Posts Tagged ‘Teatre Romea

16
Nov
15

Desde Berlín – Tributo a Lou Reed

Desde Berlín
Tributo a Lou Reed
Producción Teatre Romea

Juan Villoro, Juan Cavestany y Pau Miró
Dirección: Andrés Lima

Intérpretes: Nathalie Poza y Pablo Derqui

Teatro Barakaldo.- 8 de noviembre de 2015

Difícil sustraerse al impacto de este paseo mágico y dramático por el universo contradictorio, profundamente nihilista y destructor, que nos conducirá al reinado  de la droga que consumió a la juventud de los años setenta del pasado siglo, el caballo o heroína. Pero no sólo eso. La obra de teatro Desde Berlín pone sobre la mesa el reto y la dificultad de vivir las convenciones sociales cuando se quiere y se está dispuesto a vivir a fondo, lo que abarca el abanico de las pasiones, el amor, la necesidad de libertad absoluta. Pero la absoluta decisión de sentirse vivos conduce a callejones sin salida, viajes sin retorno y, sobre todo, la amarga constatación de que la felicidad pasa de largo o se nos queda poco tiempo entre las almas y las carnes, no pudiendo ser apresada y congelada en una fotografía; de igual modo, resulta inevitable -por más que nos tapemos los oidos y cerremos los ojos- sentir que la felicidad de los demás, los hijos, los amigos, la pareja, la familia, los vecinos, exige ceder parte de la necesidad propia para saber del otro y no morir ahogado en uno mismo.

Lou Reed cantaba, gritaba, su inconformismo desde una experiencia personal traumática con sus tendencias sexuales y crítico con prácticas como la prostitución.

No me gustaba la escuela.
No me gustaban los grupos.
No me gustaba la autoridad.

Y sus razones tenía. El camino del rock and roll y la heroína lo condujeron a expresar su descontento. Vivió el primero y sobrevivió a la segunda para morir en Southampton-EEUU, en 2013. Había nacido en Nueva York el año 1942.

De la historia grabada en vinilo en los años 70 por Lou Reed en el álbum titulado Berlín, brota esta puesta en escena en la que se escucharán parcialmente y se vivirán, las canciones del disco a través de la historia de autodestrucción de una pareja y del amor, el que necesitaban más allá de todo, con una crudeza sin paliativos. Las proyecciones audiovisuales reforzarán esa sensación en la que tanto la actriz Nathalie Poza, como el actor Pablo Derqui, hacen un trabajo hermosísimo en una magnífica e impecable representación. Ambos interpretarán al piano y la guitarra parte de los temas y cantarán muy acertadamente las letras de Lou Red, con la exhibición de una voz magnífica para la canción de Nathalie Poza, la cual confiesa que el cantante neoyorquino es el artista de su vida y haber tomado contacto con la música de este álbum con sólo 11 años de edad.

Buen texto del trío Juan Villoro, Juan Cavestany y Pau Miró. No han desdeñado ninguno de los recursos dramáticos a su alcance para construir este soberbio poema musical que te retrotrae a los años más duros de la heroína y los mejores para el rock and roll en los temas de Lou Reed. Por acá y por allá asoman la angustia existencial de la búsqueda de uno mismo, la incomunicación en el mejor de los lenguajes del teatro del absurdo o la ternura como la otra cara de la moneda de la violencia. Todo puesto blanco sobre negro, sin circunloquios ni aditamentos estériles, en el desnudo cuadro de una vida enfrentada al muro insalvable de uno mismo frente a la sociedad y sus contradicciones.

Alrededor de una cama, el personaje de Jim evocará a Caroline y la historia de su amor; una Caroline entregada a la heroína que se prostituye y acaba perdiendo sus hijos para encontrar, finalmente, la muerte en el último de sus intentos de suicidio. La desesperación en esta relación tormentosa empujará a Jim a la violencia y la impotencia más dolorosa ante un amor que es como un tiovivo en el que el vértigo domina toda la relación. Desde la angustia de la soledad, Jim no puede dejar de amar a Caroline y sentir que debería desatarse de su recuerdo.

Una obra, como he dejado dicho, magnífica; un gran poema –porque todo se sostiene sobre la intensa subjetividad de la poesía- que se construye con la música de uno de los grandes de la música, el autor de Berlín, en la que –repetimos- se cimienta esta pieza dramática y del que conservo en la memoria y conservo en vinilo álbumes como Rock and Roll Animal, Heroin o Sweet Jane. Lou Reed, cantante y guitarrista que abordó los temas de la prostitución y la transexualidad, habiendo padecido él mismo, con 14 años, duros tratamientos psiquiátricos y sesiones de electroshock para “curar” o corregir sus tendencias homosexuales. De esos mimbres está hecha la obra de teatro ante la que nos enfrentamos el pasado domingo en el teatro Barakaldo.

