Las horas de octubre

Todo está en hora; miras
por la ventana de los días
y llevas en la boca
el otoño en besos.

Octubre de la edad
y el tiempo en calma;
las almas emigran con las penas
a los colores húmedos del bosque,
la memoria antigua de la piel,
el aire del silencio
ya el amor como rosa desangrada
y sola como oración.

Se escucha
el murmullo de la raíz, la gota
en el vuelo, la bruma
densa
a las ramas abrazada.

En hora todo de octubre,
otoño en besos, días por la ventana,
tiempo en calma, el amor como rosa
desangrada, rumor de raíz,
densa la bruma a orillas del arroyo,
leve agua
en la gota, susurro
del faedo

y la calma.

González Alonso

Hoy, última función.- Taller Literario La Galleta del Norte, con Felipe Loza y Ramón Barea

Hoy, última función.- Taller Literario La Galleta del Norte, con Felipe Loza y Ramón Barea

Teatro Andrés Isasi.- Las Arenas-Getxo (26 de septiembre de 2015)

Vivir en un escenario, a su pesar; y a su pesar, morir en él. La despedida de la función imaginada por dos actores tan ancianos como sus nombres, Nicéforo y Semíramis, de espaldas al público, o lo que también podría imaginarse un acto cultural magnífico, sin parangón, según los intérpretes, suena a despedida de la vida y saludo sereno a la muerte entre los personajes que evocan y traen a escena para ocupar las sillas vacías que se van amontonando en el escenario. Godot, Valle Inclán, Ionesco, Don Juan Tenorio, Doña Inés, Stanislavski, Edipo, María Guerrero, Calderón, Shakespeare… irán estableciendo diálogos llenos de ironía y humor con los dos actores, lo que les servirá de pretexto para repasar su dilatada vida de farándula, su única y real vida de ficción teatral de la que no pueden escapar, incapaces de abandonar el escenario e irse a su casa o a recorrer el mundo o las calles de su ciudad, pues saben que ya están en su casa, su mundo y su ciudad.

Con ternura, lucidez, con la inevitable crueldad al pasar por encima y el medio de recuerdos que se creían olvidados, con alegría desbordada e infantil en ocasiones y entusiasmo juvenil en otras, la ficción continúa ahora tras la última y pobre representación ante un escaso y desinteresado público, en ese mismo teatro ya totalmente vacío de espectadores, pero lleno de personajes que acudirán a saludarlos a lo largo de esa verdaderamente última representación en la que expondrán sus experiencias y trabajos, sus quejas y críticas, la acomodación a los intereses y presupuestos dramáticos de cada uno de los personajes y autores –contradictorios, en ocasiones- a los que dieron vida y que, como hemos dicho, irán haciendo entrar a escena para imaginariamente ir sentándolos en las sillas vacías que llenarán el proscenio.

El texto, de cierta antigüedad pero siempre actual, inteligente y bello, es interpretado con gran riqueza de matices por la actriz Itziar Lazkano y el actor, dramaturgo, ensayista y, sobre todo, hombre total del teatro, Ramón Barea, creando una atmósfera de calidez, cercanía y complicidad con el espectador al que, inevitablemente, contagian con la despedida para hacer que cada cual –repasando el teatro de su vida- traiga a la imaginación a los personajes que la hicieron posible, los que la dotaron de ilusión, actividad, dinamismo y ganas de ir adelante, llenando cada cual de sillas el espacio escénico de su cabeza.

Es la obra Hoy, última función, una declaración de amor al teatro, un alarde de meta teatro a partir de una puesta en escena que se desarrolla con recursos propios del teatro del absurdo y las comedias de Arniches; sin escenas espectaculares y efectos extremos, la obra transcurre con ritmo armonioso manteniendo en todo momento la atención e interés del espectador que, finalmente, agradecerá con justos y merecidos aplausos el trabajo realizado.

González Alonso

.

Qué poco, al fin

 

.

Qué poco, al fin
(1988-2003-2005)

En la oscura sombra, sombra. Sombras
de sombras. Tampoco hay nombres. No hay nombres
de ningún nombre. Ninguna historia. No hay historia.
Ni palabras, ni voces, ni silencio,
ni noche;
no hay tiempo en los relojes, días en los calendarios
ni años
de cumpleaños.
Nadie guarda un recuerdo en la memoria. Los recuerdos
de los otros
tampoco nos recuerdan. Qué poco
hay de todo.

