Luna de agosto

Luna de agosto

Te miras en la noche
y  te mira el día
y a tu rostro de luna
luna
asoma la sonrisa.

En los ojos zarcos
de las aguas frías
reposa la belleza que enamora
tu mirada limpia.

Tú subes
a sus cielos
con rubor de niña, piel naranja
de tacto adolescente,
blancor desnudo
de amor de novia enamorada
desvestida
de jazmines derramando sus aromas
por los jardines en sombra,
galanteo del aire,
brizna
de celos al arrullo de las olas
que besan las orillas.

La noche de agosto te corteja
y acompaña de estrellas
la luz de tus pupilas.

Cantan los grillos, los relojes
marcan las horas en las plazas
y suspiran los hados
de la buena fortuna.

González Alonso

Volar

Volar

Tienen alas los ángeles.  Volar,
alzar su levedad
envuelta en vaporosa admiración,
delicada belleza,
llena el aire y el alma de armonía.

Tienen alas los ángeles
de intangible luz, de cálida bondad
la mirada;  y una sonrisa leve
como pétalo de rosa sobre el labio.

Los hombres envidiaron a los ángeles,
el ingrávido vuelo de sus alas,
el azul poderoso de la altura;
construyeron sus alas de metales
y miraron la tierra desde el cielo.

Pero no fueron ángeles.

Olvidaron los hombres la bondad
de la mirada,  penúltima razón
de la belleza,  última del odio.

Así
la ciega ambición; así los días
entregados a la muerte.

Sobrevuelan metálicas las alas
los campos y las tierras; dejan caer las bombas
como espadas de fuego
sobre los sueños. Porque olvidaron los hombres

la sonrisa

y el labio dado al beso.

¡Qué  pesado vuelo
alzado sobre el futuro!

Los ángeles se miran confundidos.

Más lejos,
las estrellas.

González Alonso

Luna de julio

Luna de julio

Por los campos anchos de la luna de julio
qué luz extiende la pálida caricia
de tu voz, llama de urgentes
empeños, piel que rendida al beso
trae jazmines en sus tactos
de  aromas florecidos.

Ya los ojos no ven; por sus pupilas
sueñan y palpitan las pasiones,
testigos de la vida anudada a los abrazos
desnudos,
tiemblan. Mientras,
mueven molinos los gigantes brazos
de las aspas del verano y se escribe
imposible la aventura;
todo es hacedero ya y todo cabe
en el dedal del amor.

Dulcinea remueve entre sus dedos
las cuentas del rosario encantado de los sueños.

González Alonso

Rondel de la mano del tiempo

 

Rondel de la mano del tiempo

De la mano del tiempo y la memoria
escribo quiénes somos, quiénes fuimos,
quiénes quizás alcancen ser historia
de la mano del tiempo y la memoria;
quiénes olvido sólo, quiénes gloria,
quiénes, tal que soñamos tal vivimos.

De la mano del tiempo y la memoria
escribo quiénes somos, quiénes fuimos.

Trabajo estéril se me antoja el hecho
de sólo recordar lo ya pasado
o vivir lo presente con despecho;
trabajo estéril se me antoja el hecho
de esa inquietud de estar siempre al acecho,
sintiéndose infeliz, triste, cansado.

Trabajo estéril se me antoja el hecho
de sólo recordar lo ya pasado.

No malgastemos tiempo ni lamentos
que de nada nos sirven, nada aportan
y nos hacen perder buenos momentos.
No malgastemos tiempo ni lamentos
imaginando historias, bellos cuentos
que ni sirven de ayuda  ni confortan.

No malgastemos tiempo ni lamentos
que de nada nos sirven, nada aportan.

                                     González Alonso

 

Carta segunda de abril

 

Carta segunda de abril

Era abril y escribía la palabra amor
con letras equivocadas; tú deshojabas margaritas
y aspirabas aromas de capilotes; moría
Cervantes, nacía la república en primavera
y los días se abrían en pétalos de horas alumbradas
de deseos. Afrodita
se rendía en nuestro abrazo.

Esta carta lleva el sello de tus besos
y un remite lejano. Puedes saber la brevedad del sueño,
lo largo del insomnio, saber que masticamos el aire y las palabras
para ahuyentar el miedo con historias
de ilusionistas
fatigados, saber
que volvemos a escribir amor
con letras equivocadas
y está cayendo la ilusión
al fondo de un pozo
sin fondo.

Todo ocurrió
en abril
en todos

y cada uno de sus días.

González Alonso

 

Luna de mayo

Llueves acuáridas en lágrimas
arrancadas al cometa, hija
de Júpiter en mayo,
luna llena.

De mi corazón arrancas
versos; de mi alma
la tristeza. Ya soy
todo tú en tu blancor
de noche
y de primavera,
todo tú
en lluvia de meteoros
girando por las esferas,
todo tú en suspenso
los sueños,
el aire en suspenso,
carrusel de poemas
en tu torno, baile
que ronda
el vuelo de los besos,
luna de mayo
mía,
luna entera.

Ya no estrecharán mis manos
tu cintura luminosa,
no cantarán las campanas
las horas de madrugada,
olvidarán las abejas
libar el néctar de mayo,
se detendrán los planetas
un segundo
mudos,
absortos,
quietos
en tu belleza.

González Alonso

Espinela numérica cervantina

Espinela numérica cervantina

Hacer trajes es de sas-              3
Y nadie, como ning-                  1
Cervantes, siempre oport-          1
Vistió héroes y pillas-                3

Fue generoso en desas-            3
Y del amor fue vo-                    0
En nada fue chapu-                  0
Del verbo que en él halla-          6

Que aunque manco lo encontra- 6
Diestro fue en lengua y a-          0

González Alonso

Sonetillo numérico con cuernos

Sonetillo numérico con cuernos

Cuando hablemos de mari   2
y cuernos, no habrá ning     1
que encuentre muy oport    1
hacer chistes diverti            2

Pero estando tan doli          2
de amantes no hacen ay     1
y con talante mor               1
a otras hembras caen rendi 2

Y así hasta el más chapu     0
de todos estos pillas           3
nunca  será tan sin             0

que en medio del agua       0
reconozca en sus desas      3
que siempre habrá otro ter 0

González Alonso

Luna de abril

La luna fue en abril
y fue el amor
cantaba
y canta entre coplas Carlos
Cano –“para vivir
y sentir
para olvidar

Pero se queda el dolor
sin esperanza
ajeno ya a la noche
y tu luz, tan lejos
la primavera,
de aromas perfumados
los besos
que pone el viento
en tu boca
fresca
en la madrugada.

Luna de abril tricolor
republicana,
traes
el futuro en tus sueños; un
temor
y una pasión
a la libertad atada; luna
de abril
para olvidar
aunque se quede el dolor
y la muerte te persiga,
te persiga, ay, la muerte
al alba.

González Alonso