Aburrimiento

Aburrimiento ante el periódico*Mosca al borde del plato*Pintura de Ángelo Bronzino (Florencia, 1503/1572)

Dos veces pasó la mosca; volaba el aire
pegajoso y plomizo de la estancia
a la hora de la siesta
y se quedó, mancha negra, en el techo
envolviéndolo todo
con el silencio pesado de los espejos, las manos,
la tacita de café sobre la mesa,
los sueños entre los párpados y las horas analógicas
del reloj de pared.

Las páginas de los periódicos reposan sus titulares
obscenos,
callan los pájaros y el sol se estrella
contra las fachadas.

Nada anunciaba nada nuevo. La mosca, muda,
llenó el aburrimiento de silencios grotescos. Se vaciaron
las palabras
de los libros,
la música sonó en campana de vacío;
tampoco, entre el sopor, se movieron las ideas
o un gesto, un dedo, ni dedal, un pelo,
una pata
de silla o de mosca, una musaraña.

Cuando la mosca vuela dos veces
llega el aburrimiento de las cosas.

Julio González Alonso

Mosca doméstica

El magosto.- fiesta leonesa de la recogida de las castañas.

El magosto concita la alegría
en torno a las hogueras y la noche
donde son las castañas un derroche
otoñal en colores y ambrosía.

Recogen los castaños en la umbría
el eco quejumbroso de un reproche
y un beso que el amor pondrá de broche
antes de que despunte el nuevo día.

Y asándose castañas en la hoguera
y aunándose las gentes en su torno
surge la fiesta alegre y verdadera;

sin más contemplación ni más adorno
que el humor y la risa harto ligera
y fresca que se extiende en el contorno.

Julio González Alonso

En las tierras del viejo Reino de León y en las provincias de Zamora, Salamanca y León, la fiesta de la recogida de las castañas recibe el nombre de Magosto. Se celebra en torno a estas fechas de Todos Los Santos y el Veranillo de San Martín. Es una fiesta que se hace en casi todos los lugares donde abundan los castaños y cuando estos son comunales todos los vecinos participan en la recogida y posterior reparto de las castañas en medio de la celebración del magosto, generalmente acompañado de música, sea gaita o dulzaina, saltos en las hogueras y compartiendo también el orujo. No era infrecuente la ocasión de iniciar noviazgos entre los jóvenes al calor de las hogueras y del orujo, el olor de las castañas,  animados por la música y  tentados por la oscuridad de la noche. O sea, lo de toda la vida. Os dejo algunos enlaces en los que se puede seguir esta costumbre leonesa en diferentes localidades; en cada uno de ellos no dejaréis de encontrar alguna curiosidad sobre esta fiesta:  BIERZO .- EL CORREO DE ZAMORA .- COLEGIO RURAL «ERIA JAMUZ»  .- COMUNIDAD LEONESA  .-PUNTO CAÓTICO  .- EBIERZO.COM- EL MAGOSTO DE BALBOA  .- AYUNTAMIENTO DE LEÓN  .- DIARIO DE LEÓN  .-  LA MURGA DE NITO  .- MI MÁGICO LEÓN .- BÉJAR (SALAMANCA) Nota: Este soneto fue convertido en canción por Paco Mallada y podéis escucharlo en : http://argayo.get-ctrl.com/#/music/magosto ¡Que lo disfrutéis!

La condición de ser Don Juan

Donde lo veis tan ufano
y bravucón con la espada,
conquistando a la casada
o a joven que tenga a mano,
no es más que en el lance vano
del desaforado intento
de verse gloria y portento
un hombre harto infeliz
preso de sí en esta lid
vacía de sentimiento.

Es triste, pues, la figura
de este don Juan de teatro
que simula un garabato
machista sin compostura;
tan preso está de su ego
que sin a la vida apego
vive al borde de la muerte,
demostrando de esta suerte
ser en vida y amor, lego.

No hay infierno que merezca
un hombre de esta calaña
huero y vacío de entraña
que es, aunque no lo parezca,
pretexto para que crezca
la imagen del burlador,
torpe, vil y castrador
del humano sentimiento
llegando en su atrevimiento
a matar su propio amor.

