El burro de Sancho Panza

El burro de Sancho Panza

Fuiste burro discreto en la aventura
del discreto escudero Sancho Panza,
enemigo de halago y alabanza,
sin punto de cobarde ni bravura.

Fuiste en su justo medio la cordura
como en su justo medio la templanza
al tiempo que en la punta de la lanza
ponía don Quijote su locura.

Supiste andar perdido los caminos
y aparecer de nuevo ante el lloroso
y feliz Sancho Panza sin reproche.

Ejemplo ya serás de los pollinos,
asno fiel que con paso silencioso
pones a la novela digno broche.

González Alonso

Publicado en ÍnsuLa CerBantaria, Poesía cervantina: El burro de Sancho Panza

La pastora Marcela

La pastora Marcela

Marcela de hermosura seductora
que así tu voluntad celosa guardas
y en alto monte y en las tierras pardas
te recluyes por mor de ser pastora.

¿Qué pretenden de ti tan a deshora?
¿Por qué cargar de culpas las albardas
y querer que en el fuego de amor ardas
todo aquél que te admira y que te adora?

Si a ninguno engañaste con promesas
y alejada de todos vives libre
para a la soledad dar tu belleza,

¿Por qué hacerse a seguir tales empresas
de exigir sin razón que tu alma vibre
sólo porque han perdido la cabeza?

González Alonso

* Don Quijote de la Mancha (Novela pastoril de Grisóstomo y Marcela, I,12,13 y 14)

Publicado en ÍnsuLa CerBantaria: La pastora Marcela

Maritornes

Ancha de cara, llana de cogote,*
de un ojo tuerta, del otro no sana;
corta de altura, más parece enana,
pero es hermosa para don Quijote.

Mujer de venta, puterío y mote
presumir no precisa la asturiana
de moza de modales ni lozana
para a un hombre, con gracia, echarse al bote.

Maritornes alegre y compasiva
que tanto del amor gustas los cuentos
y cumples del amor palabra y trato,

con tu alma candorosa, bella y viva,
cómo a Sancho sanaste con ungüentos
bien merece apuntarse a tu retrato.

González Alonso

*Cervantes en el Quijote (I, 16)

*Publicado en el cuaderno ÍnsuLa CerBantaria: Maritornes

Fantasmas y realidad en la cueva de Montesinos

Fantasmas y realidad en la Cueva de Montesinos

Entrada a la cueva de MontesinosLa Cueva de Montesinos existe; es uno de los lugares reales de la novela de Cervantes. Lo que en ella ocurrió puede prestarse a interpretaciones de todo tipo; cabría, incluso, una interpretación freudiana de la aventura, similar a la que es posible hacer de otras obras literarias, como es el caso de H.P.Lovecraft en Viajes al otro mundo. Ciclo de aventuras oníricas de Randolph Carter. La cueva significa la seguridad del seno materno, según S.Freud. Don Quijote, que en su vida ordinaria de caballero andante está entregado al sueño de soñar,en la cueva cae en el sueño de dormir con ensueños y se sueña a sí mismo despierto. En esta visión del subconsciente se establece una libre asociación de ideas que, una vez afloradas, serán necesariamente sublimadas. Sabemos que los sueños están hechos de retazos y materiales de la realidad, así que en este soñar de dormir de don Quijote aparecerá Dulcinea en su natural ser de aldeana, tal y como permanece en el subconsciente, y de ahí la necesidad de negar esa realidad a través del encantamiento.

Boca de la cueva de MontesinosSe ha dicho, incluso, que la aventura en la cueva podría tomarse como un precedente de la moderna espeleología. Y se ha dicho con toda la seriedad del mundo.

También se quiere y puede ver en esta aventura una parodia del descenso de Eneas a los infiernos. El descenso de don Quijote es en busca de conocimiento, como será encontrar las fuentes de las lagunas de Ruidera y los orígenes del río Guadiana. Sigue leyendo

Ovillejos de don Quijote y Sancho Panza

Don Quijote y Sancho Panza
en ovillejos
¿Quién presume de su mote?
¡Don Quijote!
¿Y quién más que largo es ancho?
¡Sancho!
¿Qué destaca en su semblanza?
¡La panza!

De este modo así se alcanza
el retrato a componer,
quienes juntos han de ser
don Quijote y Sancho Panza.

¿Pues qué en sus almas había?
Poesía
¿Y qué brillaba en su genio?
Ingenio
¿Qué demanda tener cura?
la locura

De esta pareja procura
comprender bien que en su vida
siempre habrá sin quien lo impida
poesía, ingenio y locura.

