Gabriel García Márquez, la soledad de cien años que nos acompañará siempre

GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ. Foto: The Douglas Brothers / Copy righ Haper-PerennialDicen que murió Gabriel García Márquez, el autor que supo escribir Cien años de soledad y que sólo pudo acompañarnos durante 87 años en esta tierra, tan llena de cosas extraordinarias y míticas como prosaicas y diarias, el componente básico del realismo mágico manejado con magistral maestría por el autor colombiano.

Si es verdad que ha muerto Gabriel García Márquez tenemos que lamentar la muerte de una parte significativa de la creación literaria en lengua española en el mundo. Perder referentes de esta talla es siempre un dolor añadido. La magnífica pulcritud y riqueza desbordante del lenguaje del Premio Nobel (1982) han servido y servirán de guía para los cientos de millones que usamos y amamos el español como lengua en ésta y la otra orilla del Atlántico. La gratitud al hombre que fue y escribió enriqueciendo nuestra realidad y ampliando con generosidad los horizontes de la cultura, será para siempre. Sigue leyendo

La ruina del cielo.- Luis Mateo Díez

La ruina del cielo
Luis Mateo Díez

Ollero y Ramos, Editores Madrid, 1999.-( Tercera edición de 2001)
Premio Nacional de la Crítica

Luis Mateo Díez, por boca del personaje Ovidio Ponce de Lesco y Villafañe, abre el capítulo 31 con una frase desoladora: “Celama es el espejo no del esplendor del cielo sino de su ruina”. Una metáfora de la misma vida y destino de sus habitantes sustentada en la tierra. El médico Ponce de Lesco ve su vida “no como el espejo de todo lo bueno que ambicioné, sino de la desgracia y la ruina de lo que de veras soy”, y en el fracaso de la persona se encuentra el de la tierra, “buena –añade- para que a uno no le hiriese el esplendor con sus falsos brillos y para compartir la caída de lo que en la vida se acumula como peso de la desgracia”.

La ruina del cielo” es un canto duro como los inviernos sin filandones del páramo leonés y una disección del hombre y la mujer, habitantes sarmentosos abatidos por ese extremo de la vida que se resuelve en el silencio y el olvido.

Pensé muchas veces en esta novela, largo obituario de la memoria y las culturas rurales, de las almas que anidaron en un territorio entregado a la decadencia implacable de “una arquitectura de la necesidad y la supervivencia, no impostada en la tierra sino crecida de su vientre, fabricada con el barro y la paja de su propio organismo”. Así, tierra y hombre, en el mismo destino, como un solo ser que vivió y amó.

La obra de Luis Mateo Díez trasciende la fatalidad del destino leonés de sus tierras y habitantes en general y de la meseta y el páramo en particular para hacerse presagio de finales compartidos a lo largo y ancho del mundo. Pero lo hace desde la voz rota, la filosofía y la idiosincrasia del pensamiento y el pesimismo leonés de su propia derrota.

Es un libro desgarrador, pero hermosamente humano y que conmueve con la belleza esplendorosa de la muerte, de la que gracias a la palabra escaparán los nombres de las personas que desfilan por entre los papeles revueltos entre los que hurgará y reconstruirá sus vidas, pasiones, rencores, envidias, amores y odios, el médico Ismael Cuende. Un libro revelador del alma y modo de esta parte del territorio astur que fue cuna y asiento del Reino de León y que, igual que sus gentes, está entregado a la ruina del cielo y su olvido.

Luis_Mateo_Diez_copiaTal vez resulte inquietante esta lectura transida de poesía luminosa que Luis Mateo Díez se sintió empujado a escribir, pero acercarse al dolor de manera tan honesta tiene esos riesgos; así, cuando acabamos su lectura, sabemos que hemos dado comienzo a otra más larga y desconocida, ya no sabremos qué futuro hay y nos sentimos bastante desorientados en un presente al que se le ha secuestrado su pasado. Quizás, como al médico de Celama, no nos quede más remedio que buscar en el alma de los muertos y la desoladora  llanura aplastada por esta verdadera ruina del cielo. Pero morir, como en Celama, se muere solo.

González Alonso

*En noviembre de 2023 el escritor leonés y académico de la Lengua recibe el Premio Cervantes de las Letras, la máxima distinción en español para un escritor tras el Nobel de Literatura.