¿Pues qué, presumir podéis,
cabe esperar de un matón
que desprecia la razón
aunque la razón le deis,
si de todo cuanto veis
hace de la ofensa alarde
y el ofendido así guarde
recuerdo amargo del nombre
de un hombre que no fue hombre
e hizo todo mal y tarde?

González Alonso

El día 1 de noviembre, día de difuntos, es tradicional la representación del Don Juan Tenorio de José Zorrilla o El burlador de Sevilla de Tirso de Molina en los teatros españoles. Celebrando la fecha traigo aquí estas décimas o espinelas sobre la figura de Don Juan Tenorio que, en distintas ocasiones, dieron pie a controversias sobre el personaje, a favor y en contra, escritas también en esta estrofa tan teatral. De dichos duelos literarios traeré aquí algunos ejemplos en entrada aparte, todo ello como homenaje a nuestro teatro y como modo de celebrar esta festividad de los muertos según nuestra tradición, a la que se unen otros ritos populares y gastronómicos.

Si es hora de volver

El pinar de La Pola de Gordón (León).- Foto de Alfredo G. Álvarez

Ya es hora de volver a las riberas
y agua de tu niñez junto a los ríos,
torrentes de la edad, años de fríos
y adolescente amor de primaveras.

Volver a compartir las acederas
sobre los verdes prados en estíos
de parvas y de trillas y en bravíos
roquedales de fuentes manaderas.

Tú llamas y a ti vengo ensimismado;
me llamas y respondo a tus anhelos
con fervor y pasión de enamorado.

Si es hora de volver, sea a tus cielos
y a tus besos de escarcha y al alzado
sentir de tus sentidos y mis celos.

Julio González Alonso

 El estilo amoroso del soneto pretende subrayar el enamoramiento de la tierra que acogió nuestra infancia y del que no podemos desasirnos en nuestra vida, aunque ésta transcurra en otros territorios y otros paisajes. Se trata de una personificación mediante la cual el pueblo, sus montañas, ríos, estaciones, costumbres y peculiaridades se convierten en el objeto amoroso  al que se dirige,  pasado el tiempo, el amante, con las declaraciones  y los reproches habituales, dudas y miedos propios del lance amoroso. Un poema, en fin, de fidelidad al propio origen y de reconocimiento de las primeras emociones que ese amor nos suscitó en su momento y que conformaron nuestra manera de sentir, podría ser, ya de forma definitiva.

Paco Mallada ha convertido este soneto en un hermoso bolero que podéis escuchar en este enlace: Si es hora de volver.

 

La Pola de Gordón desde el Cueto.- Foto de Alfredo G. ÁlvarezValle de Arbás (León).- Foto de Alfredo G. Álvarez

Hypatia de Alejandría

                                         Hypatia de Alejandría.-Pintura de Charles William Mitchell

Cuatrocientas y quince vueltas había dado el sol
desde la encarnación del verbo, ¡ay dolor!,
vástago de Teón de Alejandría, el sabio,
hija de los números
y la razón
y la filosofía.

En tu verbo la ciudad aprende,
en tus enseñanzas crece. Por el ágora en tu voz
a Ptolomeo se oye y acuden las estrellas a tu mano
rendidas
en la cita
con los astrolabios.

Impregnando está la plomiza densidad del odio la túnica de tus asesinos
y a los ojos asoma el veneno de la ira; su razón de la fe
es sal en el agua
de tu fe de la razón,
por tu belleza incendiados los corazones, seducidas
por tu juventud las voluntades, Hypatia, ¡ay, mujer de hermosura
en la ancha libertad del mundo
tan grande como tu grave sabiduría!

Qué religión te persigue y alcanza con la furia de la muerte,
qué hombres temen la dulce insumisión de las olas
en los arenales de tus playas y alcanzándote
dan muerte ignominiosa
desatando en tu cuerpo la impotencia
de su espíritu bastardo.

Mas, decidme, ¡cómo cabe asesinar el aroma de las ideas,
la claridad de sus ojos,
la luz de la inteligencia alzada
sobre vuestro corazón  de esclavos!

Cuatrocientas y quince vueltas había dado el sol
desde la encarnación del verbo, ¡ay dolor!
El crimen ensombreció las calles de Alejandría.
Ni una más fue necesaria.

