Los recuerdos acuden a los sueños
doblando las sábanas blancas
que envolvieron las noches
como mendigos de amor. Ella
es aroma de juventud
que endulza la memoria, pasado
de una vida como noticia efímera
de telediario.
Se disuelve en las horas
y las notas improvisadas de una melodía
que alguien, una vez, hizo canción.
Sobrevuelan las cumbres
de un paisaje remoto
los ángeles de insólita belleza.
La invento
y creo; soy luz y aire
para sus alas.
Ella
no existe, y
yo
con ella.

