Leonora.- Alberto Conejero

LEONORA
Alberto Conejero

Compañía Teatro del Acantilado
Producciones Come y Calla

Interpretación, Natalia Huarte
Texto y dirección, Alberto Conejero

Teatro Barakaldo
7 de marzo de 2026

Vivimos tiempos convulsos. Leonora Carrington vivió tiempos convulsos. Y violentos. ¿Cuándo el mundo se ha sosegado un instante? Apenas puedo recordar algún periodo de tranquilidad, sin miedo o tensiones en nuestra sociedad o las sociedades de otros países.

Y, mientras tanto, el arte y la poesía se abren paso, florecen y se marchitan o mueren aplastadas por las botas de los soldados o las bombas que llueven de los cielos de la ira.

Leonora fue flor en el árido desierto de la incomprensión, las guerras y las postguerras, en ocasiones más crueles que las mismas guerras. Y, llevada en alas del amor o la pasión por la pintura o la rebeldía y el ansia de libertad, cruzó fronteras, enfrentó la devastadora violencia física y psicológica, miró de frente a los ojos de la muerte con las armas de su genial experiencia del arte y una fuerza de voluntad sin límites. El escenario de todo ello, la Segunda Guerra Mundial de 1940 y la postguerra española tras la cruenta sublevación militar de 1936 contra la II República, su derrota y la instauración de una cruel y dilatada dictadura.

Pero, yendo al teatro y cómo llevar todo esto a una representación, he de advertir lo que a mí me parece la enorme dificultad de dramatizar dolorosa y poéticamente, con –en ocasiones- alguna concesión socarrona y un respiro de felicidad, la experiencia vital de la pintora surrealista Leonor Carrington. Y tener que hacerlo con un solo personaje en escena, el de la misma Leonor, el reto se convierte en desafío que pudiera resultar insalvable.

El escenario, desnudo de todo, se convierte, desde la oscuridad de sus sombras, en un enorme lienzo en blanco sobre el que la actriz Natalia Huarte irá dibujando y dando color a los episodios más relevantes del personaje. Y en esa desnudez total se arropa la vida de Leonor.

Iniciará su relato desde el patio de butacas anticipando lo que vendrá mientras se acerca a ese lienzo, metáfora de su vida, sobre el que irá dejando los trazos surrealistas de lo que quiso ser y lo que la dejaron ser.

El ritmo, mantenido con pulso firme, irá creciendo poco a poco y la tensión dramática con él, permitiéndose algún que otro rasgo de fina ironía, para llegar a los episodios más desgarradores y profundos de la existencia de Leonora.

Qué decir, qué más se puede decir de la obra y su puesta en escena; buena la dirección escénica de un texto muy bueno; acertada y mágica la iluminación, como acertado fue el espacio sonoro; excelente la interpretación de Natalia Huarte, creíble, natural, honesta y sin concesiones al sentimentalismo. Y así, digo, se hace el teatro. Y así se puede ver y agradecer el teatro.

González Alonso

La otra bestia.- Ana Rujas

LA OTRA BESTIA
Ana Rujas

Cuadro escénico:
Ana Rujas; Joan Solé; Teo Planell

Dirección: José Martet y Pedro Ayose
Cámara en directo, Alicia Aguirre
Música de Ale Acosta

Come y Calle Producciones
Teatro Barakaldo, 28 de febrero de 2026

Ana Rujas no solamente ha escrito un hermoso, poético y dramático texto sobre el alma y la conducta humana, sino que –además- lo ha interpretado bajo la dirección de José Martet y Pedro Ayose. La pieza teatral se basa, también, en la novela  del mismo título escrita por la misma autora y protagonista. Quede dicho esto por delante y subrayemos, de pasada, la impecable interpretación de los actores que completan el cuadro escénico, Joan Solé y Teo Planell.

La escenografía, con la cámara en directo manejada por Alicia Aguirre, se convierte en el cuarto intérprete de este drama. La proyección sobre una gran pantalla, en la parte delantera superior del escenario, va dando cuenta de todo cuanto se desarrolla en escena y hace de la función teatral un trabajo profundo de introspección de los personajes. La enorme pantalla ofrece en blanco y negro primeros planos desde ángulos a veces invisibles para el espectador en la sala; también se intercalan frases y reflexiones, y en muchas ocasiones la reproducción grabada –no en directo- explica las escenas como una proyección de los pensamientos y sentimientos de los protagonistas o, también, permiten la visión simultánea de dos acciones en lugares diferentes. El ritmo de la interpretación y la proyección, subrayado por la música apropiada y oportuna de Ale Acosta, pareciera un bello baile o una danza que nos conduce, sin soltarnos, por los vaivenes emocionales del drama representado.

