Carta de mayo

 

Carta de mayo

A tantos de tantos de un insólito año
de lluvias a destiempo
y soles equivocados.

No sólo el tiempo anda revuelto,
también los sentimientos
se trastornan; inquietos van y vienen
por las habitaciones del alma
desamueblada.

No sólo los sentimientos se agitan
y remueven las lágrimas
antiguas
y los posos del café; también
titilan las ilusiones en mar
de estrellas
y parece apagarse su fulgor.

No sólo las ilusiones,
también las sonrisas
huyen por los espejos de los años.

Una felicidad triste se adueña de las fechas,
los recuerdos resisten la derrota;
tal vez por la música de la vida
transite alguna clase de esperanza. No importa,
sólo la luz y la ternura a veces,
el tacto sólo del aire que te envuelve,
ese alimento del amor en la mirada.

Hay un árbol de ramas extendidas
que nos acoge en su sombra
vegetal,
el lecho blando de un prado
y los abrazos.

Quería que lo supieras.

González Alonso

Carta de abril

 

 

Bandos y mundos

Recuerdas abril. Los almendros florecidos
y dos repúblicas. Siglo veinte
de bandos y de mundos.
También el eco prolongado de una guerra
civil, los silencios, la tragedia
y el miedo del olvido
en las fosas. Recuerdas
las aguas del deshielo
y había que vivir
y el amor se abría paso
y abatía la tristeza en trincheras de besos,
en los abrazos del hambre
y en los tactos.

La alegría rompe las costuras de los sueños.

Tal vez, es verdad, no valga la pena recordar;
la risa es sin porqué y todo
lo que tienes que saber
es aprendido en el espacioso espíritu
de la locura
con que dios
salvó al mundo.

Los días tristes
se han ido. Abril
vuelve con sus muertes y los hijos
que llegan a los días felices.

González Alonso

Carta de marzo

 

 

Carta de marzo

Hoy
escribo
desde la ausencia y la distancia
y los paisajes de la lejana edad
de los juegos infantiles, cuando entonces
eran los sueños cantos rodados
en los lechos de los ríos
y volaban los cielos las aves de los deseos,
se cimbreaban en las ramas de los avellanos
y en las paredes rocosas escalaban la luz
de las cumbres del aire.

Conoces los espacios envueltos en sombras de los bosques,
las orillas de los arroyos y los salguerales,
los negrillos,
el frío en las manos y los ojos y el aliento
de los inviernos y el blanco de la nieve
cuando la montaña deja oír su silencio.

Ahora tienden al sol sus panales las abejas,
los prados multiplican sus flores;
rumorean las aguas,
los días crecen,
huelen las muchachas
a rondas de primavera.

González Alonso

 

Carta de febrero

Carta de febrero
Here, there and everywhere (Revolver.-The Beatles)

Y de repente puedo llorar;
en el giradiscos, una canción de los Beatles
que no entiendo y, sin embargo,
hay lágrimas en mis ojos.

Tal vez porque es febrero
un mes sin grandes historias
personales, apegado al frío
de las cumbres que cubre
la nieve. O porque las emociones
andan, van y vienen
a su antojo
por aquí, allí y en todas
partes
.

O sólo porque hay días
como éste, que miro hacia la ría
y el agua gime la ausencia
de los barcos
de antaño.

González Alonso