo incuestionable. Nos anima a desafiar las dificultades que la vida nos pone por delante y alcanzar nuestras metas. El generoso optimismo del contenido y su mensaje reivindicativo lo interpretan a la perfección los tres actores y dos actrices del cuadro escénico, contagiando con naturalidad la emoción y las risas a partes iguales. E importante también, se demuestra que se puede ser reivindicativo y ejercer la denuncia social desde el arte teatral sin concesiones a la demagogia, el griterío, la consigna, el discurso y la pancarta; es decir, con arte e inteligencia.

La obra Campeones de la comedia y sus intérpretes tienen un precedente en la película Campeones, en la que tomaron parte y en la que su mismo guionista, David Marqués, recibió un premio Goya. Sigue leyendo

OÍ DECIR (A MARCO AURELIO)

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OÍ DECIR
(A MARCO AURELIO)

Oí decir a un sabio, que era emperador,
con la sencillez del sabio y la autoridad
del emperador, que la naturaleza del bien
es bella y la naturaleza del mal
es fea.

Como sabio que entendía de la condición humana
llegó a comprender cómo hemos nacido
para una tarea en común y que por ello
actuar unos en contra de otros es opuesto
y ofensivo
a la esencia misma de la naturaleza,
perverso para el hombre
y en su lógica funesto
para la civilización y la cultura.

Como emperador
no pudo –sin embargo- evitar la guerra.

González Alonso