El argumento, si hubiera sido puesto en escena de manera convencional, nos presentaría la profunda crisis de una pareja acomodada; él, arquitecto de renombre y muy ocupado lejos de casa en grandes proyectos arquitectónicos; ella, sin oficio reconocido, sola e inmersa en el vacío de un mundo hecho a la medida de los intereses del marido; un vacío que acabará sintiéndolo dentro de sí, interiorizándolo como castrador y limitante. La mujer, al fin, acabará cuestionándose el sentido de su vida, la naturaleza de sus sentimientos, la necesidad de vivir sus afectos y expresar sus emociones en una búsqueda desesperada de su propia identidad. El resultado, más que previsible, se traducirá en el constante abandono y retorno de la mujer, del joven amante al marido y del marido al joven amante, en la búsqueda de ella misma y con el consiguiente terremoto emocional en las vidas de los hombres con los que mantiene relaciones. Por medio aparecerán otros sucesos vitales, como el proceso frustrado de una maternidad anunciada simbólicamente por el arcángel Gabriel y las constantes conversaciones, oraciones, reproches y quejas con el padre Dios en busca de un auxilio que no llegará para resolverse, al fin, en un desenlace trágico.

He de decir, honestamente, que me conmovió profundamente esta obra y que me pareció –en contra de alguna crítica leída- una buena pieza teatral, con el acierto del uso de las tecnologías audiovisuales al servicio de la acción dramática. La vida, en forma de película en blanco y negro contada por dentro, y la misma vida representada, con todos sus violentos contrastes, en color y sobre las tablas. Y sí, pienso que esta experiencia vanguardista es teatro, buen teatro.

González Alonso

Desobedientes 18/98.- María Goirizalaya

Desobedientes 18/98
María Goirizelaya

Tantaka Teatroa

Dirección: Fernando Bernués y Mireia Gabilondo
Intérpretes: Miren Arrieta, Iñigo Azpitarte, Klara Badiola, Kepa Errasti, Omar Somai

Teatro Barakaldo
7 de febrero de 2026

Vamos a ver. Para empezar, teatro, teatro… no. Creo que sería mejor definir este espectáculo como “conferencia dramatizada” para hablar sobre la desobediencia civil y la insumisión. A partir de ahí, con el texto como principal protagonista y los argumentos esgrimidos a favor de una actividad social como es el impulso de la desobediencia civil tendremos lo que se presenta como obra de teatro.

El telón de fondo sobre el que se arma esta obra no es otro que el sumario 18/98 instruido por el juez Garzón por el que se encausó a numerosas personas vinculadas a la fundación vasca “Josemi Zumalabe”  que promovía la desobediencia civil. Aunque la fundación se desvinculó de la acción terrorista de ETA y los movimientos de la izquierda abertzale (nacionalista), de carácter independentista, fueron llevados a los tribunales y muchos de ellos fueron encarcelados.

Las propuestas desarrolladas en la conferencia-teatro se centraron en la voluntad de “democratizar la democracia” desde la acción pacífica. Los problemas que surgen, sin embargo, en el contexto del País Vasco, no son pocos. En primer lugar porque resulta difícil establecer los límites de la no violencia y distanciarse de los grupos armados que pretender subvertir el orden y establecer nuevas leyes en una sociedad, la vasca, separada de la española. No me queda claro si la fundación intervenida coincidía o no con los fines independentistas de ETA y su entorno; pero, aunque así fuera, justo es reconocer el derecho de sus socios a reivindicar  la independencia, como la de cualquier organización civil o política, por medios pacíficos y democráticos.

La cuestión es que la obra nos plantea en paralelo al macrojuicio 18/98 el tema de la insumisión y la desobediencia civil; y lo hace, además, arropado en los movimientos pacifistas de Gandhi o Martin Luther King, además de otros ejemplos de lucha individual en Estados Unidos y movimientos pacifistas como los que se opusieron a la guerra de Vietnam con cantantes como Joan Baez o Bob Dylan a la cabeza. Esta intención de equiparar lo ocurrido con la fundación vasca y los movimientos pacifistas mundiales e incluso españoles, puede parecer forzada.

