CELEBRANDO 12 AÑOS
En primer lugar, mi agradecimiento a cuantos leéis, dejáis vuestra huella a través de ese gesto amable de pinchar en el “Me gusta” o con unas palabras a modo de comentario y saludo en cada entrada de este cuaderno. Sois uno de los motores principales de esta nave de la poesía y otras hierbas. Mil gracias por ello.
Y el 12, ese número que los matemáticos denominan como semiperfecto, pentagonal y sublime (sin que sepa cabalmente qué significa), se nos aparece de muchas variadas maneras, profundas, misteriosas o divertidas en algunos casos. Los 12 meses del año. Las 12 tribus de Israel. Las 12 veces que la Luna gira
en un año alrededor de la Tierra. Los 12 apóstoles de Jesucristo. Los 12 del cónclave de Qumran. El 12 de octubre de 1492. Las 12 del mediodía y las 12 de medianoche. Los 12 cascabeles de la canción de Joselito. Las 12 puertas de Jerusalén. El 12 como número atómico del magnesio. Los 12 nervios craneales. Los 12 dioses de la mitología griega. Las 12 letras de mi fecha de nacimiento: siete de marzo. Las 12 uvas de fin de año. Las 12 estrellas de la bandera de Europa como símbolo del orden cósmico, la perfección y la unidad. Los 12 frutos del árbol de la vida…
Seguro que muchos de vosotros podréis completar la lista del número 12. Si lo hacéis y me lo hacéis saber, estupendo. Yo concluyo aquí, el 12 de noviembre, con este aniversario feliz. Un abrazo y salud.
González Alonso

Adiós, dueño mío – La traición de la amistad
De la autora, que además de la comedia “La traición de la amistad” escribió poesía y novela, se dice que está considerada la segunda mejor narradora de la época, reconocida en su momento y elogiada por Lope de Vega. Entre sus obras destacan las “Novelas amorosas y ejemplares” o el “Decamerón español”, construido según el marco narrativo de la obra de Boccaccio y de claras influencias cervantinas en cuanto al estilo, naturalidad y frescura de su prosa. En el siglo XVIII, sin embargo, será prohibida por la Inquisición y los textos de María de Zayas, copiados a mano, pasaban de unas personas a otras de manera clandestina.
Es tiempo de volver a Almagro. Verano, a veces en extremo riguroso, otras más amable y benigno con mañanas frescas y noches serenas. Y el teatro. La cita estival con lo mejor del teatro clásico en la capital del teatro, dicho sin eufemismos y sin complejos, de España y aún del mundo.
El objetivo de esta edición es el de dar visibilidad a las mujeres del Siglo de Oro y hacer un reconocimiento de su obra. Su presentación en Lisboa, se hizo bajo el lema “Y el tiempo breve pasarás en flores”, de Sor Ana de la Trinidad (1577/1613), riojana, que siguió el camino místico de San Juan de la Cruz y Santa Teresa. Murió con apenas 36 años de edad y nos dejó una exquisita producción lírica en la que utilizó la fórmula estrófica del soneto y de la lira, retomando la tradición petrarquista. De sus pocos escritos conservados se pueden leer comentarios que valoran “la dulzura de su poesía, pulcritud, expresividad, sensibilidad y sensualismo”, y en cuanto al lenguaje se dice que era “veloz y enfático, aunque condensado, enigmático, culterano, abstracto y conceptual”. 
LOS EJERCICIOS DE DEVOCIÓN
Rosi, una niña cubana en mi clase, en 2010
Para comenzar le dejé un libro de matemáticas que tenía de sobra. Luego se lo ofrecí para todo el curso y ahorrarle así a su madre el tener que gastar unos euros de más. Pero el libro ya lo tenía en la librería. Me preguntó, no obstante, si podía quedarse con el que le había dejado y había estado usando hasta hora. ¿Para qué?, le pregunté extrañado. No es para mí, me dijo, es para llevarlo a Cuba cuando vaya, y dejarlo en mi escuela de antes para que puedan usarlo mis otros compañeros. Le respondí que cuando se fuera a Cuba que me pidiera este libro, y que le daría también otros de los que disponemos para que los llevara con ella. Pero me sorprendió el sentido solidario de su petición. 

libremente en torrentes de emociones. El desenfado, la ironía y la interpretación sin complejos consiguen la transmisión de lo esencial, que son las vibrantes emociones en cada posibilidad de las cuerdas de los instrumentos, también liberadas de su exclusiva función predeterminada, para convertirse en herramienta de expresión libre y solamente fieles al compromiso de la creación musical. 
