Mal agüero

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Mal agüero
cuando grita el muchacho:
¡Nunca más la verás, nunca en tu vida!

Mal agüero
cuando corren los galgos
con tantos cazadores tras la liebre.

Dulcinea
sólo estará en tus lágrimas,
mordiscos de tu amor, llaga del tiempo.

Mal agüero
los lobos por la Mancha
del caballero andante derrotado.

¡Don Quijote,
no es cristiana la fe
que alimenta creer en los agüeros!

Las quimeras
huyen de la locura
como huye Dulcinea del Toboso
de tu sueño.

No hay caballero andante
por sierras ni por valles ni por trochas.

No hay pastor
en los montes, ni  ovejas ni pastoras.

Ya la muerte se acerca.
Duro está el alcacel para zampoñas.

González Alonso
Sobre el Quijote ( II, 73) (Poema de estructura áurea)

Búho.- Diego Lorca y Pako Merino

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Titzina Teatro
Autores y actores: Diego Lorca y Pako Merino

Teatro Barakaldo, 28 de enero de 2023

En los primeros momentos de la representación, el personaje protagonista que va descendiendo lentamente en caída libre a lo hondo de una cueva pronuncia una frase poética que dará la primera pincelada al cuadro aterrador de la pérdida de la memoria: los niños, o la mayoría de los niños, se abrazan a la luz porque les da miedo la oscuridad. Más o menos. Y ya estamos en el espacio laberíntico y subterráneo de nuestro yo en busca de su identidad, el laberinto de lo que somos en o que recordamos, de lo que buscamos en la oscuridad como el búho en las sombras de la noche.

Hay mucho, muchísimo trabajo, tras esta puesta en escena. Y mucho trabajo serio y concienzudo en el entramado de la obra, el soporte del titziana-buho-2-kd0B--624x385@Diario Montanestexto y la incorporación plástica de la luz y las sombras, la música, la expresión corporal y el manejo del espacio como reflejo mental de la realidad de la amnesia. Todo ese conjunto de proyecciones, efectos especiales y acción plasmada en el escenario que nos deja oír el grito de la silenciosa voz de la mente es, sin duda, el tercer personaje de Búho. Los otros dos serán Pablo y su confusa ausencia de recuerdos y el terapeuta que tira del hilo y arroja la cuerda a la que poder agarrarse para salir a la luz.

Aún así, no me parece a mí un trabajo elementalmente orientado a la comprensión de la angustia en la que se desvanece la identidad y se disuelve la persona; creo que trasciende lo particular para extenderse a la comprensión o no de las relaciones humanas universales y la búsqueda de la memoria de la Humanidad, que es –a fin de cuentas- lo que nos hace humanos. Sigue leyendo

MARÍA BERASARTE.- Fado & chanson en femenino

cartel_mara-berasarte_fado-chanson_2022MARÍA BERASARTE
La Voz Desnuda

FADO & CHANSON EN FEMENINO
Teatro Barakaldo, 4 de febrero de 2023

Debo, para empezar, confesar mi agradecimiento a María Berasarte. A su alto e inspirado sentido de la música. A su profesionalidad y la arrebatada inspiración de su cantar y decir. Va, con el agradecimiento, la sincera admiración.

Y debía dar comienzo con esta confesión porque antes no conocía ni sabía nada de esta intérprete  vasca, donostiarra universal, ni de sus cualidades artísticas que, creo suponer bien, correrán parejas a las personales.

No soy, lo admito, de mucho concierto. Pero en este caso decidí acudir a escuchar a María Berasarte porque prometía cantar fado y entrar en el corazón femenino de la chanson. ¿Una mujer vasca volando musicalmente de París a Lisboa pasando por España? Sí, había que verlo y escucharlo. Y así fue como sucedió.

_beresarte 2-kDiC--624x385@El CorreoLa potente magia y virtuosismo de los músicos que acompañaron en el evento a María Berasarte se extendía por el auditorio en las notas del clarinete de Joshua Díaz, la guitarra portuguesa del fadista Bernardo Couto, los toques jazzísticos del contrabajo de Carlos Barreito, la guitarra española de Gon Navarro, también arreglista, y el vibrante y nostálgico bandoneón de Fabián Carbone.

