No son buenos tiempos; aunque siempre deseamos que sean mejores no son, digo, buenos tiempos. A la de Siria le siguen guerras como la de Ucrania, genocidios como el de Gaza y un plantel de dirigentes políticos inmensamente ricos, inmensamente ambiciosos e inmensamente egoístas y despiadados que alientan el belicismo, las injusticias, injerencias en los asuntos de otros países, amenazas, actos terroristas e inhumanos. Las ideologías de extrema derecha, filofascistas y neonazis, nos hacen recordar la triste historia de mediados del pasado siglo XX, la guerra de España y la II Guerra Mundial. No son buenos tiempos. Se cierran las fronteras y los emigrantes o son devueltos a sus países o son marginados y explotados laboralmente. La ley del más fuerte y el egoísmo ciego conduce al negacionismo y el atropello y persecución de las personas honestas; puede ser a través de los medios con bulos, mentiras, noticias falsas para promover juicios injustos, amenazas directas o indirectas para silenciar al discrepante, a los que quieren un mundo más justo, a los que desean un planeta habitable para las generaciones venideras.
No puedo decir que las cosas van bien cuando millones de personas sufren estas injusticias y todos estamos en el filo de la navaja, incluso los que votan a los ricos más ricos del planeta que odian y les sobran los pobres más pobres. Peor aún, que sean los pobres los que aúpen a tiranos.
Y, sin embargo, quiero desearos felicidad aunque sea recordando los peligros que nos amenazan como género humano. Quiero desear que seamos capaces de conquistar un futuro mejor. Sin engañarnos. Las cosas están mal.
Vayan los deseos acompañados de una copla al ramo leonés de navidad y un bello villancico; las letras son de quien escribe, las músicas del amigo y paisano Víctor F. Mallada, Paco para los amigos de infancia y pueblo. Salud.
González Alonso
- Más información: El ramo leonés y la Vieya’lmonte
