lll Aniversario de la bitácora Lucernarios

III aniversario de Lucernarios

Lo cierto es que tenía preparado un texto bastante agrio sobre la situación actual, la crisis económica y el reparto de cargas para –dicen- salir de ella, y el reparto de cargos, prebendas y cifras millonarias entre quienes la provocaron. Pero un tercer aniversario así no se lo merecen los lectores de este cuaderno, asiduos u ocasionales, ni quienes con sus inestimables comentarios hacen que esta bitácora tenga algún valor más allá de lo anecdótico de mis publicaciones. Por ello, antes de nada, por todos cuantos habéis pasado y seguís haciéndolo por estas páginas virtuales, quiero expresar junto al agradecimiento, la convicción de que la cultura, hasta en sus más apartadas manifestaciones como es este rincón, es razón suficiente para esperar algo mejor de nuestra sociedad y de todos aquellos a los que llamamos los demás. Gracias, sinceramente.

Recién cumplido el tercer año de andadura se han superado las 90.500 entradas al cuaderno. No han sido todas buscadas intencionadamente, eso ya se sabe, sino producto de la búsqueda de informaciones generales en la red y, también,  de la casualidad. Algunos habrán echado un vistazo, otros se habrán detenido en alguna entrada, los más habrán pasado de largo y un buen número habrá leído más de un tema en más de una ocasión. De todos ellos, un selecto grupo de personas amigas se han molestado y se molestan en escribir sus comentarios. Gracias a todos y para los últimos un abrazo más agradecido, si cabe, pues son quienes me orientan en este quehacer y lo hacen sumamente placentero.

Un tercer aniversario, en fin, que en el terreno de lo social y político no da para celebraciones ni otras alegrías más que las mencionadas de sentiros comprometidos, protagonistas y creadores, con vuestras aportaciones a este cuaderno y a este mundo. Mientras pasa el tiempo, no abandonamos la cultura, la poesía, los libros y cuanto contenga el aliento de la libertad, ese concepto secuestrado, manipulado y mentirosamente definido por quienes hoy día sostienen el sistema económico y político actual. Tercer aniversario para libertar la libertad. Tercer aniversario para la esperanza de los muchos, explotados por los pocos. Otra vez, gracias.
Salud.

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La importancia de llamarse Ernesto.- Oscar Wilde.- Teatro Barakaldo (Vizcaya/Bizkaia)

Elenco de la Fundación Municipal Teatro Gayarre de Pamplona

La importancia de llamarse Ernesto
Oscar Wilde

Fundación Municipal Teatro Gayarre de Pamplona
Dirección: Alfredo Sanzol

Teatro Barakaldo
Vizcaya

Por si alguien se pregunta por la posibilidad de que una comedia escrita en 1895 pueda resultar divertida para el público de 2012, apuntaré el comentario elocuente de un espectador a la salida del teatro: ¡qué bueno es reírse un buen rato! Y es que, me parece, las obras teatrales escritas con inteligencia y que tocan lo medular de la existencia humana y sus relaciones, nunca prescriben. Más allá de ciertas costumbres y usos sociales, el modelo de convivencia se rige por parámetros similares en todas las épocas; y en todas ellas el amor y cómo conseguir poner en práctica los sentimientos amorosos, la pretensión de vivir bien, aún a costa de los demás, la tendencia a sacralizar ciertos valores imponiéndolos al resto de los ciudadanos desde el ejercicio del poder, económico, cultural, religioso, y la no menos acusada tendencia a practicar una doble moral entre las clases dominantes, ricas, poderosas y cultas, es una constante que subsiste con el paso del tiempo. Ello hace posible no sólo la comprensión y disfrute de esta obra, sino –llevando la cuestión a tiempos más pretéritos- reír y disfrutar con comedias como las de Aristófanes o Cratino de la Atenas del siglo V anterior a Cristo.

¿Qué más hace falta para que una comedia nos divierta? Pues, evidentemente, un elenco de actores capaces de comunicar el texto y darle forma a cada situación; cuestión sobradamente cumplida por las actrices y actores que el pasado sábado, día 3, se subieron al escenario del teatro Barakaldo. Y lo hicieron de la mejor manera posible, desarrollando sus papeles de menos a más, en una progresión constante de adueñarse del personaje y conducirlo hasta el espectador para exhibir todos los matices del mismo, en una atmósfera teatral perfecta que envolvió la representación. Lo hicieron en una puesta en escena fiel al texto de Oscar Wilde y a la época victoriana en la que se desenvuelve la acción, tanto en vestuario como en escenografía, con un trabajo interpretativo del texto en el que la frenética agilidad de los diálogos no decayó en ningún momento, lo que contribuyó de manera eficaz a mantener la atención del respetable y provocar las risas y las carcajadas en los momentos cruciales en los que la sonrisa se quedaba corta.

