vae victis.- ¡Ay de los vencidos!

.

La alambrada.Vae victis!
Ad futuram memoriam

Hay un grito de bocas y de tierra,
una bruma de nombres, camposanto
de los pueblos de España, amargo llanto
del largo tiempo que el olvido encierra.

Y no hay vega, ni páramo, ni sierra,
otero o río que en su voz y canto
calle en grito la sangre o grite tanto
que ahogue el crimen que en su seno entierra.

¡Míra hoy las manos a la tierra dadas
en besos que la tierra presentía
grano a grano en las penas sepultadas!

¡Míra nacer allá donde moría
con luces, ay, en sombra amortajadas,
la memoria hecha hueso o poesía!

González Alonso

Fosa de Villamayor de los Montes (Burgos) julio de 2004.El paredón..Los vencidos.

París

   Museo de Orsay.-París

No puedo escribir París.  París no podrá ser nunca un poema,
sino el mundo,  hembra de pechos negros,
falo erecto en hierros sobre el Sena
que remueve sus aguas y sus pólenes.

Abre su luz París en pétalos de labios,
en besos húmedos y trenes suburbanos;
las calles multiplicando los ecos de Babel,
el gótico en volteo de campanas
y la belleza espontánea y natural,
cautivadora
en la mirada de la joven
y el saludo fugaz de su sonrisa.  París es grito
de alameda, Panteón de murmullos ilustrados,  l’amour l’après midi,
catedral de incienso.

No puedo escribir París; sólo razón, filosofía, barricada
de jóvenes airados, años repitiéndose a sí mismos
e interminable abrazo,  futuro,  espejo
en el que encontrarnos siempre
con el alma desnuda.  Si no puedo escribir París
escribo el mundo.

González Alonso

*Del libro  «Lucernarios» (Editorial Vitruvio.- Madrid, 2016)

La ecuación de la esperanza

Invierno.- Fotografía de Alfredo García ÁlvarezPrimavera.- Foto de Alfredo García Álvarez

Duerme la tarde en el jardín silente;
entre rumores de agua de verano
sueñan horas del aire que, serrano,
da apacible frescor al sol ardiente.

He llegado hasta el borde de esta fuente
de la edad, pretendiendo siempre en vano
alcanzar su frescura con mi mano
o que deje sus besos en mi frente.

Quizás será el otoño la ternura
de cantarines sones desvestida
y en colores mostrada su hermosura;

O amor será, tal vez, la noche obscura
del invierno que en nieves dé a la vida
la vida en primaveras de agua pura.

González Alonso

Verano.- Foto de Alfredo García ÁlvarezOtoño.- Foto de Alfredo García Álvarez

Bilbao, en once versos y dos poemas

.

.       

.

Acróstico de Bilbao

Bebes la noche húmeda, convulsa,
incierta y vacilante,
libre;
bogando en sueños como mares sueñas,
ausente ya de barcos, eres bancos, catedrales
o puentes o museos o algas de tu nombre.

Bilbao breve

No temas durar.     Resiste
Bilbao
la pisada del tiempo
y álzate en ola de lluvia al cielo
gris de tu  ría.         No temas.

González Alonso

.  .

Poema publicado en el libro «Lucernarios» (Ediciones Vitruvio, Madrid-2016)

De azul me gustas

"Aeromoça" de Ana Patricia Almeida (en flickr, 19/10/08)

Azulito el vestido por la rodilla
de azul me gustas,
sin preguntar los años buceo en la mirada
tus ojos
claros
azules en tu risa

¡ay, niña!
risa de azul, el vestido en el aire
y el aire brisa
pasas como la alegría pasa
ligera
por la vida

y te posas
azulito el vestido
por la rodilla
en alas de mariposa, tacto
de aire, azul
de brisa
me gustas de azul;
tus ojos claros, los labios
rojos
como incendios de besos
apagándose
en el fuego de tu boca, sueños
de azul cuando llegas
pasas
y el aire empuja
en retamas y monte la fragancia avariciosa
de tu cuerpo
niña
cuando llegas y pasas azulito
el vestido
por la rodilla
me gustas de azul
azul
de azul
me gustas.

González Alonso

Aburrimiento

Aburrimiento ante el periódico*Mosca al borde del plato*Pintura de Ángelo Bronzino (Florencia, 1503/1572)

Dos veces pasó la mosca; volaba el aire
pegajoso y plomizo de la estancia
a la hora de la siesta
y se quedó, mancha negra, en el techo
envolviéndolo todo
con el silencio pesado de los espejos, las manos,
la tacita de café sobre la mesa,
los sueños entre los párpados y las horas analógicas
del reloj de pared.

Las páginas de los periódicos reposan sus titulares
obscenos,
callan los pájaros y el sol se estrella
contra las fachadas.