Canto a mí mismo.- Walt Whitman

img20231003122542CANTO A MÍ MISMO
Walt Whitman

Prólogo y traducción: Enrique López Castellón
Edimat Libros.- Madrid, 1999

Yo me celebro y me canto”. Es el verso de presentación, contundente, con que abre Walt Whitman el libro “Canto a mí mismo”. No es, sin embargo, una celebración y canto al yo personal, anuncio de un yoismo narcisista o un enfermizo egotismo, sino que –en cierto modo mesiánico- el yo es una representación de la humanidad para la que escribe y canta e invita –como en una última cena- a la comunión de sus emociones. Sigue: “Y de lo que me apropie te debes apropiar”, abriendo generoso el tabernáculo a quienes se sienten a su mesa (comed y bebed todos de él…).

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A sus 37 años, confiesa: “He empezado a vivir, y sólo espero no dejar de hacerlo hasta mi muerte”. Estar vivo es una cosa, vivir es otra muy diferente y el poeta de un único y monumental libro, “Hojas de hierba”, nos lo descubre y muestra como quien orienta e informa en la mitad de la nada de un arenoso desierto.

Canto a mí mismo” forma parte del libro total “Hojas de hierba” y es el poema más extenso y conocido; solamente en la primera edición de 1855 ocupaba más de la mitad del volumen y aparecía sin título alguno.

De la presente edición, traducida y prologada por el catedrático de la Universidad Autónoma de Madrid, Enrique López Castellón, seguiremos las notas y acertados juicios sobre la calidad y alcance de la obra de W. Whitman y su significativa influencia en la poesía.

El trabajo llevado a cabo para acercar al español los versos en inglés no se ha reducido a la simple traducción, sino que ésta se sustenta con solidez en la investigación y conocimiento de la vida, circunstancias y pensamiento del poeta norteamericano. Desconozco los méritos y calidad de otras traducciones, pero la de ésta está fuera de toda duda y se percibe desde el primer momento en las intenciones, planteamiento del trabajo y resultado final. Sigue leyendo

Elogio de la educación.- Mario Vargas Llosa

img20230906083742ELOGIO DE LA EDUCACIÓN
Mario Vargas Llosa

Editorial Taurus.- Barcelona, 2018

Cuando Vargas Llosa imagina un mundo sin literatura no puede hacerlo sino desde la visión del retroceso humano hasta las etapas más primitivas en las que la vida, centrada en la lucha por la supervivencia y la satisfacción de las necesidades físicas, parapetada en el miedo a lo desconocido y sucumbiendo al pesimismo y la perturbadora sensación de que nada ni nadie podría cambiar su inamovible realidad.

Es la literatura, según el autor de “La ciudad y los perros”, premio Nobel de Literatura en 2010, el motor de la civilización y el progreso humano, una experiencia única que nos permite reconocernos y dialogar sintiéndonos miembros de la misma especie y capaces de –en lo fundamental- dejar a un lado las diferencias que nos separan. La literatura es, sin duda, la mejor manera –sino la única- de superar ”la estupidez de los prejuicios, del racismo, de la xenofobia, de las orejeras pueblerinas del sectarismo religioso o político, o de los nacionalismos excluyentes”.

mariovargasllosawebAntes de meterse en harina con las disquisiciones anteriores y otras de mayor calado, Vargas Llosa se pregunta y nos pregunta acerca de lo que se entiende por un gran libro cuando hablamos de literatura. Y no se está refiriendo al soporte material, el papel, en el que vienen envueltas las historias de las novelas, el teatro o la poesía, sino –obviamente-  que se estará refiriendo a su contenido, la historia que cuenta y fabula, esa mentira creada a partir de la experiencia y  la imaginación de su autor impelido por la necesidad de contarla, generadora de una realidad literaria que chocará con la otra realidad experimentada, manca y deficiente,  mostrándose disconforme y rebelde para mejorarla y actuar transformándola. Se referirá, entre sus ejemplos, al Quijote y su significado como caballero empeñado en “ver gigantes donde hay molinos de viento” que, como el personaje creador de su propio mundo real, encontrará la manera de protestar contra las miserias de este mundo y de intentar cambiarlo. Sigue leyendo