González Alonso

*Poema publicado en el libro «Testimonio de la desnudez» (Ed. Fundación Jorge Guillén – Diputación de Valladolid.- II Premio Nacional Treciembre, 2015)

Soneto a la morcilla gordonesa.

Río Bernesga a su paso por La Pola de Gordón.- Foto de Alfredo GarcíaRío Bernesga a su paso por La Pola de Gordón.- Foto de Alfredo GarcíaMorcilla leonesa de La Pola de Gordón.- Imagen de la red.

Duele el frío que azota por el Cueto
cuando el gocho se entrega a la matanza
con chillido que a toda Pola alcanza
y anuncia que su fin se lleva a efeto.

En su morir ni salgo ni me meto
que de su vida no hago la semblanza,
pongo el acento al punto en la mudanza
de su sangre en morcilla, que es un reto.

Así envuelta y cocida en la cebolla
con pimentón se mezcla y da a la vida
la morcilla en el fondo de la olla.

Y cuando en los manteles es servida
más sabrosa y jugosa que la molla
se celebra esta sangre así embutida.

González Alonso

Invierno en La Pola de Gordón (León).- Foto cedida por Eloy JoséEl Cueto visto desde La Pola de Gordón (León).- Foto cedida por Eloy José

Nota 1: 1.- Gocho: cerdo o puerco, en leonés. 2.- Pola.- La Pola de Gordón, municipio leonés (España) 3.- El Cueto.- monte de Pola o La Pola. 4.- efeto, arcaísmo por efecto. 5.- Molla: parte magra de la carne

Nota 2.- Hace ya algún tiempo, por no decir varios años, que me decidí a poner en solemnes sonetos los mejores platos, más populares y entrañables, de la cocina leonesa en particular y de la española, en general. El primer soneto quise dedicarlo a la morcilla gordonesa (morcilla al estilo leonés) porque, dentro de la enorme variedad de morcillas conocidas, era la más conocida por mí y la que presentaba rasgos más diferenciados con las demás morcillas. Recordé los fríos días de principio de invierno, cuando mi tía Encarna organizaba la matanza del gocho; allí los mayores ayudando y los guajes curioseando, éramos testigos del trasiego y faena que hacía que las despensas se aprovisionaran de chorizos, jamones y morcillas para hacer frente a los rigores de las nevadas y días de hielo. Por eso, la mejor manera de contar la morcilla era contar la muerte del gocho, nunca entregado de buen grado a la faena, y glosar el resultado final de esta entrega a las mesas y manteles. El soneto es una composición formada por versos endecasílabos generalmente acentuados en las sílabas 6ª y 10ª (también pueden formarse versos sáficos con acento en 4ª, 8ª y 10ª) que se organizan en cuatro estrofas: dos cuartetos (rima consonante A-B-B-A) y dos tercetos (rima consonante C-D-C ; C-D-C u otras combinaciones, pues hay cierta libertad) y que pueden terminar, aunque no es lo usual, en un estrambote que consiste en tres versos, el primero de 7 sílabas que rimará con el último verso del segundo terceto, seguido de dos endecasílabos pareados (con la misma rima). 

Tempus fugit

 Un poco de música y poesía (CEP ROMO, 6º curso, 2009)Trabajo de Shen Yang (CEP ROMO-4º curso-2010)Hora de trabajo personal (CEP ROMO -4º, 2009)
 (A quienes dedicaron su vida y su trabajo
a la Enseñanza.)

El tiempo trae; también nos quita y lleva;
suma y resta,
y de la cuenta que hacemos
es más hoy lo ganado que perdido,
que aunque el olvido
ponga su mano gris a algunas fechas
siempre serán más los días felices de recuerdos
y más el número de los sueños compartidos
que tristezas.

¡Cuántos años de niños te acompañan,
de escritura en renglones bien derechos,
de preguntas y respuestas y palabras
volando por sus ojos! Y hoy los cuentos
volviendo están alegres a los libros
y harán nido esperando que otras voces
para otros niños los nombren a la vida,
ese mar que trae olas
y barcos
y peces y gaviotas
y nos descubre siempre un horizonte nuevo.

Hoy sobre los pupitres se alzan puentes
de sonrisas al futuro; quedando en silencio están
las voces de los días
como rumor de limpias aguas manaderas,
el murmullo de los años
transitados,
las olvidadas penas.

