
SANCTIFICETUR NOMEN TUUM
Pusiste ante mis ojos con magia las palabras,
entre mis manos números y nombres
con que construir un mundo, la pregunta
y la duda en mi mente
y en mi corazón sembraste
sentimientos de bondad.
Te llamé maestro
y así te recordé siempre
con la mirada iluminada de futuro
y la voz transida de esperanza,
como el profeta que habla lentamente
al acabar el día; como el poeta que descubre
emocionado
su primer verso. Sanctificetur, sanctificetur
nomen tuum.
Al lado de mi dolor descubres mi remedio
y calmando mi ansiedad extiendes, generoso,
tus cuidados.
Multiplicada la vida, la vida, con la ayuda
de tu sabiduría, la herida de la muerte
es bálsamo en la paz de la última hora
y te llamamos médico. Sanctificetur
nomen tuum.
En tu mano se alza productiva y laboriosa
la herramienta que labra el largo surco
del pan,
que eleva a los aires los metales
en voladoras naves y en mitad de las aguas
de todos los océanos
pone a navegar los buques con sus pesadas cargas;
arrancas de los pozos el corazón del cobre
y fundes minerales en crisoles gigantes
y levantas ciudades. Trabajador, obrero,
proletario, sanctificetur,
sanctificetur
nomen tuum.
González Alonso

ELOGIO DE LA EDUCACIÓN
Antes de meterse en harina con las disquisiciones anteriores y otras de mayor calado, Vargas Llosa se pregunta y nos pregunta acerca de lo que se entiende por un gran libro cuando hablamos de literatura. Y no se está refiriendo al soporte material, el papel, en el que vienen envueltas las historias de las novelas, el teatro o la poesía, sino –obviamente- que se estará refiriendo a su contenido, la historia que cuenta y fabula, esa mentira creada a partir de la experiencia y la imaginación de su autor impelido por la necesidad de contarla, generadora de una realidad literaria que chocará con la otra realidad experimentada, manca y deficiente, mostrándose disconforme y rebelde para mejorarla y actuar transformándola. Se referirá, entre sus ejemplos, al Quijote y su significado como caballero empeñado en “ver gigantes donde hay molinos de viento” que, como el personaje creador de su propio mundo real, encontrará la manera de protestar contra las miserias de este mundo y de intentar cambiarlo.
Lavinia
Mi segunda felicitación la dedico a estas mujeres y hombres que hoy se metieron en la piel de unos personajes que quisieron revivir y dárnoslos a conocer, para lo cual usaron de todos sus mejores recursos.