Meditaciones.- Marco Aurelio

marco-aurelio-meditacionesMeditaciones
Marco Aurelio

Editorial Edaf.- Chile, 2022

Este libro, que fue cuaderno de bitácora y testamento del emperador romano Marco Aurelio, sorprende y ayuda a entender los problemas del poderoso y extenso Imperio Romano, sobre todo en la esfera cultural y más íntima del pensamiento; pero también sorprende por lo útil que hoy día pueden resultar muchas de las reflexiones reunidas en sus páginas a la vida común y la gobernación de nuestra persona. ¿Uno de los primeros libros de autoayuda de la historia? No es descabellada la idea, sólo que –en este caso- el libro lo fue escribiendo el propio Marco Aurelio a la luz de la ciencia de la Filosofía y las enseñanzas de sus maestros. Y, a lo que parece, pudo servirle de norte para no perder los estribos o la razón en las diferentes y complicadas situaciones de un gobierno tan complejo como fue el de Roma. Estamos, para situarnos, entre los años 160 y 180, coincidiendo con la fecha de ascenso al poder y la fecha de la muerte del emperador.

MARCO AURELIO imagenMuchas fueron las meditaciones, redactadas de forma breve y a modo de apuntes, del emperador Marco Aurelio, como hombre y como emperador, que a lo largo de su vida se ocupó en considerar y escribir. Como hombre, la mayoría de de ellas las encuentro bien orientadas, muchas útiles y otras propias de la sociedad de la época, sus creencias, costumbres y modo de vida a las que, como emperador, contribuyó a desarrollar y consolidar. Y, aunque son muchas las meditaciones, son más bien pocos los temas, pensamientos e ideas sobre las que se desenvuelven. Marco Aurelio parece repetirse una y otra vez, como un mantra, las mismas ideas fundamentales, aquellas que le servían para afrontar los desafíos del gobierno sin perder de vista su condición de hombre, y no dios, y esforzándose por buscar y encontrar el lado bueno de sus semejantes y colaboradores. Una actitud de sereno análisis de las situaciones y la búsqueda de soluciones. Diría, a la luz de estas meditaciones, que quiso ser emperador sin dejar de ser hombre, y ser hombre sin dejar de ser emperador. Para ello se sirvió de los ejemplos de la filosofía y la razón, sin que lo abandonaran la religión y la fe en las divinidades. Sigue leyendo

Garras del paraíso.- Charles Bukowski

bukowski-garras-del-paraiso1-1Garras del paraíso.- Charles Bukowski

Penguin – Random House – Grupo Editorial
Poesía Portátil.- 5ª reimpresión 2022

Resulta inevitable hablar de Bukowski. O de Henry Chinaski, su alter ego. Del poeta del alcohol, la pobreza y la bohemia. De su aureola de poeta maldito, incluso malditísimo, más allá y más lejos de aquellos citados por Paul Verlaine, como Rimbaud y Mallarmé, y de los que no habló, como Baudelaire, Antonin Artaud o Alejandra Pizarnik, entre otros. De todos ellos participa Bukowski en su rechazo al orden formal establecido a través de un arte provocativo al margen de los convencionalismos sociales. También de sus excesos y su modo de vida.

Bukowski inaugura con tanto rechazo como éxito el género conocido como “realismo sucio”. Es un poeta que no admite término medio. O se le odia o se le ama sin condiciones. Pero no se le puede ignorar.

bukowski escribiendoDe este poeta, novelista, cuentista y testigo de cargo de la sociedad de su época, tampoco pueden ignorarse influencias de escritores como pudieran ser, quizás las más significativas según los expertos, de Hemingway y Dostoyevski. Y menos puede negarse la influencia que él ejerció y sigue ejerciendo en las generaciones que le siguen hasta nuestros días y que se revela en la obra de poetas jóvenes y menos jóvenes, aunque de manera –digamos- más moderada en muchos casos o tremendamente insufrible entre otros muchos de los vulgares imitadores de lo inimitable. Sigue leyendo

Antonio Pereira.- Todos los poemas

ANTONIO PEREIRA

A Pereira“TODOS LOS POEMAS”
Prólogo de Juan Carlos Mestre
Editorial Siruela.- Madrid, 2022

