Cornudo y apaleado.- Andanzas y entremeses de Juan Rana
Calderón de la Barca: Cortejo, corneo y casamiento de Juan Rana; El desafío de Juan Rana
Anónimo: La locura de Juan Rana
Moreto: El retrato de Juan Rana
Centro Cultural de Garrucha, noviembre de 2022
La compañía teatral El Ojo del Bululú ha organizado la representación de estos cuatro entremeses del Siglo de Oro en los que se nos cuentan pasadizos y anécdotas de un personaje clásico, Juan Rana, utilizado por diferentes autores de la época para el entretenimiento del público en los intermedios de las obras de teatro.
En principio parece un tema banal, ligero, desprovisto de otra intención distinta a la de distraer y relajar el ambiente durante unos minutos; pero las pequeñas historias de este personaje bobo, torpe y despistado que se ve envuelto en los disparatados enredos en los que era metido por su mujer y el amante de ésta, nos depara la oportunidad de mirar y ver muchos aspectos de la vida cotidiana, sus carencias, virtudes y miserias.
Pueden muy bien considerarse piezas desenfadadas que nos sorprenden y recrean desde el género español de la picaresca la manera de pensar, actuar y comportarse las gentes de los siglos XVI y XVII. Reírse de uno mismo a través de personajes como Juan Rana es la mejor forma de ejercer la crítica social en la que confrontar el modo de vida de las clases sociales desfavorecidas al lado de la nobleza, la burguesía emergente y el clero. Personajes de unos y otros estratos sociales se entremezclan en las historias en las cuales las desdichas y miserias del pueblo llano señalan con dedo acusador el abuso de poder ejercido desde los privilegios de las clases sociales dominantes que, de modo fatalista, defendían unos presupuestos en los que se asentaba como verdad inmutable de carácter divino la existencia y permanencia del orden social establecido. Sigue leyendo



El punto de partida de “Contra el fanatismo” será un acto de intolerancia y fanatismo ocurrido en Francia, como fue la muerte de Jean Calas. Se pone de manifiesto la indefensión del acusado, la falta de pruebas y lo absurdo de la denuncia por parte de una congregación radicalizada con la religión y llena de odio. La posición de la Justicia, viciada de la intolerancia social dominante y alejada de la razón, será objeto de la crítica de Voltaire que se pregunta si los jueces o el Papa son infalibles y demuestra la parcialidad de dichos jueces en el juicio que llevó a Jean Calas al cadalso, acusado de ahorcar a su propio hijo por su posible renuncia a las propias creencias religiosas para abrazar el cristianismo. Tras el veredicto final de los 13 jueces del caso Jean Calas, Voltaire exclama: Parece como si el fanatismo, indignado desde hace poco con los éxitos de la razón, se debatiera bajo ella con mayor rabia.
Las desventuras de Arlecchino.- Carlo Goldoni
El argumento de “Las desventuras de Arlecchino” es simple; Arlecchino o Arlequín, es un sirviente al que le ocurren toda suerte de desgracias, robos, golpizas, engaños, enredos y falsas denuncias que lo llevarán a prisión. Tras los diferentes incidentes sufridos y estando al servicio de un burgués filántropo y con problemas familiares a los que Arlecchino se ve forzado a remediar sin conseguirlo, todo se resolverá felizmente para él a quien el altruista burgués reconocerá su buena intención y mejor corazón.
Meditaciones sobre la existencia de Dios
Pero, siguiendo el propio consejo de Descartes al final de su prólogo, no me formaré un juicio definitivo sin previamente haberme tomado el trabajo de leer todas y cada una de las objeciones recibidas sobre sus propuestas y todas y cada una de las respuestas que han merecido del pensador francés.
13 años de Lucernarios
Pensamiento, palabras y música
Si, de entrada, se detiene de manera tan rotunda en la importancia de un título ¿qué imaginar de todo lo demás? Repasará, con la misma determinación, las consideraciones que hacen a un autor digno de ser leído o no, parándose con detalle en la cuestión del estilo y recriminando el pecado de la afectación. Schopenhauer considera que el estilo es un reflejo del pensar; aboga por un estilo natural al que, nos dice, renuncian los mediocres, que dejarán a un lado también la espontaneidad. De este modo nos señala a quienes pretenden producir en el lector la apariencia de talento tras la máscara de la incomprensibilidad o la escritura farragosa que conlleva la dificultad de entender. Es decir, tacha de incompetentes a quienes escriben para que nadie lo entienda, que es lo fácil. Alaba y estima, sin embargo, al escritor que expone sus ideas para ser entendidas por todo el mundo, que es lo difícil. Escribir poco claro o mal sólo significa pensar de modo turbio y confuso; la sencillez será, por el contrario, atributo de la verdad y de la naturaleza del genio. El estilo vago, forzado, ambiguo; así como el prolijo y cargado, solamente –asegura Schopenhauer- nos habla de un autor que intenta ocultar su pobreza de pensamiento. Hay, por tanto, que huir de lo pedantesco y difícil de comprender como resultado de intentar escribir con un estilo afectado. De igual manera resulta inconveniente querer escribir como se habla o hablar como se escribe. 

Villa y Marte
La cuestión que comentaremos ya es conocida de otras representaciones emblemáticas de Ron Lalá, como