Si los músicos supieron acompañar a María Berasarte, ésta supo arroparlos con su “voz desnuda” y abrazarnos a todos con las melodías y canciones, recitados y suaves gestos abriéndose paso por el aire del escenario para llenar la sala del teatro con la atmósfera mágica y sensual de la música y el gesto. La calidez de María Berasarte recreó y dio una vida nueva a canciones de mujeres como Édith Piaf, Amalia Rodrigues, Bárbara, María Teresa de Noronha o Françoise Hardy, entre otras, con acertados y novedosos arreglos musicales.

Fado y chanson en la voz de María Berasarte. Y fado en español. ¡Dios, qué atrevimiento y qué acierto! Y nos contó cómo se presentó en Lisboa, cómo visitó al mejor intérprete de fados, cómo le dijo así, de golpe, que quería grabar un disco de fados, cómo se sorprendió el portugués y cómo el mejor compositor presente en la reunión le dijo a María que él mismo le arreglaría las letras en español. De allí en adelante y desde Lisboa, su amor por Portugal y la cultura portuguesa. De esta suerte y  forma podemos disfrutar el fado desnudado de las sonoridades lingüísticas lusas para sembrar su saudade en la lengua española y hacer brotar esta nueva y vigorosa planta de magníficos y bellos frutos. Y el fado en portugués, por supuesto. Y la chanson en francés, la lengua del amor. Sigue leyendo

Cornudo y apaleado- Andanzas y entremeses de Juan Rana.- Calderón de la Barca; Anónimo; Moreto

el-ojo-del-bululu-cornudo-y-apaleado-las-desventuras-de-juan-rana-344x487-1Cornudo y apaleado.- Andanzas y entremeses de Juan Rana

Calderón de la Barca: Cortejo, corneo y casamiento de Juan Rana; El desafío de Juan Rana
Anónimo: La locura de Juan Rana
Moreto: El retrato de Juan Rana

Centro Cultural de Garrucha, noviembre de 2022

La compañía teatral El Ojo del Bululú ha organizado la representación de estos cuatro entremeses del Siglo de Oro en los que se nos cuentan pasadizos y anécdotas de un personaje clásico, Juan Rana, utilizado por diferentes autores de la época para el entretenimiento del público en los intermedios de las obras de teatro.

En principio parece un tema banal, ligero, desprovisto de otra intención distinta a la de distraer y relajar el ambiente durante unos minutos; pero las pequeñas historias de este personaje bobo, torpe y despistado que se ve envuelto en los disparatados enredos en los que era metido por su mujer y el amante de ésta, nos depara la oportunidad de mirar y ver muchos aspectos de la vida cotidiana, sus carencias, virtudes y miserias.

F18_CORNUDO-80-Joaquin-Serrano-scaledPueden muy bien considerarse piezas desenfadadas que nos sorprenden y recrean desde el género español de la picaresca la manera de pensar, actuar y comportarse las gentes de los siglos XVI y XVII. Reírse de uno mismo a través de personajes como Juan Rana es la mejor forma de ejercer la crítica social en la que confrontar el modo de vida de las clases sociales desfavorecidas al lado de la nobleza, la burguesía emergente y el clero. Personajes de unos y otros estratos sociales se entremezclan en las historias en las cuales las desdichas y miserias del pueblo llano señalan con dedo acusador el abuso de poder ejercido desde los privilegios de las clases sociales dominantes que, de modo fatalista, defendían unos presupuestos en los que se asentaba como verdad inmutable de carácter divino la existencia y permanencia del orden social establecido. Sigue leyendo

Santa Lucía, el carbón que calentó nuestra infancia

Las imponentes rocas calcáreas, blancas y luminosas, esconden el tesoro de un carbón que calentó las cocinas de los gordoneses durante décadas. Con el carbón los inviernos fueron menos fríos, los cocidos hervían exhalando aromas húmedos de caldo y morcilla por toda la casa y las chimeneas ponían sus hilos humeantes al paisaje.

Santa Lucía se creció apretada entre el Bernesga y los montes, generosa nos abrió los brazos de su telurismo y allá iban y venían muchos de nuestros padres a escarbar en sus entrañas las pesetas que daba el carbón para calentar los garbanzos. Sus calles de pueblo minero arrastraban el polvo negro que subía de los pozos y sus tejados se oscurecían. En invierno, las lluvias y la nieve disimulaban su imagen y la devolvían al paisaje de montaña que le corresponde. Luego, el río extendía aguas abajo la memoria de un sacrificio de truchas que no entendían nada de carbones. Hasta que la empresa minera empezó a mirar hacia otros métodos de lavado y poco a poco el agua volvía a pasar limpia por debajo de los ojos de los puentes.

