Cornudo y apaleado- Andanzas y entremeses de Juan Rana.- Calderón de la Barca; Anónimo; Moreto

el-ojo-del-bululu-cornudo-y-apaleado-las-desventuras-de-juan-rana-344x487-1Cornudo y apaleado.- Andanzas y entremeses de Juan Rana

Calderón de la Barca: Cortejo, corneo y casamiento de Juan Rana; El desafío de Juan Rana
Anónimo: La locura de Juan Rana
Moreto: El retrato de Juan Rana

Centro Cultural de Garrucha, noviembre de 2022

La compañía teatral El Ojo del Bululú ha organizado la representación de estos cuatro entremeses del Siglo de Oro en los que se nos cuentan pasadizos y anécdotas de un personaje clásico, Juan Rana, utilizado por diferentes autores de la época para el entretenimiento del público en los intermedios de las obras de teatro.

En principio parece un tema banal, ligero, desprovisto de otra intención distinta a la de distraer y relajar el ambiente durante unos minutos; pero las pequeñas historias de este personaje bobo, torpe y despistado que se ve envuelto en los disparatados enredos en los que era metido por su mujer y el amante de ésta, nos depara la oportunidad de mirar y ver muchos aspectos de la vida cotidiana, sus carencias, virtudes y miserias.

F18_CORNUDO-80-Joaquin-Serrano-scaledPueden muy bien considerarse piezas desenfadadas que nos sorprenden y recrean desde el género español de la picaresca la manera de pensar, actuar y comportarse las gentes de los siglos XVI y XVII. Reírse de uno mismo a través de personajes como Juan Rana es la mejor forma de ejercer la crítica social en la que confrontar el modo de vida de las clases sociales desfavorecidas al lado de la nobleza, la burguesía emergente y el clero. Personajes de unos y otros estratos sociales se entremezclan en las historias en las cuales las desdichas y miserias del pueblo llano señalan con dedo acusador el abuso de poder ejercido desde los privilegios de las clases sociales dominantes que, de modo fatalista, defendían unos presupuestos en los que se asentaba como verdad inmutable de carácter divino la existencia y permanencia del orden social establecido. Sigue leyendo

Hoy sabes tú

Soledad

Yo no sé por qué lees lo que escribo;
ni sabes quién soy yo, ni sé quién eres
para decirte aquello que quisieres
o comprender la pena en que yo vivo.

Tal vez tu corazón me sea esquivo,
tal vez no cumpla yo los pareceres
de mover en el alma los quereres
que hacen ser del amor dulce cautivo.

Pero sea la suerte como quiera,Solo1
alada sombra, sueño leve, nada,
sólo  pasión fugaz rompiendo en olas;

sea vana ilusión, sea quimera,
yo sé muy bien que en tu alma y tu mirada
hoy sabes tú de mi dolor a solas.

González Alonso

Contra el fanatismo.- Voltaire

Contra el fanatismo.- VoltaireIMG20221126125934

Taurus.- 2020
Juan Ramón Azaola, traductor

François-Marie Arouet (1694/1778), el que se hiciera llamar Voltaire sin que hasta la fecha se conozca la razón y el significado de su pseudónimo, vivió durante los reinados de Luis XIV y Luis XV en la Francia de la Ilustración y aportó sus ideas revolucionarias en defensa de la ciencia y la razón por encima de la religión. Abrazó el liberalismo y las ideas del filósofo inglés John Locke, defendiendo que el pacto social no supone en ningún caso los derechos naturales de la persona. Librepensador y defensor de la libertad y la tolerancia religiosa también rompió moldes con sus poemas escandalosos al estilo de los eróticos de La Fontaine. En su celo por defender la tolerancia criticó duramente al cristianismo y las otras religiones, como la mahometana y la judía. Sin embargo, tal y como se desprende de la lectura de esta obra, Voltaire no fue intolerante con la religión, pues sin aceptar sus dogmas, los respeta. Se le atribuye erróneamente la frase popular “No comparto lo que dices, pero defenderé hasta la muerte tu derecho a decirlo”, aunque sí es verdad que, en cierto modo, refleja bastante bien el espíritu de tolerancia que el pensador francés defendió en esta obra “Contra el fanatismo”, y en otras de su autoría, como “La muerte de César”, “Edipo” o las “Cartas filosóficas”.