Podemos decir que La importancia de llamarse Ernesto es una comedia de enredo que desviste con ironía y mucha dosis de sarcasmo la sociedad de la época de Oscar Wilde, en una descarnada crítica de la doble moral practicada por las clases dominantes, las clases altas de la sociedad victoriana y sus interesados y discutibles valores, siendo el de la honestidad el más valorado y exigible y el que resulta, por contra, ser más transgredido y traicionado. Al hilo del título y el valor moral aludido, pienso que en español le cuadraría mejor el de La importancia de ser llamado Honesto, con lo cual nos aproximaríamos más atinadamente al doble significado que en inglés tiene el nombre del personaje en su pronunciación. Pero es una cuestión menor, un problema a veces de difícil solución en las traducciones. La obra, al efecto bastante bien traducida y adaptada, se encuentra plagada de aforismos y frases ingeniosas que se suceden casi sin interrupción y sin descanso para el espectador. Algunos ejemplos:
Óscar WildeLa educación es algo admirable. Pero es bueno recordar de vez en cuando, que nada que valga conocerse puede ser enseñado.
La opinión pública sólo existe donde no hay ideas.
El que dice la verdad, puede estar seguro de que tarde o temprano será descubierto.
Amarse a sí mismo es el comienzo de un idilio que durará toda la vida.
Las mujeres están hechas para ser amadas, no para ser comprendidas.
Los hombres se casan por cansancio. Las mujeres por curiosidad. Los dos se llevan una desilusión.
La única forma de vencer una tentación es dejarse arrastrar por ella.
No soy tan joven como para saberlo todo.

Oscar Wilde, este irlandés de Dublín (en aquella época formando parte del Reino Unido), al que se le define como de ingenio muy agudo y mordaz, brillante conversación y vestir extravagante, sufrió el azote de la sociedad conservadora inglesa, siendo perseguido y encarcelado, reprimiendo y condenando la homosexualidad del autor de Dorian Gray y El alma del hombre bajo el socialismo, obra en la que volcó su ideario político a través de su anarquismo filosófico (A veces la gente se pregunta bajo qué tipo de gobierno viviría mejor el artista, y sólo hay una respuesta: en ninguno). A la salida de la cárcel viajó a Francia, donde moriría.

González Alonso

Tarde de ópera: Un giorno di regno (Rey por un día) de Giuseppe Verdi.- Teatro Euskaduna de Bilbao

Un  giorno di regno.- Giuseppe Verdi

Un giorno di regno (Rey por un día).-Giuseppe Verdi

Teatro Euskalduna.- Bilbao

Director musical: Alberto Zedda
Director de escena: Pier Luigi Pizzi
Director del coro: Boris Dujin
Coreografía: Luca Veggetti

No habría tenido Giuseppe Verdi motivo para quejarse del público en la noche del 27 de octubre como lo hizo amargamente tras el estreno de Un giorno de regno en el Teatro de La Escala de Milán aquel 5 de septiembre de 1840. Por dos razones; una, teniendo en cuenta la atención con que fue seguida la representación con aplausos, si no entusiastas, sí de cierta importancia en distintos momentos, y otra, porque esos aplausos fueron intensos y sinceros al concluir la representación.

Cuando conocí el dato de la extremada juventud de Verdi a la hora de abordar el trabajo de escribir esta ópera, contando a la sazón con 25 años de edad, el asombro y la admiración por el autor italiano se hicieron aún más grandes, pues el resultado tan brillantemente conseguido exige un gran dominio de la técnica, inspiración, y un considerable esfuerzo para ejecutar su composición, amén de una dedicación intensa que no sobrepasó, sin embargo, los dos meses de trabajo, cuestiones que no impedirían que la exigencia del autor le llevara a realizar revisiones posteriores.

Un giorno di regno de G.VerdiPara los que no sabemos gran cosa de ópera, llama la atención el virtuosismo de la música que acompaña y conduce con tanta naturalidad este tema de ópera bufa o burlesca; la facilidad con que resuelve en el mismo discurso musical cantado acciones complejas en las que se producen dos diálogos simultáneos y la habilidad para enlazar los diferentes momentos de la acción. Ya el inicio es una exhibición musical y coreográfica que nos introduce en el ambiente cortesano de la época a través del baile. La danza y la coreografía juegan un papel decisivo, con un indudable acierto al programar la iluminación y diseñar el vestuario con la elección de colores atrevidos y bien combinados. La Orquesta Sinfónica de Navarra y el Coro de Ópera de Bilbao dirigido por Boris Dujin, resultaron ser otros dos pilares fundamentales en la puesta en escena de esta ópera así como del resultado final del que Verdi, repito, habría estado más que orgulloso y contento, agradecido.

