Ángel mio

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Para tu libertad bastan mis alas
……………………………..Pablo Neruda

Ángel mío,
reposa en mi regazo tu cabeza.
De tus ojos cerrados dame el sueño.
Dame, ángel, la ilusión que a vivir mueve.
Del brocal de tus labios la sonrisa.
Dame en tu boca fresca la palabra.

Deja correr tu luz entre mis sombras
como se mueve el viento entre las ramas.
Como las olas cruzan los océanos
que tu esperanza sea mi esperanza.

Quiero de ti la cura de la herida,
el temor que descubre mi coraje,
la ira desbordada de tu calma.

Deja, ángel mío, que la noche pase;
del día dame el sol en la mañana,
dame para el amor cárcel de besos,
para mi libertad dame tus alas.

 

González Alonso

***Poema de cierre del libro «Ruido de ángeles» (Editorial Vitruvio.- Madrid, 2020)

El libro «Lucernarios» se presenta en el Instituto Leonés de Cultura.- León

Puesta de largo de «Lucernarios» (Ediciones Vitruvio.- Colección Baños del Carmen, nº 599.- Madrid, septiembre de 2016) con la presentación en el Instituto Leonés de Cultura de León.

 

DIARIO DE LEÓN: Presentación de «Lucernarios» en el Instituto Leonés de Cultura

http://www.diariodeleon.es/noticias/cartas/presentacion-lucernarios-instituto-leones-cultura_1118347.html

Presentación en el programa de Tele7, Objetivo Bizkaia, dirigido por Susana Porras:

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Ensaladilla rusa

 

Ensaladilla rusa

Toda blanca en el plato. En una masa
con algún leve toque de aceituna
deja en su redondez de fría luna
el frescor que a la boca suave pasa.

Cebolla picadita en esta casa
de patata, bonito y la oportuna
mahonesa, que es salsa que ninguna
otra salsa en su gracia sobrepasa.

Algún pimiento rojo, algún guisante,
huevo cocido o lomos de anchoíllas
darán, también, un toque interesante.

Puede otro plato resultar bastante,
mas si tengo que hablar de ensaladillas
afirmo que la rusa es la importante.

González Alonso

 

Almería

Almería

Qué sequedad de espartos y piteras
cubre tu agreste altura de verano
mientras el sol entero, duro y plano
arde en el seco cauce de las rieras.

Qué milagro de verdes primaveras
se multiplica en  montes de la mano
breve del agua de la nieve, en vano
intento de ahogar cuencas y riberas.

En la ardiente pujanza del desierto
te elevas, Almería, en hierro y cumbres
de mármoles y olivos milenarios

con tus gentes, memoria de un incierto
heroico ayer de lucha ardiendo en lumbres
de justicia y de cantos libertarios.

Abrazos solidarios
de quienes buscan mejorar su suerte
son tus costas a salvo de la muerte.

González Alonso

«LUCERNARIOS»: UN NUEVO LIBRO DE POESÍA

LUCERNARIOS: Un nuevo libro de poesía.

p1110183

LUCERNARIOS

Julio González Alonso

Ediciones Vitruvio

Colección Baños del Carmen, nº 599

Madrid

ISBN: 978-84-945904-8-1

Con el título general de “Lucernarios”, la editorial Vitruvio acaba de publicarme este nuevo libro.

Cada libro trae consigo la magia de la ilusión al final de un trabajo muchas veces laborioso. Ilusión y esperanza.

“Lucernarios”, como libro, recorre un amplio abanico de temas con su voz y estilo propios; pretende ser variado, incluso ameno, y –desde luego- riguroso con la escritura y honesto con la poesía.

La primera lectura, para mí inexcusable y de gran interés, es el prólogo redactado por la poeta o poetisa –según término que parece en desuso- Pepa Agüera Sánchez. De su brillantez como autora, el genio que inspira sus creaciones y su capacidad de observación y análisis no cabe ninguna duda. Siempre confié en ella y Pepa Agüera me ha respondido con su natural afecto y su sinceridad.