Nos quita, sí, y nos lleva el tiempo; pero también es cierto
que nos trae
y nos acerca
su júbilo al pairo de las velas tendidas
de los sueños. Tempus, ubi est victoria tua?
¿Dónde sacias tu sed de primaveras,
tiempo?

Una canción infantil traigo en los labios,
hoy aire, luz, ira, memoria,
lo que fuimos una vez, y una sonrisa alegre
anuncio de esta hora, carpe diem
del pulso
del infinito resto de las horas.

Julio González Alonso

Hace dos años que leí este poema en la fiesta por la jubilación de cinco compañeros y compañeras. Este año lo publico y me incluyo en la dedicatoria, pues el curso pasado ha sido para mí el último de muchos años dedicados a la Enseñanza; tantos, que me tiembla un poco la voz cuando los pronuncio… Por eso, por si me tiembla el pulso, ni lo escribo. Y dejo algunas fotos de mis alumnos y alumnas de este último curso y alguna otra de uno o dos cursos anteriores.

Quiero dar las gracias a los jóvenes de hace años que me brindaron la oportunidad de compartir su tiempo y muchos de sus sueños y a los niños y niñas de estos últimos tiempos que me regalaron su alegría, su ternura y sus miedos y angustias, esperando que les haya podido servir en algo de ayuda. A mí, todos ellos, me enseñaron que la vida es hermosa, que enseñar es aprender y que educar es amar. Con mil besos y las gracias por todo.

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Yo sólo soy ayer

..

Qué forma adquiere el tiempo, ceniza de los años,
crisol de los silencios y palabras no dichas;
qué dolor en el beso si anuncia las desdichas
que junto a los adioses traerán los desengaños.

En medio del incendio de toda la belleza
qué es vivir, me preguntas; cómo el pájaro puede
sin herirse las alas ni en el aire se enrede
volar sin sombra alguna del cielo la grandeza.

Ahora ríes y ríes, y entre tu risa atrapo
una lágrima mía solitaria y furtiva
que morirá en silencio, tristemente cautiva
de una cara pintada de muñeca de trapo.

Yo soy la despedida; tú el saludo temprano;
auroras son tus sueños, mis ojos son cansancio
y memoria de un vino de recuerdos que escancio
en copas de caricias servidas por tu mano.

Yo sólo soy ayer; tú, mañana
y milagro.

González Alonso

La composición del poema se ha hecho en cuartetos de versos alejandrinos con un verso suelto de cierre escrito en dos líneas para enfatizar la pausa.

Los alejandrinos son versos de 14 sílabas con dos hemistiquios ; es decir, cada verso se divide en dos frases que tienen cada una 7 sílabas y entre las cuales no  puede haber sinalefa, la cual se produce cuando una palabra termina en vocal y la siguiente también comienza por vocal, uniéndose en una misma sílaba.

Berlín

Puente aéreo de Berlín. 1945.Berlín, tras la caída del muro..Sobrevolando Berlín.

Luna llena de julio blanca; el cielo de Berlín,
biblioteca de Pérgamo, puerta a la cultura
del universo,
Atenea mira desde lo alto.

La ciudad se desviste sin recato en las estatuas de piedra
desnudas de color, sólo esencia de la belleza,
sólo emoción y pensamiento, tacto de la vista,
seda del agua, terciopelo verde en la hondura
de sus bosques.

He visto, Berlín, tus largas estelas ajardinadas,
lápidas pétreas de nombres y de lágrimas
y angelotes tocando las trompetas,
frisos reflejados en el cauce del Spree,
sediento río de cultura en el beso de los pilares
de los museos.

Sobrevuelan Berlín picos de acero, alas poderosas
de aviones
con su carga de lenguas extranjeras, bocas
para las sonrisas, ojos para el asombro.
Con blandura de paz se posan en tus calles,
con su aliento perfuman el aire de tus plazas.

He visto, Berlín, he sentido tus musculosos brazos sosteniendo el mundo;
los jóvenes soñaban orillas los estanques, el espíritu más libre
ardía en los teatros. Sonaba la sinfonía del amor de tus gentes
con sus manos borrando el estigma de la vergüenza,
los pasos sobre las cenizas, vidrio y acero
en vertical futuro
a los abrazos cayendo de los aviones mansamente
a la alegría.

Julio González Alonso