VOLTAIREEl punto de partida de “Contra el fanatismo” será un acto de intolerancia y fanatismo ocurrido en Francia, como fue la muerte de Jean Calas. Se pone de manifiesto la indefensión del acusado, la falta de pruebas y lo absurdo de la denuncia por parte de una congregación radicalizada con la religión y llena de odio. La posición de la Justicia, viciada de la intolerancia social dominante y alejada de la razón, será objeto de la crítica de Voltaire que se pregunta si los jueces o el Papa son infalibles y demuestra la parcialidad de dichos jueces en el juicio que llevó a Jean Calas al cadalso, acusado de ahorcar a su propio hijo por su posible renuncia a las propias creencias religiosas para abrazar el cristianismo. Tras el veredicto final de los 13 jueces del caso Jean Calas, Voltaire exclama: Parece como si el fanatismo, indignado desde hace poco con los éxitos de la razón, se debatiera bajo ella con mayor rabia.

Los argumentos y pruebas que Voltaire va presentando a favor de la tolerancia para identificar a los intolerantes entre los responsables religiosos que estimulan a las masas y las mueven al odio son no sólo numerosas, sino también concluyentes. Toda su filosofía se basa su concepción del “derecho natural” y el “derecho humano”. El segundo se fundamenta en el primero sobre el principio universal que puede formularse así: No hagas lo que no quisieran que te hicieran a ti. Ni en el derecho natural ni en el humano puede tener cabida la intolerancia, pues impone al otro un modo de pensar, de creer, opinar y actuar con la amenaza del castigo que puede llegar a la muerte. Sigue leyendo

Oigo a los que hablan

árbol con pájaros

Oigo a los que hablan hablan
y no dicen nada.
Otros miran
y nada ven.

Donde hubo una vez un árbol
engulle las sombras escarmentadas
un hueco enorme y vacío;
cuando llega a mover el murmullo
de sus hojas verdes el viento
el silencio es pesadumbre
columpiándose en el aire.

Necesito palabras para el alma,
miradas que vean, nombres que amen,
árboles llenando el espacio de la vida
a donde llegue el viento y susurre
entre las ramas,
en donde las alas del aire
muevan los sueños,
los pájaros traigan ramas en los picos
y cantos en la mañana
para inundar, felices, la primavera con sus nidos.

González Alonso

Las desventuras de Arlecchino.- Carlo Goldoni

arlequinLas desventuras de Arlecchino.- Carlo Goldoni
Centro Cultural de Garrucha, 19 de noviembre de 2022

MDM Producciones
Adaptación: Mauricio Albera
Actores: Daniel Vignolo; Mauricio Albera; Rex de los Ríos

La grandeza del teatro no reside ni se mide solamente en las grandes salas; es más, será en las pequeñas salas de localidades de provincia, de público heterogéneo, dispar en formación y gustos e ideas sobre el teatro, donde realmente puede tomarse el pulso del valor del trabajo de las compañías y la consistencia del texto. Dicho lo cual, reconozcamos, en primer lugar, el extraordinario acierto de estos grupos teatrales al saber hacer de puente entre la obra representada y el público asistente con su conocimiento de la psicología del espectador y el despliegue de recursos teatrales muy eficaces para que se produzca esa comunión y complicidad necesaria entre actores y público.

Esta-noche-podremos-disfrutar-de-teatro-para-toda-la-familiaEl argumento de “Las desventuras de Arlecchino” es simple; Arlecchino o Arlequín, es un sirviente al que le ocurren toda suerte de desgracias, robos, golpizas, engaños, enredos y falsas denuncias que lo llevarán a prisión. Tras los diferentes incidentes sufridos y estando al servicio de un burgués filántropo y con problemas familiares a los que Arlecchino se ve forzado a remediar sin conseguirlo, todo se resolverá felizmente para él a quien el altruista burgués reconocerá su buena intención y mejor corazón.

La pieza original de Carlo Goldoni ha sido traída a la actualidad, tocando los problemas e inquietudes de hoy día, por Mauricio Albera, que da vida al personaje protagonista. Y lo ha hecho muy bien. Destaca en el grupo, además del excelente trabajo de Rex de los Ríos, la interpretación de los diferentes personajes, incluidos los femeninos, de Daniel Vignolo, un alarde de versatilidad y derroche de imaginación, además de la exhibición de una forma física envidiable en intervenciones casi circenses. Sigue leyendo

Meditaciones sobre la existencia de Dios.- René Descartes

rene-descartes-1Meditaciones sobre la existencia de Dios
René Descartes

Editorial Taurus.- Barcelona, 2015

Mediaba el siglo XVII cuando moría René Descartes. Sus escritos siguen, cerca de alcanzar el primer cuarto del siglo XXI, influyendo en nuestro pensamiento por dos razones, según pienso; una, la de haber tratado de ser honesto consigo mismo en la búsqueda de la verdad, y dos, porque los problemas de esa  búsqueda de la verdad, si es que existe, se nos sigue escapando. Apenas podemos constatar la certeza de la confusa existencia humana y certificar la de la muerte. Más allá de todo ello nos resultará difícil de determinar, sin que podamos por ello escapar al recurso de la fe que tan flaco favor hace a la razón.