Le siguen al prólogo la dedicatoria y 5 partes que recogen el contenido de la obra. La primera parte, “Más cerca de lo humano”, se aproxima a la experiencia de la vida y las cosas; le sigue “Confusiones”, en donde los poemas se recrean en una actitud más filosófica y reflexiva. La tercera parte, “En horas de amor y desamor”, es una incursión por los naufragios amorosos, sus éxitos y el contenido erótico de algunas situaciones, en una gama de estilos estróficos que van desde el pantoum a la villanella, el romance, el soneto y el llamado verso libre. En la cuarta parte trato de acercarme a las impresiones que nos dejan los viajes; “La luz de las ciudades” se acerca, así, a Barcelona, Madrid, París, Berlín o León en su historia, sin descuidar a sus habitantes. Por último, “Los designios”, en un estilo más ampuloso y clásico en el tratamiento del verso largo, se aproxima a algunos mitos como Teseo, Odiseo, el significado de los imperios a las puertas de Alejandría o el sentimiento amoroso ante el “designio” del paso del tiempo.

Espero que os guste y que resulte útil su lectura. Ya está disponible en toda España, distribuido a través de La Casa del Libro de cada ciudad, y de la Librería Cámara (Bilbao), de momento. Puede ser solicitado desde cualquier librería de cualquier punto de España y su precio final es de 11 €

 

Visiones de don Quijote

VISIONES DE DON QUIJOTE

Viste castillos donde había ventas
y en dorada bellota la Edad de Oro;
tu historia fue transcrita por un moro
y tus batallas fueron siempre incruentas.

Con pacientes discursos acrecientas
de letras y las armas el tesoro
y a tu escudero Sancho, con decoro,
en insular gobierno bien asientas.

Supiste ver gigantes en molinos,
ejércitos en medio de rebaños
y sangre en los pellejos de los vinos,

pero también a sabios y adivinos
presos con Dulcinea largos años
en la cueva del viejo Montesinos.

González Alonso

*Montesinos, que da nombre a la cueva de la aventura, es un personaje de leyenda, amigo de Durandarte a quien, después de muerto, le arranca el corazón para conservarlo en sal y ofrecérselo a su amada Belerma. En la misma cueva conviven con Dulcinea encantada, el mago Merlín que mantiene también encantados a Belerma, Durandarte y su escudero Guadiana, convertido en río, a Ruidera, sus siete hijas y dos sobrinas, que darán origen a la leyenda de las lagunas del mismo nombre.

Decir las cosas

 

Decir las cosas

A veces no es tan fácil decir las cosas
porque están cosidas a la costumbre
y las cicatrices del miedo,
o porque no las entendemos.

No resulta fácil hablar de aquello que creíamos
saber de los demás si descubrimos
la puerta abierta del alma
y la pesada tristeza de los errores.

Y cómo
hablar de cómo funciona, por ejemplo,
el dinero.

No es fácil, en tantas ocasiones, contar
las cosas más triviales como son
el vacío de las horas, la angustia
inexplicable, la ansiedad desparramada
como sal sobre la mesa o esa quietud
con la mirada fija en la pared
mientras los grillos, incansables, hacen sonar sus élitros
y se entrega la noche a los insomnios.

No encuentro fácil, es verdad, hablar de lo que no entiendo
y, pensándolo bien, debería no decir nada
cuando miro el cielo, por ejemplo, o cuando
alguien, de manera fortuita, me mira
y  lo encuentro en mis ojos.

Tal vez sea mejor
intentar sentir
que comprender.

No estoy seguro de ello,
pero creo
haber perdido la ocasión, una vez más,
de explicar alguna cosa
que creía importante.

González Alonso

Cosas cotidianas

 

Cosas cotidianas

Hoy andaban revueltas las cosas cotidianas,
el café de la mañana estaba frío,
la luz del sol se dormía en los balcones,
no ladraron los perros en la calle
y tu amor sin humor me dio los buenos días
con la mirada ausente. ¿Qué extraño
suceso ha conmovido las horas?
¿Por qué la rutina se muestra tan maniática?

Presiento una rebeldía en las persianas bajadas
y las aguas sin corrientes de la ría
que socaba los cimientos de la vida
y la cultura; son las pequeñas grietas
húmedas del tiempo que silencioso avisa.

Revisé en el verano los paraguas
y los calcetines del invierno. Las cosas
no andan bien, las flores no paran en su sitio
y los insectos sobrevuelan los volcanes. Acaso
la noche no sea distinta
con su oscuridad de estrellas y astros orbitando

el insomnio

y los presagios.

González Alonso