No cuestionaré la natural necesidad del ejercicio de la libertad para oponerse a leyes injustas; lo que resulta problemático es decidir quién tiene la facultad de definir una ley como injusta y desobedecerla. Y no tengo una respuesta, pero sí muchas dudas. También tengo la certeza de que, democráticamente, las leyes van cambiando y adaptándose a las necesidades del pueblo y su voluntad. Así la ley del aborto, el divorcio, la eutanasia, los matrimonios homosexuales, etc. se van abriendo paso y aplicándose con mejor o peor acierto. Siempre se ha dicho que las leyes van por detrás del desarrollo de la sociedad. Es la misma sociedad en su conjunto la que finalmente impulsa los cambios. Por eso en la obra representada se dice que no es Martin Luther King quien crea el movimiento contra la discriminación de los negros, sino la sociedad quien crea a Martin Luther King. El papel de asociaciones y movimientos pacifistas es importante en cuanto a la organización y extensión de la sensibilidad social para el cambio. Ocurrió en España con la obligatoriedad de la mili o con la paralización en Euskadi de la central nuclear de Lemoniz, a pesar de la nefasta injerencia de ETA. Sigue leyendo

El efecto.- Lucy Prebble

El efecto.- Lucy Prebble

Producciones Teatrales Contemporáneas
Dirección: Juan Carlos Fisher
Reparto: Norma es ALICIA BORRACHERO; Connie lo interpreta ELENA RIVERA; Tristán es ITZAN ESCAMILLA; y Tomás, FRAN PEREA

Teatro Barakaldo, 24 de enero de 2026

La obra se representa en el marco de un ensayo clínico para determinar la efectividad de un fármaco en el tratamiento de la depresión. Ese envoltorio guarda, en mi opinión, dos temas de fondo con sus efectos colaterales: la efectividad, por una parte, de los medicamentos en el tratamiento de determinados trastornos, y los intereses –principalmente económicos- de los laboratorios que trabajan para la industria farmacéutica; y por otra parte, el verdadero origen del desarrollo de las emociones como el enamoramiento y el amor, si éstas pueden ser inducidas y sostenerse fuera del campo experimental o si son genuinamente humanas.

En definitiva, me parece que se trata, en realidad, de decidir o aventurar una explicación sobre el origen y la formación de las emociones. ¿Están determinadas por las reacciones químicas de nuestro organismo? ¿Se pueden provocar artificialmente? ¿Nuestra conducta y vida afectiva son realmente nuestras?

El ensayo clínico sobre la depresión nos conduce a una respuesta inesperada cuando el amor y el enamoramiento se cruzan en su desarrollo. Los sujetos del ensayo, una mujer y un hombre jóvenes, van a experimentar una gran atracción que no saben si responde o no a los efectos de los fármacos de la prueba. Es decir, el objetivo de sacar conclusiones sobre la depresión se convierte en otra cosa, la del amor. ¿Es natural o artificial en este contexto? Lo que no sabían los investigadores es que ese amor va a perdurar más allá de los posibles efectos causados por el fármaco con el que experimentan.

En la aparición de la atracción amorosa se da una variable a considerar no prevista durante la experimentación, y es que la pareja se ve y tiene interrelación antes de iniciar el ensayo. ¿Pudo darse en ese momento el inicio del enamoramiento? ¿Qué efectos pudo producir la posterior administración de dopamina en esa atracción? ¿Se podría realmente comercializar un elixir de amor? Se abren así otros interrogantes en torno a la verdadera naturaleza del sentimiento amoroso. Otro problema a considerar será si a los efectos terapéuticos buscados se les puede añadir otros efectos secundarios o efectos adversos graves por una sobreexposición accidental o mal calculada. En el caso que se nos presenta, el joven sufrirá una amnesia general temporal de pronóstico incierto.

Digamos que toda esta problemática se va trasladando al espectador enfrentándolo a dilemas morales e incluso existenciales. Y en todo ello también juegan un papel determinante, por una parte,  las personas que dirigen el ensayo clínico con su historia personal e, incluso, historial cínico, así como –por otra parte- su actitud ante el experimento y la manera de manejarlo. Nos proponen dos posturas bien diferentes: una, la práctica y utilitaria, fría y aséptica; y dos, la humanista, más cercana a la realidad del sujeto y su psicología, tendiendo a la comprensión y la ayuda. Todo ello compone el puzle del drama desarrollado sobre la escena. Sigue leyendo