Y claro, uno choca con su propia perplejidad de hombre inexperto en casi todo, y más en filosofía con mayúscula o minúscula, cuando Descartes nos desvela el objetivo final de sus meditaciones, declarando los pensamientos por los cuales “está persuadido de haber llegado a un conocimiento cierto y evidente de la verdad”, así como su declarada vocación de predicarlo al mundo para tratar de convencer a los demás de sus certezas.

Rene_DescartesPero, siguiendo el propio consejo de Descartes al final de su prólogo, no me formaré un juicio definitivo sin previamente haberme tomado el trabajo de leer todas y cada una de las objeciones recibidas sobre sus propuestas y todas y cada una de las respuestas que han merecido del pensador francés.

La primera loable pretensión del filósofo será deshacerse de todas las opiniones antiguas atacando sus fundamentos a fin de sentirse libre para crear un nuevo sistema de pensamiento. ¿Será posible semejante pretensión? Hacer tabula rasa de los conocimientos adquiridos y heredados parece tarea imposible; mas, en el supuesto de conseguirlo, ¿no debería renunciar también al objeto sobre el que tratan las opiniones rechazadas? Porque, de lo contrario, me parece a mí que todo el trabajo se reducirá a deshacerse de la cáscara del problema sin tocar el contenido o meollo de la cuestión. Así, podemos ver cómo en Descartes perviven inmutables la cuestión de la existencia e inmortalidad del alma y de Dios, sin ponerlas en tela de juicio y conservando las “verdades” sostenidas por Aristóteles y los escolásticos con una visión humanista aunque pretenda acceder a ellas por otras vías. Sigue leyendo

13 AÑOS

images13 años de Lucernarios

Llevando la contraria a la superstición que sobre el número 13 existe en nuestra cultura, aquí estamos para celebrarlo y agradecer que el paso del tiempo no merme el interés y las ganas de seguir publicando. En este año 2022, a 13 de la primera publicación en este cuaderno y en el día 13 de hoy, podemos no olvidar la cruel guerra que asola los campos de Ucrania invadidos por el ejército ruso; unos campos hechos para dar trigo y pintar de amarillo su bandera que se confunde con el azul del cielo, ahora ensangrentados. ¡Cuánta gente inocente, cuántas almas jóvenes, sacrificadas por la ciega ambición! No podemos dejar de decir no a la guerra, retomar el activismo pacifista de los años sesenta contra la guerra de Vietnam, afirmar nuestro rechazo al fanatismo y la intolerancia. Y, como secuelas de la grave pandemia de 2020, todavía seguimos curándonos y protegiéndonos, aunque más aliviados. Fue un pelea dura y larga.

A estas alturas, dentro de la celebración, también encontramos los lados positivos, como son la permanente compañía de tanta gente amiga que viene a dejar su testimonio desde las páginas de sus cuadernos o desde la lectura reposada en sus casas; la vida que sigue abriéndose paso y buscando alternativas urgentes al cambio climático, o el nacimiento en este mes de noviembre del primer nieto que viene a la familia y que nos trae la alegría de la esperanza. Para seguir mirando hacia adelante y alcanzar, el año próximo, los 14 años adolescentes de Lucernarios. Para todo ello y para vosotros, con mi abrazo.

Julio González Alonso

Pensamiento, palabras y música.- Arthur Schopenhauer

schopenhauer-1-oPensamiento, palabras y música
Arthur Schopenhauer

Prólogo y edición de Dionisio Garzón
Biblioteca Edaf.- Madrid, 2010

Leyendo a Schopenhauer en este libro, he tenido una primera impresión de encontrarme ante un autor seguro de sí mismo, un pensador que analiza de forma muy crítica su trabajo y el de los demás y un escritor que busca la claridad y la calidad de sus escritos sin ahorrarse juicios exigentes sobre la naturaleza, el valor y la función del lenguaje escrito, así como la exaltación del lenguaje musical.

No escurre el bulto Schopenhauer ante los temas que aborda sin que se le pase cuál es  la importancia y dónde reside la calidad de una obra escrita, empezando por el título, al cual equipara con la dirección de una carta que debe conducirnos sin titubeos a su destino; desestima, de ese modo, los títulos prolijos, los que no dicen nada, los oscuros, ambiguos, falsos o engañosos, considerando de entre todos ellos los peores aquellos que ya figuran en otros libros, por su manifiesta falta de originalidad y por ser un plagio.

