Temprano

TEMPRANO

¿A
dónde vas tan temprano?

Si estuviera en el campo iría
por el campo
al monte,
carrascal o la sierra.
Si estuviera en la ciudad
iría
por la ciudad
a la plaza.
Así,
vengo por el cielo
al cielo.

¿Con
quién caminas
tan temprano?

Si tuviera un amigo caminaría
con un amigo.
Si tuviera un amor
caminaría con el amor.
Así,
camino en el destierro
de los años.
Así
camino con el cortejo
de los recuerdos.
Así
camino con las preguntas incómodas
a cada paso
en busca de
la misma ilusión;
perros que ladran, paseos tempranos
de las soledades,
paseos de los olvidos.

Otros
madrugaron más que yo.

González Alonso

Alegoría de la hormiga

ALEGORÍA  DE LA HORMIGA

Qué hace una hormiga sola
escalando el tronco del gigantesco árbol,
sorteando las ramas abiertas como brazos
y las rugosidades de la áspera corteza.

No detiene su marcha decidida
ningún obstáculo, duda o problema;
constante enfila la vertical altura
que en el cielo azul hunde su extremo
más allá del alcance
del sueño de todas las hormigas.

Largo es el ascenso, agotadora la empresa,
inmensa la distancia para sus cortas patas
de minúscula hormiga. Mas la suerte
está echada. No volverá nunca atrás,
sabe que el hormiguero sería su fracaso
y avanza sola sin otra compañía
que el ánimo de su alma
de hormiga solitaria.

Se hizo de noche una vez
y dos, y hasta tres veces más
vio la luz la mañana
que anuncia el día. Y al fin,
desde lo más alto a donde ninguna  hormiga
había llegado nunca
descubrió el horizonte,
esa delgada línea entre el cielo y el mar
que ninguna otra hormiga
había visto antes.

González Alonso