¿De qué el agua es gran merced?
De la sed
¿Qué requiere gran pericia?
La justicia
¿Y qué al pecho da calor?
El amor

Se entiende, pues, su valor
a la injusticia atacando
y en su corazón llevando
sed de justicia y amor.

González Alonso

 Nota.- Poema publicado en el cuaderno ÍNsULA CERbANTARIA.- Don Quijote y Sancho Panza en ovillejos

Sancho Panza amigo

Sancho Panza y su asno

Sancho Panza amigo

Sancho amigo pacífico y prudente
del hidalgo manchego compañero,
con vino, queso, pan y el refranero
te basta y sobra para ser valiente.

Luego, si en algo hay que mentir, se miente,
serás de Dulcinea su cartero
sin carta, pero el cura y el barbero
te juzgarán por simple e inocente.

Sólo un miedo conturba la templanza
-más grande que el estruendo de batanes-
del feliz escudero Sancho Panza,

que ha de ser más herida que la lanza
que le roben el burro en los desmanes
en esa de los presos mala andanza.

González Alonso

Nota.- El robo del burro a Sancho Panza se atribuye a Ginés de Pasamonte, uno de los galeotes a los que liberó don Quijote (I – 22), aunque en dicho capítulo no se menciona y Sancho sigue montando su asno. De repente, a mitad del capítulo 25 de la misma primera parte, Sancho lamenta el hurto del burro y ha de ir a entregar la carta de don Quijote a Dulcinea montando a Rocinante.

Publicado en ÍnsuLa CerBantaria: Sancho Panza amigo

Rocinante

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Rocinante in Paradise- Rocinante en el Paraíso.- Óleo de Rafael Gallardo

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Pasicorto y flemático caballo,
flaco rocín que llaman Rocinante
de don Quijote, caballero andante,
fiel servidor como el mejor vasallo.

En tu recto vivir sombra no  hallo,
que aunque nunca te muestres desafiante
tampoco dejarás de ir adelante
y comes por igual flor, hierba o tallo.

Sólo un punto te ataca de rijoso
ante las bellas jacas galicianas
para alterar tu natural reposo.

No puedes presumir de ser muy brioso,
mas ante esas bellezas alazanas
¡a quién ha de extrañar verte amoroso!

González Alonso

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Soneto sobre el caballo de don Quijote publicado en el cuaderno ÍnsuLa CerBantaria: Rocinante

Variaciones sobre Dulcinea (l,ll)

Dulcinea del Toboso

Dulcinea I

En los campos manchegos El Toboso
de tu fama y belleza fue la cuna,
fuiste en las noches, con la blanca luna,
sueño, pasión y del amor reposo.

Tu nombre corre el viento, venturoso,
y nada estorba, tuerce o importuna
las virtudes que canta de una en una
aquel que de tu amor vive celoso.

No han de bastar contigo encantamientos
capaces de hacer merma en tu hermosura
o de torcer tus castos pensamientos,

Dulcinea serás y serán cientos
los siglos que acompañen la locura
que incendia el corazón de sentimientos.

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Dulcinea II

En los campos manchegos El Toboso
de tu fama y belleza fue la cuna,
fuiste en las noches, con la blanca luna,
sueño, pasión y del amor reposo.

Tu nombre corre el viento, venturoso,
y nada estorba, tuerce o importuna
las virtudes que canta de una en una
el caballero de tu amor celoso.

No han de bastar contigo encantamientos
capaces de hacer merma en tu hermosura
o de torcer tus castos sentimientos,

Así has de ser de aquí a la sepultura
Dulcinea de nuestros pensamientos
y en nuestro corazón feliz locura.

González Alonso

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Publicado también en  Poesía CerBantina.- ÍnsuLa CerBantaria

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En un lugar del Quijote, de Ron Lalá coproducido por la Compañía Nacional de Teatro

Íñigo Echevarría.- En un lugar del Quijote. Compañía Ron Lalá

En un lugar del Quijote
Ron Lalá con el patrocinio de la Compañía Nacional de Teatro Clásico

Dirección: Yayo Cáceres

Teatro Barakaldo (Vizcaya) 11 de mayo de 2014

Muchas muchas cosas y todas admirables. La primera y más singular es la convicción, recogiendo la jocosa invitación cantada de final de obra, de que leer el Quijote es lo mejor que se puede hacer. Si para ello, además, te compras una buena edición del mismo en una librería (artículo ampliado: ideas para encontrar una buena edición del Quijote), es posible que lo conviertas en libro de cabecera y te acompañe toda la vida junto con otras lecturas.  Porque el grupo teatral Ron Lalá no solamente nos descubre y recrea el verdadero espíritu de la obra cervantina, sino que lo completa y complementa con aportaciones propias, en verso y prosa, cargadas de una profunda crítica a los males de las sociedades de nuestro tiempo, en un lenguaje directo, claro, preñado de profunda ironía que proviene –ese es el acierto genial- de la misma esencia y fondo del Quijote. Nada hay, pues, que suene a Cervantes por un lado y por el otro a la creación literaria de Ron Lalá, pues todo es uno y en todo nos reconocemos y aprendemos.