El argumento, pienso, no resulta relevante; una serie de intrigas palaciegas, amores y compromisos de matrimonio que se harán y desharán en diferentes situaciones comprometidas para resolverse felizmente y a satisfacción de todos. Quiero reseñar, no obstante, junto a la casi perfección académica del tratamiento y desarrollo de la obra, la sensación agridulce que se percibe en medio de las situaciones cómicas, como si un halo de romántica tristeza impregnara la acción. En ningún momento se pone Verdi tan serio o trascendental que pareciera apuntar a lo dramático; pero sí he creído encontrar un reposado fondo de queja y dolorida expresión, como si Verdi se hubiera cuidado de no convertir su ópera bufa en algo ramplonamente burlesco, caricaturesco o esperpéntico. La belleza y la mesurada ironía recorren con delicia cada nota de su pentagrama.

Por concluir de alguna manera con lo que dio de sí la noche de ópera en el Teatro Euskalduna de Bilbao, consciente de los innumerables aspectos reseñables que se quedan en el tintero, me gustaría subrayar el hecho –imputable a la visión y planteamiento de la dirección musical, de escena, del coro y de la coreografía- de que la opera se representa tanto como se canta. Quiero decir que los cantantes desarrollan sus cualidades interpretativas más allá de la voz, y asumen la representación de una manera integral, con recursos de danza y teatro, expresando con todo el cuerpo y dando así vida a los personajes de una manera convincente y plásticamente de manera muy bella. Me gustó mucho el planteamiento de numerosas escenas, en algunas de las cuales toma parte el coro, o ese sugerente baño que se toma la marquesa en un sensual striptease en el que la voz desnuda los sentimientos a la vez que se deshace de sus ropas, sin perder ese punto dulce de ironía en frases, movimientos y gestos. Y ahora sí, concluyo.
Salud.

González Alonso

Un giorno di regno (Rey por un día) de Verdi

Preludio

Preludio

Enrejado de metales en los dedos,
aros,
juegos,

entre tu mano y mi mano viven mares,
playas,
cielos

y en tu sonrisa la nieve de mis besos,

luna,
invierno,
mariposa que en la noche
despliega las alas blancas de su seno
seguro de paz y sueños,
nube,
estrella,
lirio,
verso.

Yo quiero tu amor de aros
y de rejas
entre corazón y dedos;
tu amor de luna creciente
entre tu pecho y mi pecho.

Vibra tu vientre el acorde
de la pasión
aire y olas

suave
tierno
sobre la playa desnuda
quiero tu desnudo cuerpo

aros,
sueño, arenas,
juegos.

González Alonso

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La tristeza

                                               Caspar David Friedrich(1774/1840) Monje a la orilla del mar

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Yo digo melancolía
y la tristeza puebla tus ojos de locura; entonces
no hay barcos en los muelles
ni en puerto seguro atracan los pensamientos;
te duelen las cuadernas que se agarran a una quilla
varada en el desierto, una nube se despeña
por el cielo de la esperanza y una idea desorientada
agoniza en busca de una cabeza sin dueño.

Cada palabra descerraja un tiro de realidad,
pero es demasiado insoportable para acogerla en el corazón;
así que nos guardamos de sus aristas con pesimismo
y pesadillas. Nada hay muy seguro en el silencio,
pero la palabra apunta a la certeza de la pena
cuando la noche es humo de sueño
y al alba la niebla desdibuja las ilusiones
en sombras sin contornos.

No estoy seguro de escribir palabras con palabras o de palabras;
ellas huyen de los poemas como palomas asustadas en vuelo
desplomado
y yo, detrás de ellas, nombro la tristeza
o la soledad
que la acompaña.

Julio G. Alonso

Grito de la necesidad. Epitafio

Poesía es voz del sentimiento, grito
de la necesidad. Lo sé. Por eso
los paisajes
se pintan de lavandas, jaras
y bosquecillos de encinas; los ocasos
arremeten contra el sol vencido de horizontes,
vienen las olas desde las almas del mar de los afectos
y son ojos y son risa, lo sé. También
sé de los días dichosos y los que son del hambre,
la ambición que la alimenta, como sé del olvido,
ese costado sin luz y sin memoria.

Todo esto lo sé. Lo repito a menudo. Lo canto.
Lo escribo. Lo digo.

Inevitable la noticia; habías muerto
en la voz del sentimiento, grito
de la necesidad. Lo supe con la pena del dolor
que bebe el agua de la melancolía. Tú
también lo sabías. Lo repetías a menudo. Lo cantabas.
Lo escribías. Lo decías. Y aquella tarde
el verano, o tal vez el otoño, de pronto se tiñó
un poco
de invierno

y nubes
temblando

suspendidas
del alero

de la poesía.

