Poema visual geométrico. Triángulos amorosos

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Poema dedicado al matemático y amigo Santiago Fernández.

El poema visual está establecido en tres idiomas: español, griego y euskera. En las tres lenguas la palabra triángulo consta de tres sílabas, con la licencia en español de considerar el hiato y siguiendo la tendencia a la diptongación de muchas zonas americanas de lengua hispana. En español constituyen los objetos amorosos los pronombres personales él y ella; en griego (trígono), son las representaciones del sol (hélios) y luna (fegari), y en euskera (hiruki) las representaciones iconográficas con que se acostumbra a significar ambos sexos. El triángulo interior, con el vértice invertido formando la base de la figura geométrica, es una representación de la sexualidad femenina, generadora de vida y placer, que contiene los dos géneros, masculino y femenino. Los tipos de relaciones sexuales y amorosas establecidas conforman en la distribución geométrica el variado espectro de opciones que pueden establecerse en las relaciones amorosas humanas.

El poema visual nace al hilo de la lectura del libro πoetas. Primera antología de poesía con matemáticas(Ediciones Amargord – Madrid,2011)

Léase, ya que la letra pi no se distingue: «poetas. Primera antología… » del poeta y escritor Jesús Malia.

El piojo sabio

Todo en ella era anecdótico;
sus pendientes,
sus piernas,
sus labios,
sus sonrisas
como un repuesto sin fin para las ocasiones.
Pero yo no puedo renunciar a mi barba
y entre los pelos
largos y despeinados de mi enorme cabeza
se columpiaba el piojo sabio.
Vivíamos juntos;
ella con sus anécdotas,
sus pendientes
sus piernas,
sus labios,
sus sonrisas
y yo con el contenido irracional
hasta el fondo de los zapatos.

González Alonso

Puerta de mayo

¡Ay, romancero viejo!
Cuando perfuma tu amor
el lirio,
agua de mayo.

¡Ay, bien tan deseado!
Cuando renueva la vida
el día,
los mozos pinan los mayos;
en sus puntas los tesoros
tocando el cielo
¡ay, noche! ¡Ay, del amor los regalos,
suspiros de los negrillos,
de tu corazón suspiros,
de mis suspiros el llanto!

Que por mayo era por mayo,
que era por mayo.

González Alonso

Indignados

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     Otra vez el pulso de la vida; jóvenes
     alzados a la voz y la palabra.

Bajan a la calle
y arrastran por las plazas la obscenidad
y la vergüenza, y se rebelan contra el César
y ponen nombre propio a la especulación
y el robo y el expolio
y elevan en las manos un mar airado de oleajes.

Si descubrieron su condición de esclavos,
si se ha levantado huracanado el aire
hasta los rascacielos de todos los poderes
y hechos océanos que tiemblan
la inteligencia anida en sus miradas
y se arracima su ánimo en acciones
liberadas del miedo,
¿quién detendrá su avance y su protesta?
¿quién cercenará la revolución en flor?
¿quién pretenderá detener el pensamiento,
quién acallar la verdad, confundir las palabras,
engañar la esperanza?

Son jóvenes, orfebres de la libertad
y son llaga y presente
que se reivindica y abre las ventanas a la luz
y desbrozan sombras y estrellas en la noche
otra vez
alzados a la voz y la palabra;
el pulso de la vida.

González Alonso

Hace algún tiempo, cuando el movimiento de los indignados se inició y tras presenciar algunas de sus asambleas  en las calles y participar en sus manifestaciones,  escribí este poemita. Hoy, con la desaparición de Stéphan Hessel  y  José Luis Sampedro, los jóvenes octogenarios y lúdicos que dieron origen al movimiento con su voz alta y clara y su pensamiento libre, y como homenaje a ellos y reconocimiento a la lucha del  movimiento 15 M y la de tantas personas en el mundo, he querido publicar estos versos. Poca cosa para tan gran desafío; pero vaya con ellos la esperanza en la capacidad de la sociedad civil y civilizada frente a los poderes económicos y políticos y su ambición desproporcionada que causa tanto dolor y tanta injusticia. La papeleta es resolver si se conseguirá un mundo mejor, más igualitario y más libre. Suerte y salud.

Esperaré despierto

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Esperaré despierto el canto del cuclillo
en las encinas, y sabré que es primavera.

Despierto
espero
mientras el día llega
derramando el silencio en bocanadas de pez,
branquias abiertas
a la agonía del aire.

