POEMAS DE CALENDARIO, nuevo libro

POEMAS DE CALENDARIO es el cuarto título publicado en solitario; antes fueron «Testimonio de la desnudez«, «Lucernarios» y «Ruido de ángeles«. Estos poemas no habían nacido con vocación de ser libro, pero el editor y poeta almeriense Alonso de Molina y su editorial De Sur a Sur pensaron que sí merecían la oportunidad de ser dados a conocer en forma de libro, ¡y aquí está!

La idea original (llevada a la práctica en dos ocasiones) fue reunir fotos temáticas de viajes (por ejemplo de portalones, puertas, faros, puentes, etc.) y hacer un calendario con un poema por cada mes y su correspondiente fotografía para la familia y amigos. Luego, durante siete años, he ido reuniendo poemas para cada mes con temas diferentes, aunque no hayan terminado convertidos en calendarios. Y eso ha sido todo hasta la propuesta -como digo- del amigo Alonso de Molina de hacerse cargo de su edición. Son poemas apegados a los cambios estacionales, la naturaleza, los refranes, las costumbres y -cómo no- al amor y los compromisos sociales. De todo ello, si te place, toma lo que quieras y disfrútalo. El libro está en Amazon.

https://amzn.eu/aVOka9v

Zeruertz

ZERUERTZ

ZERUERTZ (Horizonte)
Sobre un cuadro de Izaro Esteban Alquegui de la exposición Expo Vértigo 2023 – Espacio Artemisa (Portugalete)

Siento el grito del agua, grito
del cielo en el viaje del olvido,

viaje de las soledades, azul,
negro, y alguien entona templados salmos a Odiseo.

Se abre paso la luz y se extenúa
y conmueve
batida por sombrías olas en la raya endurecida
del horizonte, ese lugar
inmóvil, beso de aire
y agua
que en vano se consume mientras espera
los labios que lo alcancen.

Veo dibujarse laberintos por los caminos
del cielo, mapas líquidos
por los caminos del mar, mensajes escritos
en el viento, un barco
en las nubes, el destino de los héroes
y el temor disolviéndose en los ojos
de los amantes
cuando despiertan de su sueño
al batir de tambores de tormenta
en el siempre frío amanecer
de los océanos.

González Alonso

SER JÓVENES

nieta y abuela

Cuando perdamos todos nuestros dientes
seguiremos siendo jóvenes;
cuando la memoria traiga
recuerdos sin nombre,
seguiremos siendo jóvenes.
Desde el fondo de nuestras cataratas,
palpando entre las sombras de los ojos
seguiremos siendo jóvenes.
Cuando sintamos que los brazos  pesan
como alas
de plomo, continuaremos abrazados
y seguiremos siendo jóvenes.
Cuando el árbol del entendimiento
seco y muerto
por sus raíces
nos confunda con sueños de aventuras
y  en el camino encontremos a don Quijote,
seguiremos siendo jóvenes,
y el último suspiro
será como el primero del primer amor
que sólo los jóvenes conocen.

González Alonso

La isla del aire.- Alejandro Palomas

la-isla-del-aire-en-teatro-del-soho-caixabank-3La isla del aire.- Alejandro Palomas
Producción: Teatre Romea

Intérpretes: Vicky Peña; Teresa Vallicrosa; Nuria Espert; Claudia Benito; Candela Serrat
Dirección: Mario Gas

Teatro Barakaldo
18 de mayo de 2024

En “La isla del aire” se pone de manifiesto que la tragedia de la soledad, como otras muchas tragedias, no es patrimonio de la vejez; en los años de la más tierna juventud encontramos que ya tiene asiento. Los proyectos vitales, las ilusiones y compromisos, son barcos heridos que navegan o naufragan con toda su carga emocional en cualquier momento de la vida. Muchos llegan a puerto, pero no sin heridas.