Primavera. En la luz de primavera
la luz, el aire, también el aire. Y el futuro a la grupa
de los caballos del hambre y de la guerra. Hay hambre.
Hay guerra. Otro siglo. Hay tiempo.
Y al fin, resucitarán los muertos, se irán los vivos.
Por entre los camposantos amanecerán los espinos
blancos. También hay uvas para fermentar el vino
de la victoria y del miedo. Hay miedo, y miedo
al miedo. Un lado oscuro de sonrisas. Los sueños
de los otros
y el sueño como leve vuelo en las alas de las mariposas.

Hay tanto
y tan poco. Qué poco
hay, al fin

Julio González Alonso

Poema que forma parte de la antología colectiva ÁRIDO UMBRAL (2011) de Editorial Alaire

Catedral

.

Catedral

Lenta ojiva hacia atrás en el tiempo
de tu punta hincada
en un cielo
sin dioses;
mentira silenciosa piedra a piedra,
hermosa
y geométrica
pincelada de luz estirada en los colores
de los delgados muros,

te miro en la sonrisa helada de tus inviernos largos
con las sombras heridas
multiplicándose interminables en tus alrededores

calles
sin transeúntes,
sin oraciones.

Te conservas allí, testigo ajeno de los años
y los dueños
de la palabra y las vidas hermanadas en los miedos
de la miseria.

Te conservas
con tu piel fría curtida por los vientos
y las aguas del norte.

Te conservas
con los dedos de tus agujas y la memoria
de lo inflexible.

Te condenamos
a tu estar siempre allí con tu verdad de roca
trabajada
con manos cerradas sobre el martillo.

Te condeno
a ser punto admirable, lugar a donde nunca
volverá nuestra historia.

Y así lo celebramos cuando el pueblo construye,
la mano en la herramienta,
para el pueblo su historia sin dioses sobre ojivas

y tú allí,

te decimos,
nos recuerdas la fuerza
de nuestra humana arcilla
y la decisión
inequívoca
de alcanzar la libertad que apuntan hacia el cielo
tus piedras afiladas.

González Alonso

El poema Catedral fue publicado en la Antología de Poemas Alaire (2009)

Matices del blanco

 

.
En dónde amanecerá la duda
escrita
en todos los matices del blanco.

Enumero los recuerdos más tiernos
y resuenan
vacíos
apóstrofes amorosos.

No hay nada más seguro y amable
que un futuro mimado de ausencias de caricias

de ausencias de deseos

de ausencias de pasados,

de rompimientos todos.

Y allí la duda abrirá los párpados
de sus ojos,
será el sol un desagravio
y el aire nombre que vuela
al aire
entre la boca

como una risa entera

escrita

en todos los matices del blanco.

.
González Alonso

El poema Matices del blanco forma parte de la antología compartida Árido Umbral (Editorial Alaire, 2011)

Las horas de septiembre

.

Las horas de septiembre;

los libros,
los cuadernos, lapiceros,
sacapuntas,
bolis, goma de borrar
el verano.

Horas de curso, estudio,
escuela,
todo nuevo,
amor, amigos,
compañeros,
juegos.

¡Cómo pasan los años
y los meses,
los días!

Pupitre, ventana,
sueño, la voz
del profesor, la
mariposa blanca
alejándose, lágrima
adolescente,
primer beso
y verso primero,
el alma.

¡Cómo pasan los años,

cómo

los sueños!

.

González Alonso

.

Rondel del imposible amor

 

Tanto dolor y llanto, tanto olvido
cómo será posible remediarlo;
cómo arrancar del corazón vencido
tanto dolor y llanto, tanto olvido,
tanta ansia de querer y ser querido
que es morir con tan sólo desearlo.

¡Tanto dolor y llanto, tanto olvido
cómo será posible remediarlo!

¡Ay, amor, de la vida cruel destino,
incesante tormento de mi alma
más allá de lo humano y lo divino!
¡Ay, amor, de la vida cruel destino
que ciego arrastras mi pasión sin tino,
sin tregua, ni ocasión, ni paz, ni calma!

¡Ay, amor, de la vida cruel destino,
incesante tormento de mi alma!

Lejos de ti vivir morir sería
y cerca un sinvivir es mi existencia;
si estando de ti cerca me moría
lejos de ti vivir morir sería,
que sin tu luz al cabo me vería
consumido de celos e impaciencia.

¡Lejos de ti vivir, morir sería
y cerca un sinvivir es mi existencia!

.
González Alonso

.