Lovesong.- Abi Morgan

LOVESONG
Abi Morgan

Laboratorio Teatral P6-Bilbao
10 de enero de 2026

Dirección y adaptación: Sandra Maturana
Intérpretes: Kepa Alesso; Itziar Lazkano; Felipe Loza; Itxaso Sánchez
PABELLÓN 6 – BILBAO

No se puede decir que todo está descubierto en el teatro. Propuestas como la puesta en escena de “Lovesong” («Canción de amor”) nos lo indican mediante un teatro físico en el que el cuerpo, el gesto, la mímica, el lenguaje no verbal y los movimientos acrobáticos sirven de vehículo a la expresión de emociones que el texto hablado no puede reproducir o  que, de manera eficaz, acompañan y  arropan  a dicho texto dotándolo de mayor profundidad. El trabajo coreográfico a partir de la expresión corporal, junto a una escenografía sugerente y muy acertada, recrearán la intensa atmósfera onírica de una historia impregnada de realismo mágico que atrapa al espectador y sostiene su atención.

Naturalmente, a través de la larga historia de amor de dos personas ancianas se suceden escenas previsibles y momentos reconocidos, felices y dolorosos, que se pueden anticipar fácilmente. Eso no es un problema; el problema sería contar dichas escenas o mostrarlas de forma plana o superficial. El trabajo de profundizar en ellas y en sus consecuencias, es lo que las hace válidas para el teatro en la puesta en escena.

Esta larga historia de amor se nos representa mediante un continuo ejercicio de analepsis o saltos atrás en el relato de los ancianos sobre el escenario, y, de manera simultánea, el de ellos mismos como pareja joven. Cuatro personajes que coinciden y se relacionan a través del diálogo de la memoria y los recuerdos. El desdoblamiento de los personajes sirve de explicación y justificación de toda una vida cuando ésta llega al momento de su despedida definitiva. La frustración de no tener hijos, las dificultades económicas o las infidelidades, se enfrentan al enamoramiento, las ilusiones, los proyectos y la felicidad con todas las emociones más profundas del amor y sus vaivenes. Digamos, sí, que éste –el amor- es el vencedor de una guerra en la que se pierden algunas batallas y se sanan algunas heridas. Sigue leyendo

William Shakespeare y compañía.- Vanessa Martínez, Gustavo Galindo y Pedro Santos

William Shakespeare y compañía
Escrita por: Vanessa Martínez; Gustavo Galindo; Pedro Santos

COMPAÑÍA TEATRO DEFONDO
Dirección: Vanessa Martínez
Intérpretes: Gustavo Galindo; Esperanza García-Maroto; Ángela Garman; Vicenç Miralles; Pedro Santos; Rocío Vidal
Teatro Barakaldo, 29 de noviembre de 2025

Los clásicos, en esta ocasión William Shakespeare, nos sirven extraordinariamente bien para diagnosticar los males arrastrados por las sociedades modernas. Será el drama de Otelo el que funcione como una radiografía a través de la que descubrir la enfermedad, tal vez incurable, de los protagonistas de la tragedia humana. Egoísmo, rencor acumulado, antipatías, odio, vanidad, acoso y abusos sexuales, violencia, dogmatismo ideológico, frustración o envidia; todo ello se desliza detrás del trabajo cotidiano, los proyectos, la colaboración, la amistad, el compromiso, la voluntad de progreso, el respeto y el reconocimiento. Cada cosa y su contraria se irá plasmando en las relaciones personales de cada intérprete de una compañía que pretende representar el Otelo de W. Shakespeare. Cuando se paran a pensar en sus personajes, defenderlos y justificarlos, esos personajes se harán dueños de sus personas y removerán las razones y sinrazones de su existencia; juzgando a los personajes de ficción acaban juzgándose a sí mismos.

Todo transcurre tras la segunda puesta en escena  de Otelo y la cena que sigue en un restaurante a la representación en la cual la trama de la obra se entrecruzará con la trama de sus propias vidas. Pretendiendo dar sentido a lo representado terminarán encontrando el sinsentido de cada escena de su vida.