Vio la luz del mundo por vez primera un 13 de junio de 1923 en su villa natal de Villafranca del Bierzo y se la apropió para su prolija escritura en prosa y poesía hasta aquel primaveral 25 de abril de 2009 en la ciudad de León, donde cerró sus ojos por última vez. Durante este espacio de tiempo, Pereira nos acompañó con su voz poética peculiar que sigue sonando como tañer de campana de ermita, solitaria y cercana, limpia y sincera, llamando a las raíces de su tierra y la naturaleza humana en su paisaje natural y propio heredado de los ancestros, pero abierto a un futuro de cambios imparables.

El libro que recoge todos sus poemas viene prologado por otro más joven poeta, paisano suyo y que lo conoció muy bien, Juan Carlos Mestre. En su presentación, Mestre quiere arrancar desde una definición de la poesía  que explique de alguna manera la de Antonio Pereira; entiende por poesía “la conciencia de algo de lo que no podríamos tener conocimiento de ninguna otra manera” y, ocupándose Pereira de las pequeñas cosas cotidianas de la existencia y la condición humana haciéndolas trascendentes,  nos las calle del agua00x600muestra en su “aldea de palabras”, nos las hace sentir y conocer con el encantamiento de su voz. Imposible alcanzar la esencia de su belleza de ninguna otra manera. Porque si alguna cosa es consustancial a la poesía de Antonio Pereira y la distingue, será la magia que emana de sus poemas y relatos que cristalizará en la expresión de los recuerdos hasta hundir sus raíces en los mitos, fábulas y leyendas de su tierra fronteriza por donde transitan desde antiguo razas como la judía en su posible paso errante o los idiomas que acrisola el sentir de sus gentes: “No más de un día al año es el festejo / común de dos ciudades fronterizas. / Se hermanan los colores, las monedas… / / Los niños de aquel lado y de este lado / saben el mismo idioma de la risa // La musical presencia de las patrias / reparte en pasacalles la alegría. / (La fiesta, pg. 51) Sigue leyendo

Thalassa. Memorias de una Almería insólita.- Rafael Lorente

Thalassa
Memorias de una Almería insólita
Rafael Lorente

Instituto de Estudios Almerienses, 1994

He vuelto a releer Thalassa. Una relectura ya lejos de aquel verano de 1994 cuando pasando el mes de agosto en Agua Amarga, nos acercamos a la presentación hecha en el castillo de Rodalquilar. Es éste un libro curioso, entre memoria autobiográfica y cronicón que recoge a partes iguales los paisajes, la vida y el ambiente de la costa almeriense de los años 70 del pasado siglo entre Mojácar, Carboneras y Agua Amarga, principalmente.

Rafael Lorente (1924/1990), con estilo desenvuelto e incluso provocativo, pinta los paisajes almerienses con pinceladas a veces muy coloristas y retrata, sobre todo, al paisanaje con que se cruza convirtiendo a cada lugareño en personaje y protagonista, descubriendo grandezas y miserias, ambiciones, filias y fobias, junto a sueños –equivocados o no- y proyectos; pero, sobre todo, ambiciones de los allegados, gentes de la cultura y el arte, arquitectos, médicos, empresarios, emprendedores y aventureros, ramplones unos, otros cursis y vulgares, idealistas o románticos, en busca de su parte en el pastel de la especulación turística en el último baluarte de los últimos kilómetros de litoral levantino virgen. En el empeño menudearán sus luchas y venganzas, incluso cuerpo a cuerpo.

Sobresalen algunos de los aludidos personajes, tanto oriundos como foráneos. Entre estos últimos cabe destacar la inteligencia, actuación e influencia de Dominique Aubier en Carboneras. Esta joven, atractiva y bella judía, que se enfrascó en la interpretación del Quijote a la luz del Zohár de Moisés de León y las lecturas talmúdicas, se instalará en un viejo y quijotesco molino de viento próximo a la playa y atrajo al pueblo a un nutrido grupo de judíos, mayormente israelitas, entre los que se contaban filósofos, artistas y arquitectos como André Bloch, que construirá la original Casa del Laberinto. Sigue leyendo

En defensa de los ociosos.- Robert Louis Stevenson

En defensa de los ociosos
Robert Louis Stevenson

Editorial Taurus (Barcelona, 2019)
Traducción de Belén Urrutia

Bajo el epígrafe general de “En defensa de los ociosos” que corresponde al tema y el título del primer artículo del libro, Robert Louis Stevenson dará paso a otros siete artículos en los que el arte y la naturaleza se siguen y entrelazan a través de las observaciones, reflexiones y vivencias del propio autor.