Almagro, Festival Internacional de Teatro Clásico 2015

Almagro, Festival Internacional de Teatro Clásico 2015

Fuenteovejuna

1.-Fuenteovejuna, de Lope de Vega
Dirección de Ángel Luis Martín
Actores y actrices no profesionales, 150 vecinos de Fuente Obejuna (Córdoba)
Plaza Mayor de Almagro, 2 de julio de 2015

El inusitado ardor y la pasión puesta en la representación de la obra de Lope de Vega se percibe como el entusiasmo por algo propio, de todo el pueblo y sus gentes que, a una, se sublevan contra los abusos del poder en la figura del Comendador. Éste fue, y no otro, el recibimiento de Almagro en la apertura de su Festival Internacional de Teatro Clásico, en una decidida declaración de intenciones sobre el contenido del festival.

Plaza de AlmagroLa plaza de Almagro, a modo de corral de comedias gigantesco, acogió entre sus soportales y con el Ayuntamiento al fondo, la puesta en escena de Fuenteovejuna por las gentes de la misma villa cordobesa de Fuente Obejuna. Espectáculo primoroso en sus expresiones tradicionales como la danza de las cintas o las canciones populares, atrevido en el movimiento de masas de los actores, soldados, villanos, nobles y hasta un par de caballos formando parte de la representación, bello e intenso en el tratamiento dramático de muchas de sus escenas. Un estupendo resultado que el público que abarrotaba la plaza de Almagro supo agradecer.

El vestuario resaltó por la fidelidad de las reproducciones y se nota un buen estudio documental llevado a cabo por los responsables de la escenografía. Una sorpresa, no cabe duda, este grito de las gentes de Fuente Ovejuna que, todos a una, señalan que las injusticias se pagan todas, y más y con mayor rigor las que vienen de los poderosos.

En los tiempos que corren –que no parecen ser muy diferentes a los del siglo XVII de Lope de Vega- es fácil, viendo esta representación, pensar en movimientos populares como el 15M o en situaciones como las de Grecia de hoy día o la amenaza que se cierne sobre otros países del sur europeo entre los que nos encontramos. Inevitable. Por eso y mucho más, sigue siendo necesaria esta obra de Lope y es de agradecer la acogida y patrimonialización llevada a cabo por los descendientes de aquellos que fueron protagonistas de la acción de Fuenteovejuna.

Otelo

2.-Otelo (Othelo) de William Shakespeare
Adaptación y dirección de Gabriel Chamé (Argentina)
Teatro Municipal de Almagro, 3 de julio de 2015

No hay miedo, ni pudor, ni exageración por deshacerse en elogios sobre lo que es este Otelo argentino de Gabriel Chamé y el trabajo del reparto formado por Matias Bassi, Julieta Carrera, Hernán Franco y Martín López. Así como suena. Se puede afirmar tener la convicción de estar ante una de las realizaciones más inteligentes y creativas llevadas a cabo sobre el teatro clásico. Shakespeare y su Otelo sólo serán un ilustre pretexto para arrancar con la comicidad y la ironía todo el trasfondo trágico de los celos y el odio, seguidos del amor, el sentido de la lealtad, la envidia o el racismo. El resultado final es que nosotros mismos, como espectadores, y como asegura certeramente Gabriel Chamé, nos encontramos enfrentados a nuestra propia tragicomedia.

El derroche de recursos interpretativos y el meticuloso y cronométrico desarrollo de la acción te dejan –literalmente- con la boca abierta. Son cien minutos trepidantes en los que no cabe ni un segundo vacío, ni por cansancio ni por despiste ni por falta de previsión. El texto de Shakespeare se va recreando para ganar en intensidad y dramatismo poniendo de relieve –como creo haber oído en alguna ocasión- que no hay nada más serio que el humor, destapando la realidad de los sentimientos, la ambición y lo que damos en llamar la condición humana. Se intercalan con naturalidad expresiones y comentarios de los actores sobre el propio desarrollo de la obra, de lo que piensan sobre la exigencia del guión y la interpretación, quejas y críticas al autor, incluso con intentos de abandonar la escena. Y algo mágico y sorprendente: el paso de la situación más hilarante y divertida a la más trágica y conmovedora se produce en décimas de segundo. O viceversa. Incluso se da el desarrollo de ambas escenas de forma simultánea. De la risa generalizada en el patio de butacas al silencio más expectante y al revés, en pocos segundos.

Admirable, muy admirable, este estreno en España protagonizado en Almagro y su Festival Internacional de Teatro Clásico. Que nadie, en su sano juicio y teniendo ocasión de verla, se la pierda.