La obra, de carácter circular, se abre y se cierra con la misma escena, la del asesinato de Desdémona a manos del celoso Otelo; la diferencia entre una y otra es que en la primera el crimen tiene un carácter tragicómico haciendo reír al espectador; en la segunda ocasión, la que cierra la representación, el carácter trágico no deja lugar a la risa. Por medio queda en suspenso la realidad del personaje de la operadora de luz y sonido –que antes fue actriz- alcohólica y depresiva tras una historia personal de acoso sexual sin resolver; la realidad de la joven actriz debutante viviendo también una situación de acoso por parte del actor principal, con cierta fama e influencias y muchas promesas de trabajo para la debutante; también se nos muestran las miserias y resentimientos de una pareja rota y la situación del eterno y frustrado actor de segunda fila. Sigue leyendo

El rey Lear.- William Shakespeare

El rey Lear
William Shakespeare
Teatro Serantes, Santurce.- 22 de noviembre de 2025

COMPANHÍA DO CHAPITO
Dirección: José C. García
Reparto: Carlos Pereira; Susana Nunes; Tiago Viegas

Crónica de una decadencia –la del rey Lear- y una diatriba mordaz de la ambición y la obsesión ciega por el poder, la ingratitud filial, los enfrentamientos violentos y la locura que subyace en la crítica social del texto.

¿Y cómo lo hacen? Desde luego, con un trabajo minucioso y un estudiado humor, con desenfado, naturalidad y recursos que pasan por el gesto, la expresión corporal, el mimo y lo mejor y más representativo del teatro del absurdo. No hay decorados y la austeridad de elementos sobre la escena traslada toda la carga interpretativa a la voz y el cuerpo.

En cierto modo, este ejercicio de metateatro que se cuestiona la misma representación e involucra al espectador en su desarrollo con guiños, preguntas retóricas y solicitud de aplausos, pone en solfa el texto canónico con su contenido crítico y solemnemente trágico de William Shakespeare. El resultado buscado es la denuncia de lo más esperpéntico de la condición humana y sus pasiones. Y todo ello –sin perder el respeto por la obra de Shakespeare cuyo argumento seguirán de manera fiel- hace que lo trágico aflore en cada gesto y la risa provocada en cada escena.

La adaptación de esta pieza teatral es una verdadera obra de arte, elaborada y compleja, enfrentándose a un gigante de la Literatura y una de sus obras más representativas y emblemáticas. Lo hacen estos tres intérpretes –una actriz y dos actores- con la capacidad de mostrarnos en toda su diversidad a todos los personajes, ejércitos, batallas y circunstancias del argumento en su desarrollo. Sigue leyendo

¡Que viene mi marido! – Carlos Arniches

¡QUE VIENE MI MARIDO!
Carlos Arniches
Compañía Al Alba
Director: Antonio Gallardo
Auditorio de Vera (Almería)
19/09/25

Excelente velada teatral. Reseñable, en primer lugar, la muy acertada dirección y puesta en escena de Antonio Gallardo, conduciendo un elenco teatral que, sin ser profesional, consiguió alcanzar altas cotas de calidad interpretativa, destacando la mayoría de sus diecisiete participantes en sus papeles respectivos, más los niños reunidos para la representación. El éxito de público refrendó el merecido éxito de la puesta en escena, y los aplausos fueron la rúbrica de ese éxito.

Carlos Arniches (Madrid, 1868/1943). formó parte de la Generación del 98. Poco después de estallar la guerra civil de 1936 se trasladará con su familia a Buenos Aires y regresará en 1940. La dictadura franquista siempre intentó eludir la faceta más crítica y profunda del dramaturgo, presentándolo como un mero escritor de comedias.

Nuestro prolífico dramaturgo no descuidó tampoco otros géneros como la zarzuela. Esta comedia, “¡Que viene mi marido!”, que Arniches calificó de “tragedia grotesca” (género creado por él mismo), fue estrenada en Madrid el 9 de marzo de 1918, y representada en innumerables ocasiones desde entonces y siempre con gran aceptación, sobre todo en las décadas cuarenta, cincuenta y sesenta del pasado siglo XX. Pero aún a día de hoy, ésta, como muchas otras obras, son acogidas con alegría por el público. La facilidad con que pueden ser entendidas, el lenguaje desenvuelto y chulesco o castizo de muchas de ellas, su gran dominio de los recursos de la acción y el conocimiento de la técnica teatral, han hecho de sus piezas de teatro comedias ágiles y divertidas capaces de llegar a todas las gentes de todas las edades.