TEATRO-MADRID-la-isla-del-aire-4-1100x733Ante todo, más allá del párrafo introductorio, debo confesar lo que pienso. Y creo que si esta obra teatral no hubiera sido representada por quienes lo hicieron, ni dirigida por quien la dirigió, habría resultado aburrida o desmayada en muchos de sus tramos y poco apreciada en su conjunto. Basada en en la novela de Alejandro Palomas me pareció que el esquema dramático se resentía y apenas cuajaba la emoción en una cierta falta de ritmo en los diálogos que Nuria Espert y el resto de actrices, en mayor o menor medida, consiguen sostener gracias a sus enormes capacidades interpretativas. Destacaría, sobre todo, el trabajo de las más jóvenes actrices, Claudia Benito y Candela Serrat. El final de la representación se adentra con convicción en el teatro de verdad y lo hace con éxito, aunque no sea suficiente para justificar y salvar el resto de la obra que me pareció, aunque digna, bastante convencional.

Nos encontramos con historias que podemos extrapolar al común de los mortales; las de los secretos mal soportados y responsabilidades peor asumidas, así como todo aquello que lo acompaña, la tristeza, el desánimo, la frustración y –sobre todo- la soledad y el miedo.

Sobre las tablas de la vida hacen aparición cinco mujeres de una misma familia, abuela, hijas y nietas, que han perdido en un accidente marino a uno de sus miembros y que, reunidas por la abuela, acabarán enfrentándose a la historia de sus vidas y el dolor de sus fracasos. En ese viaje a la isla de la tragedia, rodeadas por el mar de la angustia, el aire esparcirá las velas de la angustia y los secretos volarán por entre ellas para liberar su carga de dolor.

Una tarde de teatro y admiración, sobre todo, de la gigantesca figura de Nuria Espert, capaz de cualquier aventura dramática y que, pese a su avanzada edad, no le falta energía para dar vida a su personaje con cada gesto y en cada inflexión de su voz. Tarde de teatro feliz, a fin de cuentas.

González Alonso

El niño.- Fernando Aramburu

CREATOR: gd-jpeg v1.0 (using IJG JPEG v90), quality = 75

El niño
Fernando Aramburu

TusQuets editores.- abril de 2024

He terminado de leer “El niño”, de Fernando Aramburu. Temía abrir sus páginas. A fin de cuentas yo era uno de los maestros que trabajaban en el Marcelino Ugalde en aquellas fechas de octubre de 1980, cuando una terrible explosión de gas propano destruyó el edificio dejando cincuenta y tres víctimas mortales, cincuenta niños de Primaria y tres adultos, un maestro, una maestra y la cocinera. Fue un jueves de octubre, un día 23 a las doce del mediodía, hora del ángelus, cuando la devastación cayó sobre nosotros con todas las consecuencias.

Digo que temía abrir las páginas de esta novela que arranca de aquel terrible suceso. Y me costó mucho trabajo abrirme camino por sus páginas, sobre todo en la primera parte del libro, más apegada la narración a los primeros momentos, días y semanas de la tragedia. A cada capítulo, a veces a cada párrafo, tenía que parar sin poder contener las lágrimas. Los recuerdos me asaltaban y los sentía como cuchilladas o dentelladas de lobo. ¡Y son tantos! EptmQ_lXYAIM6LJPero, aunque no se recoge en la novela de Aramburu, quiero –una vez más- rendir un gran homenaje a la entereza de la recién estrenada directora del colegio de aquel curso, elegida casi de manera unánime por el claustro, Mari Tere Ormaetxea. Ella, en medio de la terrible confusión reinante, con su hija cogida de la mano, vio cómo levantaban el cadáver del hermano de la pequeña, su otro hijo. Y supo seguir en su puesto al frente del colegio desaparecido luchando por la escuela y el futuro de la misma en un pueblo sumido en el desconcierto y el dolor. Al curso siguiente sería otro maestro quien tomara el relevo en la dirección y, antes de concluir el otro curso, yo mismo tuvo que ser quien asumiera esa responsabilidad.

Ya sé que todo ello son cosas extraliterarias y ajenas al contenido de la novela que, acertadamente, no se recrea en los hechos para hacer tremendismo ni plasmar un sentimentalismo barato jugando con las emociones y la desgracia de las víctimas y sus familiares. Pero sentí que tenía que decirlo.