3.-Enrique VIII y la Cisma de Inglaterra, de Calderón de la Barca
Compañía Nacional de Teatro Clásico
Teatro Hospital de San Juan de Almagro, 4 de julio de 2015

En la versión de J.G. López Antuñano y la dirección de Ignacio García, nos llega esta obra de juventud de Calderón de la Barca. Decir obra de juventud no le quita mérito a la obra, pero tampoco se lo da. Abunda en aspectos personales y la forma de ser del rey inglés en sus relaciones amorosas en un contexto histórico poco desarrollado y en el que destaca en escena, aparte del desgobierno amoroso del monarca, las marcadas ambiciones del cardenal Volseo en su pretensión de verse nombrado Papa de Roma y de la hermosa Ana Bolena de llegar a ceñir la corona de Inglaterra. El tratamiento del personaje de Catalina de Aragón, hija de los Reyes Católicos, madre de la reina María I y primera esposa del rey, repudiada por éste para acceder a los favores de Ana Bolena, contrasta fuertemente con el del resto de los personajes en un comprensible y disculpable guiño patriótico.

Pero no se trata de exigirle a Calderón mayor rigor histórico ni a la Compañía Nacional de Teatro Clásico dirigida por Helena Pimienta que le enmiende la plana al autor barroco de La vida es sueño. No ha sido ese el trabajo ni la intención, sino el representar puntualmente, con maestría, capacidad interpretativa, buena puesta en escena, riqueza de vestuario y mucha valentía, este texto clásico raro de ver y generalmente apartado de los escenarios, del que han sabido subrayar y resaltar con acierto sus indudables valores literarios y dramáticos.

4.-Entre-meses, de Miguel de Cervantes
Teatro de La Abadía, dirección de José Luis Gómez
La cueva de Salamanca; El viejo celoso; El retablo de las maravillas
Corral de Comedias de Almagro, 5 de julio de 2015

La mayor habilidad de J.L. Gómez, fue conseguir reunir estos tres entremeses cervantinos en un sólo espectáculo, dotándole de la gracia rural y campesina con los cánonces italianos de la comedia dell’arte y sus dinámicos códigos de actuación, como explica el propio director. Un genial acierto.

La puesta en escena está imaginada alrededor de la poderosa encina en torno a la cual los habitantes del pueblo darán vida a los entremeses a modo de fiesta y divertimento. Así, se acercarán a la encina referida con sus sillas, taburetes y escabeles, tal y como se hacía todavía hace unos sesenta años en los pueblos de España por la noche con la llegada veraniega de los titiriteros; de semejante modo y acompañados de sus bailes e instrumentos, irán deshojando las escenas cervantinas en un alarde interpretativo muy elogiable.

Julio Cortázar, Miguel Cubero, Palmira Ferrer, Javier Lara, Luis Moreno, Inma Nieto, José Luis Torrijo, Elisabet Gelabert, Eduardo Aguirre y Diana Bernedo, serán los encargados de dar vida al pueblo y los entremeses.

Si la actualidad y frescura de estas estampas e historias cervantinas nos llegan a estos días de este siglo XXI merced al trabajo concienzudo e inteligente llevado a cabo por el Teatro de La Abadía, y es de agradecer, tampoco hay que ignorar el valor que tiene hacer que estos textos con más de cuatrocientos años se sirvan en la escena con el uso de recursos y efectos especiales de entonces, máquinas de truenos, de lluvia y tormentas, aldabonazos, viento, cerrojos y ventanas o puertas que se abren o cierran. Un alarde de fidelidad a los orígenes, tan eficaces, tan bien logrados, del teatro en una época en que lo digital, electrónico y los ordenadores, mesas de mezclas y otros dispositivos, lo pueden todo.

Miguel de Cervantes habría llorado de alegría aplaudiendo al comprobar cómo J.L. Gómez y el Teatro de La Abadía ponían su teatro en escena con el mejor resultado posible en el marco incomparable del Corral de Comedia de Almagro y en la noche veraniega del 5 de julio del año del Señor.

González Alonso

Testimonio de la desnudez.- Premio Treciembre 2015

II PREMIO NACIONAL DE POESÍA TRECIEMBRE (Valladolid, 2015)

..

El poemario Testimonio de la desnudez, Premio Treciembre de Poesía 2015, ha sido editado por la Fundación Jorge Guillén y el apoyo de la Diputación de Valladolid, siendo el número 11 de la colección Maravillas Concretas.

El libro ya está disponible y puede ser adquirido, siendo éste un adelanto de las presentaciones del mismo que se programarán a partir del próximo septiembre. Si estás interesado en conseguir un ejemplar, puedes escribirme al correo: jgonal2000@yahoo.com y te lo enviaré a la dirección postal que me indiques.

Esperando que sea de tu interés, atentamente.

Julio González Alonso