Desde La Pola, Beberino, La Vid, Buiza, Folledo, Los Barrios, Cabornera, Peredilla y los demás pueblos, allá iban los hombres andando o en bicicleta, y otros llegaban hasta Santa Lucía desde más lejos, La Robla o León, en la Fusca, aquel autobús con nombre propio que le dio el oficio de llevar mineros y traerlos. Sería porque fusco es algo oscuro y negro, como la mina; o tal vez porque la marca Volkswagen tenía vehículos con el apelativo fusca. Pero eso ya importa poco.

También tuvo la Fusca sus accidentes, sus trágicos despistes, mareada con las curvas y un poco silicosa cuando respiraba por sus carburadores o por donde quiera que respiren los autobuses. Así puedo recordar la siniestra tarde, tal vez de un verano, en que la Fusca esquivó mal la esquina de la antigua casa del Portu cuando entró en la Pola, frente a la plaza del Ayuntamiento, e intentaba acercarse a la acera del bar Barrios, detenerse, y dejar allí a alguno de sus mineros. Se quedó, prácticamente, sin su lateral derecho. Entre el amasijo de chapas, un hombre joven encontró el final de su recorrido. No puedo recordar su nombre, pero forma parte de la memoria de los muertos que nos trajo la mina y ese precio terrible que pagamos por seguir adelante y progresar. Sigue leyendo

Hoy sabes tú

Soledad

Yo no sé por qué lees lo que escribo;
ni sabes quién soy yo, ni sé quién eres
para decirte aquello que quisieres
o comprender la pena en que yo vivo.

Tal vez tu corazón me sea esquivo,
tal vez no cumpla yo los pareceres
de mover en el alma los quereres
que hacen ser del amor dulce cautivo.

Pero sea la suerte como quiera,Solo1
alada sombra, sueño leve, nada,
sólo  pasión fugaz rompiendo en olas;

sea vana ilusión, sea quimera,
yo sé muy bien que en tu alma y tu mirada
hoy sabes tú de mi dolor a solas.

González Alonso

FISURA

FISURA publicar

FISURA
(Para el cuadro de Martín del Busto Ruiz de Velasco)

Así se alza en sangre oxidada y cárdena
el mineral, el brazo que empuja y golpea
la dura roca sedimentaria. Yo escucho
estruendo de hierros, fluir de metales
derretidos
por la herida luminosa de la tierra.

Todo habla y se agita en la memoria
metalúrgica y obrera de Vizcaya;
a los manantiales llega el agua y brota
con rumor de bosque, los montes se precipitan
por sus laderas verdes y las obscuras grietas
de las minas. Hay una historia de amor
pétreo, la tinta del dolor
que fluye derretida,
el silencio apagado de los hornos,
el paisaje embarazado de escombros
y la cicatriz perpetuamente abierta
de la vida.

González Alonso

* El cuadro que acompaña al poema, «Fisura«, del artista plástico Martín del Busto Ruiz de Velasco, forma parte de la «Expo Vértigo» 2022 de Portugalete, junto a las creaciones de otros nueve artistas jóvenes. Mi agradecimiento al autor por acoger mi poema junto a su obra.

Árbol de brujas

Escoba de brujas

ÁRBOL DE BRUJAS
(Para la obra gráfica de Maitane Piquer)

La bruja coruja se peina se peina
en noche de luna
y el aire la lleva;
maúllan los gatos letanías y salmos
subidos al árbol
que dobla sus ramas
ante el viento norte
del paisaje cárdeno, azul
y violeta.

¡Ay, árbol de brujas! ¡Ay, noche!
¡Ay, luna!

Duermen las cigüeñas
en los campanarios; el cuclillo vuela,
la bruja coruja se peina
se peina
y pierde la luna su blancor redondo
en el manto obscuro de las sombras negras.

¡Ay, luna! ¡Ay, noche!
¡Ay, árbol
de brujas!

¿Qué sueñan los gatos? La bruja coruja
montada en su escoba
por el ancho cielo
se eleva y eleva…

Cansadas
de invierno
las horas se posan
en las ramas secas.

González Alonso

* El cuadro que acompaña al poema, «Árbol de brujas«, de la artista Maitane Piquer, forma parte de la «Expo Vértigo» 2022 de Portugalete, junto a las creaciones de otros nueve artistas jóvenes. Mi agradecimiento a la autora por acoger mi poema junto a su obra.