Sé que a Fernando Aramburu no le habrá resultado fácil esta escritura. La sensibilidad del escritor, sin embargo, ha conseguido acercarse y acercarnos una historia real con la dureza de los acontecimientos y la ternura de la mirada, el respeto y el rigor exigidos para que la novela sea lo que tiene que ser, una buena obra literaria. Sigue leyendo

La derrota

don-quijote-de-la-mancha-y-el-caballero-de-la-blanca-lunaLA DERROTA
El ingenioso hidalgo don Quijote de La Mancha
Miguel de Cervantes Saavedra
Segunda  parte.- Capítulo sexagésimo cuarto

Que trata de la aventura que más pesadumbre dio a don Quijote de cuantas hasta entonces le habían sucedido

 Este capítulo 64 de la II Parte del Quijote puede juzgarse como uno de los más tristes de los tristes episodios narrados en la novela; en él no quiso Cervantes mostrarnos otros acontecimientos que estorbaran el protagonismo capital de la derrota de don Quijote a manos de El Caballero de la Blanca Luna en las playas de Barcelona. Y lo hará de manera breve y concisa.

Siendo éste el capítulo que marca el punto de inflexión de la trama anunciando el final irremediable de las aventuras y desventuras del Caballero de la Triste Figura, bien merece que nos explayemos en él con un poco más de atención.

Aunque Cervantes trata el hecho sin grandes aspavientos, incluso con una contención no sé si calculada, impuesta por el peso de la trascendencia de lo narrado para la continuación de la novela, o por cansancio, considero de interés juzgar –a la luz del atrevimiento y la osadía de la especulación- cuanto se dice  ocurrió a la orilla del mar Mediterráneo en la ciudad condal.

derrota1En los primeros párrafos se le plantea a don Quijote la posibilidad de enfrentar una aventura marinera, embarcándose hacia tierras moras y a la que el bueno de Sancho pone muchas objeciones y no menos atinadas razones. Ya no es éste un diálogo entre el señor y el servidor, entre el amo y el criado, sino la conversación de igual a igual entre dos personas, dos paisanos, dos camaradas. Sancho argumenta, pensando en sus legítimos intereses y considerando el peso de sus miedos, y don Quijote escucha y atiende a los argumentos del escudero. Pero, de pronto, todo ello pasará a un segundo plano cuando sobre la suave arena de la playa haga su aparición la figura imponente de un caballero sobre su montura y bien armado. Ni don Quijote ni sus acompañantes dan crédito a lo que ven. El caballero se hace llamar El de La Blanca Luna y viene, ni más ni menos y por derecho, a desafiar a don Quijote poniendo en tela de juicio y discutiendo la belleza de Dulcinea del Toboso.

Los presentes en la escena no sabían si era broma inventada por otros distintos a ellos o no, aunque deciden pensar que lo es y dejar seguir el juego.

Y a partir de aquí se suceden y precipitan los acontecimientos. Las condiciones del duelo son, para el caso de la derrota de don Quijote, las de proclamar la superior belleza de la desconocida dama del desafiante junto con la de retirarse a su casa con sus armas y recogerse en ella y en paz por espacio de un año. Si el Caballero de La Blanca Luna fuera derrotado, éste aceptaría la superioridad de Dulcinea y todas sus victorias y fama pasarían a acrecentar las ya conseguidas por don Quijote.

Aceptará don Quijote las condiciones, aunque renunciando a la fama del Caballero de La Blanca Luna, porque –afirma con orgullo- ni la necesita ni la conoce, y se preparan – dicho esto- para el duelo, tomando cada cual la parte conveniente del terreno. Sigue leyendo

Amén

CREATOR: gd-jpeg v1.0 (using IJG JPEG v80), quality = 75

AMEN

Así
ante mi propia muerte, cárdeno
atardecer de los años,
inevitable.

Así
ante cada nuevo día
que me recibe con el regalo de la luz
de sus horas.

Así
ante el desafío existencial, el rigor
brutal de las ausencias
que gritan en la angustia del silencio
de la memoria.

Así
la nostalgia
con su fértil reserva de emociones
como bálsamo derramado por las almas.

Así
los sentimientos vivos del pasado
para enfrentar cuanto quede de futuro
así
la ternura
así
la mirada en la profunda noche
de estrellas
cuando la muerte
te alcance
en vejez suave
y madura.