Juan Cañas, Daniel Rovalher e Íñigo EchevarríaEl Quijote, por lo expuesto, se resiste a alejarse de nosotros y nuestro tiempo; se nos apega al pesimismo de los vicios del poder, la corrupción, la mirada corta de políticos y poderosos financieros manejando el gobierno, atentos a su enriquecimiento personal antes que al bien de la república. Y esa es la auténtica y verdadera locura, no los desvaríos de un hidalgo vuelto caballero andante en su fantasía y un escudero venido a gobernador de ínsulas sin despegarse del olor a ajos y amor al vino.

Bastaría decir que este concienzudo trabajo del grupo teatral Ron Lalá debería recorrer todos los escenarios  de habla española por muchos años y, así mismo, formar parte del currículo escolar de los estudiantes, universitarios y no universitarios, no como actividad obligatoria e impuesta –que es el peor modo de arrojar sobre cualquier obra sospechas, recelos, reticencias y rechazos- sino como oportunidad, posibilidad y libre acceso. La voluntaria asistencia sería inmediatamente premiada por la felicidad, gozo y disfrute, del aprender y comprender sin reservas, riendo y participando de cuanto se muestra. Creo que, entre las muchas cosas que he dicho encontrar admirables en la representación de En un lugar del Quijote, puede señalarse también la de sentir la novela y vivirla tal y como debieron sentirla y vivirla los lectores del siglo XVII, con la risa espontánea en cada situación, las muchas sonrisas cómplices, la lágrima a flor de piel en ocasiones y la conciencia, finalmente, de que este mundo nuestro necesita un arreglo que sí está en nuestra mano.

Dejo aquí todos los elogios de mi repertorio para los actores que sobre las tablas actuaron de manera tan creativa y convincente, rayando la excelencia en numerosas ocasiones y siempre a un nivel envidiablemente alto. No menos elogios se merecen los demás componentes del equipo puesto al servicio de esta producción, tales como los responsables de la dirección literaria, la dirección musical o la dirección escénica, Álvaro Tato, Miguel Magdalena y Yayo Cáceres, los cuales también tomaron parte en el reparto junto a Juan Cañas en el papel de Cervantes y otros personajes, Íñigo Echevarría en el de don Quijote y Daniel Rovalher como Sancho Panza.

No dejaré de mencionar que la obligada selección de las aventuras del caballero de la triste figura permite, sin menoscabo, la comprensión global de la obra en la que, caballero andante y escudero van recreando la historia que el autor, Miguel de Cervantes, va escribiendo sobre el escenario, trayendo y llevando personajes con los que establece diálogos y discusiones muy sabrosas. Pero llega a resultar tan real el personaje de ficción que, en ocasiones, es él quien le dicta al autor el texto, acomodándolo a la propia idea de la historia, por lo que Cervantes pasa a ser un personaje en manos de don Quijote.

Poco o nada –por lo mucho que me gustaría decir y nunca demasiado- interesa ahora contar en esta pobre crónica de una jornada tan memorable. Pero no quiero ni puedo en modo alguno despachar este texto sin renovar mi aplauso agradecido y de corazón a estas gentes artistas y locas tan necesarias a este mundo y a la vida de la república y sus ciudadanos.
Sea.

González Alonso

La compañía Ron Lalá en la obra En un lugar del Quijote

El hidalgo y Sancho Panza

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Creación de Carlos Nine, MAGO: Don Quijote de la Mancha y Sancho Panza.

Se oye su nombre entre el gigante viento
herido por la punta de su lanza
y es Dulcinea sueño y añoranza
que a su voz y su pecho dan aliento.

Es la figura seca del sarmiento
en rostro seco, y húmeda templanza
florece generosa en la semblanza
de su vida sin par y amor sin cuento.

Pero coja estaría la balanza
si en esta triste historia de su historia
no apareciera el bueno Sancho Panza;

Que si ya los molinos dieron gloria
y a su afán de justicia justa fama
algo falta en el agua de esta noria

como son los refranes de la tierra,
tocino, pan de hogaza, ajo y cebolla
y un burro por los campos de la Mancha.

González Alonso

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     Publicado en Poesía CerBantina (ÍnsuLa CerBantaria) .

   Publicado en Poesía CerBantina (Ínsula CerBantaria) el soneto   ¡Ay fortuna! de Agurtzane Zubizarreta que aparece en los comentarios de esta entrada.