No se puede pensar que por el hecho de tratarse de comedias o sainetes, sean obras dramáticas hueras y vacías de contenido destinadas exclusivamente a entretener. Encierran, por el contrario, una crítica social muy seria en -por ejemplo- la caricaturización del madrileñismo de baja estofa por sus modos y uso del lenguaje, en muchas de sus comedias costumbristas. Sigue leyendo

Ricardo III – W. Shakespeare, por la Compañía Atalaya en el teatro romano de Clunia Sulpicia

RICARDO III .- W. Shakespeare

TEATRO ATALAYA
Adaptación y dirección: Ricardo Iniesta
Intérpretes: Jerónimo Arenal; Carmen Gallardo; Joaquín Galán; Lidia Mauduit; Silvia Garzón; Emmanuel García; Raúl Vera; María Sainz Isabel; Pedro Callalta

En el teatro de la milenaria ciudad romana de Clunia Sulpicia, el grupo Atalaya, dirigido por Ricardo Iniesta, abría a la noche el texto de W. Shakespeare, “Ricardo III”. Las mil localidades habilitadas en las ruinas del monumental teatro estaban ocupadas por otros mil espectadores que, terminada la representación, aplaudieron puestos en pie durante varios minutos la magistral puesta en escena y representación llevada a cabo por el elenco teatral de Atalaya.

Hace 14 años, en enero de 2011, tuve la suerte de vivir el asombro de esta adaptación de “Ricardo III” llevada a cabo por  R. Iniesta y la interpretación que encabezaba en su reparto el actor Jerónimo Arenal en el papel del rey Ricardo III. A lo largo de estos años este montaje teatral ha recibido el elogio unánime de la crítica, premios y, lo más importante, el aplauso de los espectadores. Aplauso y agradecimiento, por lo que a mí concierne, que ya dejé por escrito en el artículo «Ricardo III», de William Shakespeare, por el Teatro Atalaya, escrito en su momento y que hoy volvería a firmar, añadiendo el valor de la persistencia de esta representación en el tiempo como señal inequívoca de su calidad.

Jerónimo Arenal, entonces, tuvo la amabilidad de comentar el artículo en el que dejaba mis impresiones como espectador, uno más, sin pretensiones de ejercer el papel de crítico, que no me corresponde; además lo publicó en su página y cruzamos algunos comentarios en los que me mostró ser, además del gran actor que es, una persona cercana, humilde y apasionada de su trabajo. Sigue leyendo

IV Festival El Argar Musical 2025.- Antas

IV FESTIVAL EL ARGAR MUSICAL 2025

ANTAS (Almería)
2 de agosto de 2025

Sólo hay arte; ni grande, ni pequeño. Y el lugar del arte es cualquier lugar donde se reúna un grupo de personas para crearlo o para disfrutarlo. Por eso no hay por qué sorprenderse de la noche de Antas en un suave día de estío con luna y en el espacio al aire libre de lo que fue, hace bastantes años, cine de verano, o el cine de la Paca, según  muchos de los que pudieron recrearse con las películas del momento, el paquete de pipas o las patatas fritas. Este es el lugar del concierto donde se armó un bello escenario con el fondo del muro blanco de lo que fue pantalla de cine en sus mejores días. Dos palmeras, una adelfa grandiosa y un árbol de frondosa copa cierran los laterales de de un marco bien iluminado con tonos suaves rojizos. El piano de cola blanco aparece abierto con todas sus teclas esperando los dedos de las manos virtuosas del maestro Miquel Quiroga; sobre el escenario, también se extienden dos atriles y se elevan dos micrófonos a los que acercarán sus voces las cantantes Patricia Calvache y Ana Häsler –organizadora del evento- , soprano y mezzosoprano, respectivamente.

Todo está dispuesto. Las personas colaboradoras del acontecimiento van y vienen trajinando los últimos detalles mientras el respetable, puntual, hace su entrada al espacio del recital. Un programa ágil y variado, con guiños a la cultura andaluza y argárica y temas de proyección universal. También la zarzuela. Empezamos con dos temas de Richard Strauss mano a mano entre las dos intérpretes. Seguirá el concierto con “Tu pupila azul”, de Joaquín Turina, en la voz joven, afinada y versátil de Patricia Calvache y, seguido, la réplica de Ana Häsler con la composición de Antonio García Abril de la Elegía a la pérdida de la Alhambra de Canciones del jardín secreto, un canto en árabe, triste y doloroso, en el cual Boabdil, último rey musulmán del reino de Granada, llora el quebranto del enclave mágico de la Alhambra y sus jardines. El pianista y compositor Miquel Ortega entrará en el juego interpretativo sonoro del concierto para regalar a la noche el tema En la Alhambra del maestro Isaac Albéniz. Sigue leyendo