Así sea.

González Alonso

La comedia de los errores.- William Shakespeare

La comedia de los errores20230803_1020_festival_la_comdeia_de_los_errores_30
William Shakespeare
Versión de Albert Boronat

Dirección de Andrés Lima
Actores: Pepón Nieto; Antonio Pagudo; Fernando Soto; Rulo Pardo; Avelino Piedad; Esteban Garrrido
PENTACIÓN Espectáculos

Teatro Arriaga
Bilbao, 7 de abril de 2024

La comedia es la versión de la versión de William Shakespeare de la obra Los gemelos”, de Plauto, en la que pueden adivinarse, si se quiere, las intenciones críticas, tanto sociales como políticas, desarrolladas con el recurso de la risa, esa arma inestimable de rebeldía. Incluso es posible que podamos considerarla una versión de la última versión a cargo de la dirección y la puesta en escena del elenco encargado de representarla. Difícil establecer las responsabilidades de los errores que puedan sucederse, si es que el espectador fuera capaz de distinguirlos de los aciertos, que parecen muchos y muy jocosos.

CREATOR: gd-jpeg v1.0 (using IJG JPEG v62), quality = 100

Recurriendo a los cada vez más asiduos extranjerismos y neologismos usados en español, podemos decir que estamos ante un show, vodevil y performance donde seis magos de la escena se multiplican para interpretar a pelo, sin maquillajes y con cuatro accesorios, a veinticuatro personajes diferentes, incluidas las mujeres. En algún momento de  acción echarán mano hasta de un técnico o algunos espectadores para completar la función. Y el modo, desenfadado, provocativo y desinhibido, convierte la comedia original de Plauto en algo del siglo XXI hasta con la incorporación en la trama de una monja y pagando en dracmas, sestercios o euros de manera tan natural que no parece haber ninguna clase de error; porque el argumento sigue siendo el protagonista que capta la atención del espectador para seguir los vericuetos de las confusiones, más que errores, provocados por la reunión casual de dos parejas de gemelos en la ciudad de Éfeso después de haber sido separados accidentalmente cuando eran niños. Y en la misma ciudad, el padre y mercader que busca a su mujer y uno de los hijos gemelos perdido en aquel naufragio se encuentra a punto de ser decapitado si no satisface la cuantía de la multa que le imponen las autoridades. El lío está servido entre los cuatro gemelos, los hijos y sus respectivos criados –también gemelos-, y la mujer de uno de ellos junto con su hermana soltera.

PMJ_7211-scaled-1Música, bailes, explicaciones sobre los personajes interpretados o la obra misma mientras se toman una cerveza, correcciones, más explicaciones y más sirtakis en un metateatro trepidante donde los excesos no lo son y en el cual las confusiones conducen a los errores y los errores conducen a la realidad de un destino incierto resuelto felizmente, tal y como cabe esperar de una comedia en la que el ingenio de Shakespeare brilla en el fraseo y planteamiento de muchas de las escenas reinventadas para la ocasión. La mucha confusión originada que embarra la visión de la realidad se irá aclarando como si se tratara de un gran charco revuelto en el que el lodo se va aposentando poco a poco hasta que el agua transparente nos permita ver con claridad. Sigue leyendo

Sed libera nos a malo

Vivira-usted-en-el-cielo-por-toda-la-eternidad_833_460_80_c1

SED LIBERA NOS A MALO

¡Ah, qué dulce desafío la breve vida
temerosa del mal! Y de todos los males
uno, más allá de la muerte,
huésped del alma entristecida
que es la soledad.

¡Ah, y qué insistente llamada a la alegría,
qué inútil esfuerzo! Si a cada hora
vencida, más se aleja la esperanza,
más se acerca la certeza
de los días agrisados de paisajes teñidos
de monotonía.

Después de todo, ¡que pretenciosa voluntad
de ser!

Después de todo, ¡cómo no ver lo infinito en las estrellas,
luminarias entregadas al tiempo
en universos
de  su belleza extinguida!

Después de todo, ¡cómo conjurar la amenaza del miedo!
¡cómo huir del vacío!
¡cómo no sentir todo mal en la mentira repetida
de una prometida eternidad!

González Alonso