La Metamorfosis.- Franz Kafka

La Metamorfosis.- Franz Kafka

Alianza Editorial.-Decimotercera edición, 1979

La Metamorfosis.- Franz Kafka

En la acostumbrada relectura de textos, he tropezado con este cuento largo o narración corta o novela o como quiera que queráis llamarlo que es La Metamorfosis, de Kafka. Se lee casi de un tirón y tiene la virtud de -aún conociendo de antemano el desenlace- atraparte en la angustia del relato que, a modo de pesadilla, se desarrolla hasta su final. Quizás lo más sorprendente resulta ser el aire de realismo y veracidad que se respira en algo tan grotesco y absurdo; o tal vez sea ese mismo contraste el que nos empuje a leer lo imposible para descubrir lo real de la vida misma. No sé. Lo cierto es que se han hecho tantas interpretaciones de La Metamorfosis que pudiera decirse que todas tienen algo de razón y ninguna lo explica todo. Lo mejor, sin duda, es leer la obra, sentir la inquietud de la propuesta de Kafka y reflexionar por cuenta propia. Porque, eso sí, parece imposible escapar al desafío de la obra kafkiana de buscar algunas respuestas. Si caéis en la tentación, que la disfrutéis.
Salud.

González Alonso

Contra el fanatismo.- Voltaire

Contra el fanatismo.- VoltaireIMG20221126125934

Taurus.- 2020
Juan Ramón Azaola, traductor

François-Marie Arouet (1694/1778), el que se hiciera llamar Voltaire sin que hasta la fecha se conozca la razón y el significado de su pseudónimo, vivió durante los reinados de Luis XIV y Luis XV en la Francia de la Ilustración y aportó sus ideas revolucionarias en defensa de la ciencia y la razón por encima de la religión. Abrazó el liberalismo y las ideas del filósofo inglés John Locke, defendiendo que el pacto social no supone en ningún caso los derechos naturales de la persona. Librepensador y defensor de la libertad y la tolerancia religiosa también rompió moldes con sus poemas escandalosos al estilo de los eróticos de La Fontaine. En su celo por defender la tolerancia criticó duramente al cristianismo y las otras religiones, como la mahometana y la judía. Sin embargo, tal y como se desprende de la lectura de esta obra, Voltaire no fue intolerante con la religión, pues sin aceptar sus dogmas, los respeta. Se le atribuye erróneamente la frase popular “No comparto lo que dices, pero defenderé hasta la muerte tu derecho a decirlo”, aunque sí es verdad que, en cierto modo, refleja bastante bien el espíritu de tolerancia que el pensador francés defendió en esta obra “Contra el fanatismo”, y en otras de su autoría, como “La muerte de César”, “Edipo” o las “Cartas filosóficas”.

VOLTAIREEl punto de partida de “Contra el fanatismo” será un acto de intolerancia y fanatismo ocurrido en Francia, como fue la muerte de Jean Calas. Se pone de manifiesto la indefensión del acusado, la falta de pruebas y lo absurdo de la denuncia por parte de una congregación radicalizada con la religión y llena de odio. La posición de la Justicia, viciada de la intolerancia social dominante y alejada de la razón, será objeto de la crítica de Voltaire que se pregunta si los jueces o el Papa son infalibles y demuestra la parcialidad de dichos jueces en el juicio que llevó a Jean Calas al cadalso, acusado de ahorcar a su propio hijo por su posible renuncia a las propias creencias religiosas para abrazar el cristianismo. Tras el veredicto final de los 13 jueces del caso Jean Calas, Voltaire exclama: Parece como si el fanatismo, indignado desde hace poco con los éxitos de la razón, se debatiera bajo ella con mayor rabia.

Los argumentos y pruebas que Voltaire va presentando a favor de la tolerancia para identificar a los intolerantes entre los responsables religiosos que estimulan a las masas y las mueven al odio son no sólo numerosas, sino también concluyentes. Toda su filosofía se basa su concepción del “derecho natural” y el “derecho humano”. El segundo se fundamenta en el primero sobre el principio universal que puede formularse así: No hagas lo que no quisieran que te hicieran a ti. Ni en el derecho natural ni en el humano puede tener cabida la intolerancia, pues impone al otro un modo de pensar, de creer, opinar y actuar con la amenaza del castigo que puede llegar a la muerte. Sigue leyendo