Pareciera, en su presentación, que la ociosidad fuera algo consustancial al artista y su vida entregada a la búsqueda de la felicidad; objetivo –por otra parte-  atribuible a cualquier persona y que Stevenson considera como un “deber infravalorado”. Al servicio de ese deber pondrá Stevenson la ociosidad, que “no consiste en no hacer nada, sino en hacer muchas cosas que no están reconocidas” como lo están “las profesiones lucrativas” o laboriosas.

El arte, en cualquiera de sus manifestaciones, pintura, música, escultura, literatura… merece la atención del célebre autor de “La isla del tesoro” y de “El extraño caso de Jekyll Hyade” o “El doctor Jekyll y Mr. Hyde”, para circunscribirse al camino de la1robert-louis-stevenson vocación, pues “saber lo que le gusta a uno es el comienzo de la sabiduría y la madurez”, según señala en su exposición. Argumentando a favor y en contra de la juventud y de la vejez entiende que el fin del arte, a cualquier edad, es deleitar y que hacerlo no consiste en repetir clichés propios o ajenos, sino en explorar con alegría las formas de expresión del propio talento del artista. Y, en mitad de estas disquisiciones, se referirá a la ilusión de “las delicias de la popularidad”. Advierte, sin negar los beneficios de la aprobación de los demás, que entregar la creación al albur del éxito o el fracaso es renunciar a crear algo que merezca verdaderamente la pena, pues el artista verdadero no puede –segura- dejar de ser un hijo de la Alegría que hace su oficio por su gusto y para agradar a otros. Pero –y eso es lo realmente difícil- no debe atender a los gustos de los demás, sino conseguir que, pese a ellos, los demás acepten los gustos del artista. Sigue leyendo

Días de lectura.- Marcel Proust

Días de lectura
Marcel Proust

Traducción de:
Alicia Martorell y Núria Petit Fontseré
Editorial Taurus.- Barcelona, 2019

Después de un par de intentos para leer “Por el camino Swann”, tuve que renunciar a la obra de Marcel Proust y el resto de “En busca del tiempo perdido”. Creo recordar lo espeso de una prosa que me pareció fatigosa, sumergida en descripciones minuciosas e interminables, extensos párrafos uno seguido de otro sin que la acción asomase a sus renglones. Y abandoné.

Hoy, muchos años más tarde y después de leer con enorme agrado a Marcel Proust en un librito titulado “Días de lectura”, no tengo muy claro si en realidad no debiera intentar de nuevo la lectura calmada de “En busca del tiempo perdido”. Porque, a decir verdad, todo en este libro me invita a hacerlo. Una prosa ágil, vivaz, un lenguaje rico e inteligente, unas reflexiones profundas y unas confesiones conmovedoras, sin que su estilo se aparte un ápice del de un observador atento para describir con minuciosidad cada rincón y cada objeto, creando una atmósfera de mágica iluminación, un ambiente vivo y revivido en su escritura con el alma de un poeta. ¡Qué hermosa y fecunda capacidad para describir ambientes en los que el espíritu y los pensamientos se adueñan del aire y las cosas! ¡Cómo toca los paisajes cotidianos y domésticos y nos los presenta con vida propia!

Son numerosas las notas que he ido tomando de este libro, numerosas las frases bellísimas y numerosas las citas recogidas sobre otros autores. Pero, sobre todo, me conmovió la devota pasión por la lectura del autor y la necesidad predicada de tratarla con el respeto que se debe a una persona. Porque la lectura es un ser con cuya relación aprendemos y nos hace vivir en su sentido más pleno, que incluye el gozo, y esta relación es merecedora de unas condiciones adecuadas, un respeto grande, como el que debemos a la persona que nos visita, a un familiar que tratamos o a un amigo íntimo. Sigue leyendo