El último corral
La Sacrosanta y Pagana Garnacha
Director: J. Mañón

Almagro, 11 de julio de 2021
Nos encontramos en el marco del festival internacional de teatro clásico de Almagro. De manera complementaria a la programación oficial, se abre paso esta propuesta de la Fundación Teatro Corral de Comedias con la compañía La Sacrosanta y Pagana Garnacha. Estamos ante una obra de carácter didáctico que nos informa e ilustra sobre aspectos de la vida cotidiana del Siglo de Oro, sobre todo centrados en la de actrices y actores, mientras hacen historia del origen y desarrollo del teatro español y los corrales de comedias, haciendo especial hincapié en el de Almagro, el único que queda en el mundo en su estado original y funcionando como teatro. Así, vamos haciéndonos una idea general del papel de las mujeres en el teatro, la reputación de la vida de actor, la clase de público que acudía a las representaciones, el desarrollo de las mismas, las autoridades en el teatro y ante el teatro, tanto políticas como eclesiásticas y otros aspectos de aquella vida del siglo XVII. Sigue leyendo
Compañía Nacional de Teatro Clásico
La comedia que Lope de Vega escribió a partir del drama “Romeo y Julieta” de William Shakespeare es todo un despliegue de ingenio y buen humor en el que, a pesar de quitarle hierro y sangre, no puede evitar la nota dramática de dejar un cadáver sobre la escena, víctima de los enfrentamientos desatados entre los dos clanes familiares a partir de las relaciones amorosas de dos jóvenes pertenecientes cada uno a cada una de las familias. No serán las únicas parejas que se formen con protagonistas de los dos bandos enfrentados, pues amigos y criados también encuentran la oportunidad de enamorarse y llevar adelante su amor corriendo los mismos riesgos que sus amos. A Julia y Roselo (los equivalentes a Julieta y Romeo) le seguirán en el enredo Celia y Marín con Dorotea y Anselmo.
Es tiempo de volver a Almagro. Verano, a veces en extremo riguroso, otras más amable y benigno con mañanas frescas y noches serenas. Y el teatro. La cita estival con lo mejor del teatro clásico en la capital del teatro, dicho sin eufemismos y sin complejos, de España y aún del mundo.
El objetivo de esta edición es el de dar visibilidad a las mujeres del Siglo de Oro y hacer un reconocimiento de su obra. Su presentación en Lisboa, se hizo bajo el lema “Y el tiempo breve pasarás en flores”, de Sor Ana de la Trinidad (1577/1613), riojana, que siguió el camino místico de San Juan de la Cruz y Santa Teresa. Murió con apenas 36 años de edad y nos dejó una exquisita producción lírica en la que utilizó la fórmula estrófica del soneto y de la lira, retomando la tradición petrarquista. De sus pocos escritos conservados se pueden leer comentarios que valoran “la dulzura de su poesía, pulcritud, expresividad, sensibilidad y sensualismo”, y en cuanto al lenguaje se dice que era “veloz y enfático, aunque condensado, enigmático, culterano, abstracto y conceptual”.
Los Reyes del Grial
El contexto
La Academia de las damas corresponde a las novelas del género erótico desarrollado en Francia a partir del siglo XVII. Todas ellas –como cito en 
Pastas y rosquillas
Aurora vivía sola. Enviudó joven sin tener hijos. No tuvo hermanos y sus padres faltaron pronto de la casa. Un tío paterno tomó a renta las tierras. Ella se reservó un pequeño huerto, algunos prados y tres vacas lecheras, un gocho y las gallinas. Los sobrinos seguían trabajando sus tierras. Tía, le decían, las tierras rentan poco, ¿por qué no las vendes? La señora Aurora sonreía y callaba, se pasaba la mano por las arrugas de la frente y cerraba brevemente los ojos en lo que parecía un suspiro. Luego volvía a sus fogones y la casa se llenaba de olores a rosquillas y pastas que acababan envolviendo todo el pueblo. Los vecinos salían a las puertas de sus viviendas y aspirando el aire de la tarde y viendo humear la chimenea de la casa de la señora Aurora, comentaban: ¡Ya tenemos milagro!
Rosi, una niña cubana en mi clase, en 2010
Para comenzar le dejé un libro de matemáticas que tenía de sobra. Luego se lo ofrecí para todo el curso y ahorrarle así a su madre el tener que gastar unos euros de más. Pero el libro ya lo tenía en la librería. Me preguntó, no obstante, si podía quedarse con el que le había dejado y había estado usando hasta hora. ¿Para qué?, le pregunté extrañado. No es para mí, me dijo, es para llevarlo a Cuba cuando vaya, y dejarlo en mi escuela de antes para que puedan usarlo mis otros compañeros. Le respondí que cuando se fuera a Cuba que me pidiera este libro, y que le daría también otros de los que disponemos para que los llevara con ella. Pero me sorprendió el sentido solidario de su petición. 