schopenahuer 24Si, de entrada, se detiene de manera tan rotunda en la importancia de un título ¿qué imaginar de todo lo demás? Repasará, con la misma determinación, las consideraciones que hacen a un autor digno de ser leído o no, parándose con detalle en la cuestión del estilo y recriminando el pecado de la afectación. Schopenhauer considera que el estilo es un reflejo del pensar; aboga por un estilo natural al que, nos dice, renuncian los mediocres, que dejarán a un lado también la espontaneidad. De este modo nos señala a quienes pretenden producir en el lector la apariencia de talento tras la máscara de la incomprensibilidad o la escritura farragosa que conlleva la dificultad de entender. Es decir, tacha de incompetentes a quienes escriben para que nadie lo entienda, que es lo fácil. Alaba y estima, sin embargo, al escritor que expone sus ideas para ser entendidas por todo el mundo, que es lo difícil. Escribir poco claro o mal sólo significa pensar de modo turbio y confuso; la sencillez será, por el contrario, atributo de la verdad y de la naturaleza del genio. El estilo vago, forzado, ambiguo; así como el prolijo y cargado, solamente –asegura Schopenhauer- nos habla de un autor que intenta ocultar su pobreza de pensamiento. Hay, por tanto, que huir de lo pedantesco y difícil de comprender como resultado de intentar escribir con un estilo afectado. De igual manera resulta inconveniente querer escribir como se habla o hablar como se escribe. Sigue leyendo

Don Juan de la calabaza

calabaza

Don Juan de la calabaza

El Don Juan y la Calabacera
se parecen en que son,
aunque lustrosos por fuera,
huecos y sin corazón
.
Pepa Agüera

No teme Don Juan la muerte
ni al amor,
sangre y beso en el acero
de la punta de su espada
y a despecho del honor.

Calabaza  calabacera
que das a los vivos risa
y a los muertos miedo y pena.
Calabaza,
risa y miedo,
calabacera.

Don Juan de la calabaza,
calavera de Don Juan;
en los ojos fuego
y noche,
rejas
de monja.
En el aire
del convento,

sólo
sombras;

calabaza desdentada, calavera
calabacera
de Don Juan
negra silueta,
sino negro,
capa negra,
desafío
acero en mano
a los pies de un panteón.

¡Que llamen al enterrador!

Los vivos ríen
de miedo;

de risa
ríen los muertos
calabaceros.

Calabaza  calabacera
que das a los vivos risa
y a los muertos miedo y pena.
Calabaza,
risa y miedo,
calabacera.

González Alonso

DALÍ

Villa y Marte.- Ron Lalá

cartel-villa-y-marte-ron-lala-1Villa y Marte
Ron Lalá
Dramaturgia: Álvaro Tato
Dirección:  Yayo Cáceres
Intérpretes:  Daniel Rovalher; Juan Cañas; Miguel Magdalena; Fran García; Diego Morales

Teatro Barakaldo, 22 de octubre de 2022

La representación da comienzo a telón bajado. La nave espacial dirigida desde el famoso Pirulí de Madrid (torre de telecomunicaciones Torre España), llega con dificultades a Marte; el astronauta (o madrinauta como dirían los Ron Lalá) y el robot que lo acompaña cuyo apodo es “Trasto”, descubrirán que el planeta rojo está poblado, tiene una atmósfera más respirable que la Tierra y que es una réplica marciana del Madrid más castizo donde no faltan los churros, las corridas de toros (aunque en el ruedo toreen ingenios espaciales como el Rover, enviados por la NASA), las verbenas con música de organillo, los chotis y los líos amorosos. Una marciana de ocho ojos sueñas con visitar la Tierra porque –no sabe bien el porqué- le trae recuerdos de su abuelo; y el astronauta se enamora de Marte y la marciana porque sin saber tampoco por qué le recuerdan a su abuela. Y así, con enredos de celos terrícolas y marcianos, persecuciones policiales en busca de extramartícolas invasores, apresamientos y liberaciones, va transcurriendo el sainete “Villa y Marte” en que se convierte el “Madrid de Villa y Corte”.

VILLA-Y-MARTE-RON-LALA-FOTO-DAVID-RUIZ-3971-scaledLa cuestión que comentaremos ya es conocida de otras representaciones emblemáticas de Ron Lalá, como Cervantina y En un lugar del Quijote, pero no por ello deja de sorprender y admirar; el elenco teatral de Ron Lalá no solamente interpreta e interpreta de manera excepcional, sino que hacen música en directo, cantan, bailan y mueven con acierto todos los resortes del espectáculo teatral, elaborando unos textos desbordantes de ingenio, sin exageraciones, ni mal gusto ni dramatismos fáciles, ni manidas críticas sociales o políticas, con cierto guiño al esperpento y un surrealismo desconcertante. Lo que se puede definir, en definitiva, como teatro inteligente, en el cual el humor y la ironía sirven de soporte y vehículo al mensaje dramático. Sigue leyendo