La negrura líquida del agua de la lluvia
persistente, no oculta la eventual aurora. Veo correr
aterida la luz, persiguiendo, tal vez, el vuelo
de una mariposa, infancia a salvo del tiempo
y sevicias de una memoria
como astilla clavada entre las uñas.

Siempre invierno y aliento de lobos en asagüeiros*
sobre la nieve tendida. Frío y miedo
del hambre entre los ojos
que no pueden dejar de ver.
Y este temblor que es carne dolorida
en su desnudez de besos.

Pasan las sombras por las esferas de las horas
en el péndulo del reloj
y me siento muy cansado, como si mis brazos empujaran
inutilmente hacia el alba.

Por eso esperaré despierto
el canto del cuclillo en las encinas
cuando el viento levanta la niebla entre las ramas,
cuando se visten las novias para el día,
y sabré que otra vez es primavera.

González Alonso

*Asagüeiro.- en leonés, el aullido lastimero o canto quejumbroso del lobo.

 
 

Infortunio

Foto: PARDO DE VAL.- La vieja negrilla- Plaza de Sto Domingo en la ciudad de León

Ya no sientes el aire que brizaba los negrillos;
languidecen con sarmentosas ramas
en medio de la primavera. Secas, también, sus raíces,
son atalaya de la muerte, frágil clamor de sombras
que la claridad del día desparrama por el suelo.

¡Cómo se resisten a los ojos
estos paisajes de olmos ennegrecidos,
de aullar de perros y lampares temblando su luz
en las tinieblas! Pero si el infortunio entró en la casa
de tu patria, casa de judas y casa
de los justos,
sólo las lágrimas alimentan ya tu aliento.

Dime si acaso no es triste este destino,
si no debería alzar la indignación en apretado puño
o si cabe la ira antes que las palabras,
aún después de entregadas
al imaginario del olvido
y la amarga tarea
de entonar epicedios.

González Alonso

Puerta de marzo

                                                 Isla de La Palma (Canarias)

Puerta de marzo

Las vides se desvisten
en la poda

y los narcisos
abren puertas a la primavera;
lo saben las primeras golondrinas,
lo sabe la veleta
que ni dos horas se está quieta,
lo sabes tú, lo sabes tú
desvistiéndote de invierno
y sombras
y de noches;

aguamarina de mis ojos
son tus días
cada día, cada día;

cada día
una promesa.

Julio G. Alonso

Villanella sin caballeros andantes

No hay caballeros andantes,
orlandos, sanchos, quijotes,
que venzan a estos gigantes.

Entre tantos ignorantes
presumiendo de machotes
¡no hay caballeros andantes!

Ni habrá hombres tolerantes
en todo el orbe que acotes
que venzan a estos gigantes.

Por más que en versos lo cantes
y escribas, pongas y anotes,
¡no hay caballeros andantes!

No pueden ser los pedantes
de ínsulas, istmos o islotes
que venzan a estos gigantes.

Contra dinero y mangantes,
políticos, sacerdotes,
¡no hay caballeros andantes
que venzan a estos gigantes!

González Alonso
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Post Scríptum.-  Transcribo aquí las notas dejadas a pie de la primera villanella publicada en este cuaderno: Quien del amor no se cura. Espero que este nuevo intento os guste y anime a alguien a practicar esta clase de estrofa.
 
La villanella es definida como una de las estructuras más complejas de la poesía. Forma parte de las composiciones con estribillo y su origen se remonta al Renacimiento, naciendo de las canciones, la danza  y el folclore italiano de la época. Tuvo mucho éxito entre los poetas ingleses y también es llamada villancico porque a menudo trataba temas pastoriles con un lenguaje sencillo. La dificultad de la villanella radica en conseguir un buen dominio de la forma y a la vez proyectar sentimientos profundos.
La villanella está formada por 19 versos de arte menor, octosílabos, de rima consonante. Los 19 versos se distribuyen en cinco tercetillos y una estrofa de cuatro versos de cierre. En su desarrollo hay que utilizar el primer y tercer verso del tercetillo de apertura en las estrofas siguientes; hay que hacerlo de forma alterna para cerrar los cuatro tercetillos restantes y estos dos versos formarán, a su vez, el cierre de la la última estrofa formando un pareado. Dejo la estructura en la que los números indican el número del verso (todos son octosílabos) y las letras el orden de la rima:

1a,2b,3a  –  4a,5b,(6)1a  –  7a,8b,(9)3a  –  10a,11b,(12)1a  –  13a,14b,(15)3a  –  16a,17b,(18)1a,(19)3a