Largo será el aplauso para los autores y actores ya mencionados, y largo será para todo el equipo técnico, músicos, vídeo, escenografía y, en fin, cuantas personas que con su inteligencia y trabajo han hecho posible que el teatro viva en cualquiera de sus formas con la autenticidad de lo honesto y sincero; en este caso, recreando la esencia de una época y de las inquietudes más profundas del hombre a través de la música de Lou Reed.

González Alonso

13
Ene
13

El Buscón de Quevedo.- Teatro Clásico de Sevilla

El Buscón de Quevedo.- Teatro Clásico de Sevilla

El Buscón de Quevedo
Versión libre y dirección de Alfonso Zurro

Teatro Clásico de Sevilla

Teatro Barakaldo (Vizcaya / Bizkaia)
12/01/13

Andalucía es tierra de inteligencia que en el teatro se multiplica en grupos como Atalaya, La Zaranda o el Teatro Clásico de Sevilla, el cual llenó el aforo del Teatro Barakaldo con El Buscón de Quevedo en la tarde lluviosa y fría de este 12 de enero . Excelente trabajo de grupo en un lenguaje ágil, deliberadamente atropellado en ocasiones, mordaz y de matices variados, tocado del gracejo andaluz unas veces, del decir culto del Siglo de Oro español, en otras, y pasando por el habla de truhanes, chismosos, agresividad de asesinos a sueldo y la frialdad de los traficantes de armas o la berborrea de los políticos.

El soporte escrito para esta interpretación viene firmado por el dramaturgo Alfonso Zurro, andaluz nacido en Salamanca, al que corresponde, además, el trabajo de dirección. Imagino que no le habrá resultado nada fácil dramatizar la novela de Quevedo; pero puede quedarle el gratificante consuelo de haberlo hecho francamente bien y tenido el acierto de actualizar los diferentes pasajes de la obra de Quevedo jugando acertadamente con el tiempo.

Teatro Clásico de Sevilla en El Buscón de Quevedo (Alfonso Zurro)La picaresca se abre camino, de la mano de Alfonso Zurro, desde El lazarillo de Tormes y El Buscón de Francisco de Quevedo a la España de hoy; afirma creer que esto es algo que llevamos genéticamente dentro en el modo de sobrevivir en medio de la escasez, el hambre y la miseria, mediante el engaño y el robo, generalmente sin violencia y aprovechando la avaricia de los demás y su deseo de conseguir riquezas sin esfuerzo aunque sea engañando o aprovechándose de la aparente inferioridad de otros; pero donde el robo deja de llamarse picaresca es en los límites del poder y los poderosos, de la riqueza y los ricos.

De manera muy sugerente el escenario se llena de un ropero o armario con una abigarrada colección de trajes roídos y maniquíes descoloridos por el tiempo que cobran vida, van y vienen del pasado para mostrarnos y demostrarnos la persistencia de unos males sociales endémicos en el gran número de comportamientos egoistas, injustos, primarios e hipócritas que desfilan ante nosotros.

Me ha gustado esta manera de hacer teatro social, arrancando de raiz el siempre doloroso asunto de nuestra Historia, pero en una clave universal; de tal modo que esta obra puede ser vista, comprendida y aplaudida tanto en cualquier país de habla hispana como en Europa si se puede disponer de una buena traducción al italiano, francés, inglés, alemán, o cualquiera de las muchas lenguas europeas. Y opino que seguirá siendo igualmente interesante pasados muchos años o cientos de años, pues la condición humana y las miserias que la acompañan poco, me temo, han de cambiar. Dicho de otro modo, creo que tiene vocación de permanencia y obra clásica.

No sería justo cerrar este pequeño comentario sin reconocer el meritorio trabajo de este cuadro escénico andaluz y, dentro de él, la admirable actuación del joven actor Pablo Gómez-Pando  interpretando el papel de el Buscón para dar vida a este personaje en la sorprendente variedad de reflejos y tipos que presenta a lo largo de la representación, casi sin transición en la sucesión de escenas que se siguen unas a otras como destellos de las páginas de un libro que van pasando sin cesar.

Teatro vivo, teatro de la vida, de la herida, la llaga que no cierra de una sociedad de la que todos formamos parte y vestimos los trajes de la comedia.

Era sábado y seguía lloviendo en la ciudad; en las montañas caía nieve en la oscuridad de la noche. El alba será blanca.

Julio G. Alonso
.

Teatro Clásico de Sevilla en El Buscón de Quevedo (Alfonso Zurro)




mayo 2017
L M X J V S D
« Abr    
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728
293031  

Archivos

Categorías

Páginas

Escribe tu dirección de correo electrónico para suscribirte a este cuaderno, y recibir notificaciones de nuevos mensajes por correo.

Únete a otros 341 seguidores

Estadísticas

  • 227,467 visitas