González Alonso

Aire arriba

Cantante Katy Perry

Aire arriba las faldas
me lleva por tus muslos al deseo
del placer de atracar entre tus nalgas. Eres mar
rugiendo embravecido de lujuria
en las olas alzadas de tus pechos
y es mi pasión bajel echando el ancla
en el puerto seguro de tu sexo.

En el enhiesto mástil de mi nave
eres vela inflamada por el viento;
aguas son que humedecen mi costado
de uno en uno, a la vez, todos tus besos.

Ignoro a qué costa de lascivia
arribará mi nave ni en qué arena
hundirá sus cuadernas y su quilla;
mas no importa si en esta travesía
igualará tan solo el don de amarte
el gozo de encallar entre los brazos
del fondo de tus playas y en tu orilla.

González Alonso

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Llueve sobre el mar

Llueven sobre el mar
torrentes de agua contra el agua
en inútil abrazo,
infecundo amor desbordado en océanos de besos
de misnúsculas gotas; porque
el agua
se debe a la tierra,
a la tierra
y la sed que la abraza y hace suya
para ponerla pura en manantiales de vida.

Pero llueve en el mar
desértico de olas
la estéril agua
que a nadie sacia y vuelve en nubes grises
al cielo
como palabras vacías de un hermoso poema
lloviendo sobre poemas mansamente
palabras sobre palabras en infecunda lluvia.

Te digo
que no quiero llorar sobre mis lágrimas
ni devolverle al eco de mi voz la voz de mis palabras
en estéril e infecundo amor. Quiero
poner lluvias de estrellas en tus manos
o de rocío
o de amapolas –si es verano-
que en tu calor germinen
en sonrisa
o esperanza
o que una lágrima sola –tal vez furtiva-
apremie en tu garganta
el dolor de la saliva,
quiero
llorar sobre los hombres, ser fértil humedad
en los surcos de lo cotidiano,
no arruga
sobre la seca piel de los años y los días en las hojas
de los calendarios,
tal vez
viento
que esparza tu lluvia
entre los hombres
quiero ser

porque si llueve en el mar,
todo es amargo.

Julio G. Alonso

Tibidabo .- Parque de atracciones de Barcelona

Noria del Parque del Tibidabo en Barcelona.Carrusel del Tibidabo en Barcelona

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1.- Dame una manzana y vamos
al castillo encantado
y la casa del miedo.

Añoranzas en la pulpa de las manzanas desprovistas
de sueños;
arriba, arriba,
el cielo
y un carrusel loco en la casa del miedo.

Abajo, arriba,
la muerte
¡Uhhhh…!
Y un fantasma indolente sobre el muro
del castillo que cerca el foso de los peces;
peces pequeños,
rojos,
alegres y vivaces
entre las aguas verdes.

2.- La montaña rusa

Una moneda para correr las cimas
de montañas y colinas;
montañas ligeras y altas
de muy lejos,
lejos,
hasta alcanzar el dibujo
de su silueta
a las nubes elevada.

Ruidoso y loco y voraz,
vertiginoso,
el ascenso y descenso
el ascenso y descenso…

3.- El laberinto

Corre, corre,
que ha sonado la campana.
¿Fue la bruja?
No.
Corre, corre.
Laberinto verde
dime tu secreto.
¡Corre, corre, corre,

enreda mis senderos!
¿Y si puedo volar?
¡Corre, corre, corre,
vuela al cielo!

4.- Volvamos porque
es muy tarde, porque
las brujas duermen pronto
y mañana “es colegio”.

Pequeña alma mía
sé buena,

es muy tarde y los bosques se cierran de sombras y de fríos;
vente conmigo a casa
a la camita guapa
de almohadones blancos como nubes de sueños;

guarda la llave de tu ardiente fantasía

y mañana…
¡al colegio!

Julio G. Alonso
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Castillo encantado.. Parque del Tibidabo en Barcelona

Fotografía

Blog de diseño gráfico Frogx.Three  www.frog3.com

Aún me quema en los labios aquel beso.
Era la tarde azul en tu mirada
y al calor del amor abandonada
fuiste ardiente pasión, dulce embeleso.

No te querías ir. Será por eso
que juntos nos halló la madrugada
abrazados desnudos, y extasiada
fuiste de mi pasión el vino espeso.

Ahora no sé qué amas o qué sientes
tan lejos de los besos, los abrazos
y la loca lujuria de aquel día.

Pero quiero pensar que tal vez cuentes
con pena del amor estos retazos
que sólo ya serán fotografía.

González Alonso