Nada anunciaba nada nuevo. La mosca, muda,
llenó el aburrimiento de silencios grotescos. Se vaciaron
las palabras
de los libros,
la música sonó en campana de vacío;
tampoco, entre el sopor, se movieron las ideas
o un gesto, un dedo, ni dedal, un pelo,
una pata
de silla o de mosca, una musaraña.

Cuando la mosca vuela dos veces
llega el aburrimiento de las cosas.

Julio González Alonso

Mosca doméstica

El magosto.- fiesta leonesa de la recogida de las castañas.

El magosto concita la alegría
en torno a las hogueras y la noche
donde son las castañas un derroche
otoñal en colores y ambrosía.

Recogen los castaños en la umbría
el eco quejumbroso de un reproche
y un beso que el amor pondrá de broche
antes de que despunte el nuevo día.

Y asándose castañas en la hoguera
y aunándose las gentes en su torno
surge la fiesta alegre y verdadera;

sin más contemplación ni más adorno
que el humor y la risa harto ligera
y fresca que se extiende en el contorno.

Julio González Alonso

En las tierras del viejo Reino de León y en las provincias de Zamora, Salamanca y León, la fiesta de la recogida de las castañas recibe el nombre de Magosto. Se celebra en torno a estas fechas de Todos Los Santos y el Veranillo de San Martín. Es una fiesta que se hace en casi todos los lugares donde abundan los castaños y cuando estos son comunales todos los vecinos participan en la recogida y posterior reparto de las castañas en medio de la celebración del magosto, generalmente acompañado de música, sea gaita o dulzaina, saltos en las hogueras y compartiendo también el orujo. No era infrecuente la ocasión de iniciar noviazgos entre los jóvenes al calor de las hogueras y del orujo, el olor de las castañas,  animados por la música y  tentados por la oscuridad de la noche. O sea, lo de toda la vida. Os dejo algunos enlaces en los que se puede seguir esta costumbre leonesa en diferentes localidades; en cada uno de ellos no dejaréis de encontrar alguna curiosidad sobre esta fiesta:  BIERZO .- EL CORREO DE ZAMORA .- COLEGIO RURAL «ERIA JAMUZ»  .- COMUNIDAD LEONESA  .-PUNTO CAÓTICO  .- EBIERZO.COM- EL MAGOSTO DE BALBOA  .- AYUNTAMIENTO DE LEÓN  .- DIARIO DE LEÓN  .-  LA MURGA DE NITO  .- MI MÁGICO LEÓN .- BÉJAR (SALAMANCA) Nota: Este soneto fue convertido en canción por Paco Mallada y podéis escucharlo en : http://argayo.get-ctrl.com/#/music/magosto ¡Que lo disfrutéis!

La condición de ser Don Juan

Donde lo veis tan ufano
y bravucón con la espada,
conquistando a la casada
o a joven que tenga a mano,
no es más que en el lance vano
del desaforado intento
de verse gloria y portento
un hombre harto infeliz
preso de sí en esta lid
vacía de sentimiento.

Es triste, pues, la figura
de este don Juan de teatro
que simula un garabato
machista sin compostura;
tan preso está de su ego
que sin a la vida apego
vive al borde de la muerte,
demostrando de esta suerte
ser en vida y amor, lego.

No hay infierno que merezca
un hombre de esta calaña
huero y vacío de entraña
que es, aunque no lo parezca,
pretexto para que crezca
la imagen del burlador,
torpe, vil y castrador
del humano sentimiento
llegando en su atrevimiento
a matar su propio amor.

¿Pues qué, presumir podéis,
cabe esperar de un matón
que desprecia la razón
aunque la razón le deis,
si de todo cuanto veis
hace de la ofensa alarde
y el ofendido así guarde
recuerdo amargo del nombre
de un hombre que no fue hombre
e hizo todo mal y tarde?

González Alonso

El día 1 de noviembre, día de difuntos, es tradicional la representación del Don Juan Tenorio de José Zorrilla o El burlador de Sevilla de Tirso de Molina en los teatros españoles. Celebrando la fecha traigo aquí estas décimas o espinelas sobre la figura de Don Juan Tenorio que, en distintas ocasiones, dieron pie a controversias sobre el personaje, a favor y en contra, escritas también en esta estrofa tan teatral. De dichos duelos literarios traeré aquí algunos ejemplos en entrada aparte, todo ello como homenaje a nuestro teatro y como modo de celebrar esta festividad de los muertos según nuestra tradición, a la que se unen otros ritos populares y gastronómicos.

Si es hora de volver

El pinar de La Pola de Gordón (León).- Foto de Alfredo G. Álvarez

Ya es hora de volver a las riberas
y agua de tu niñez junto a los ríos,
torrentes de la edad, años de fríos
y adolescente amor de primaveras.

Volver a compartir las acederas
sobre los verdes prados en estíos
de parvas y de trillas y en bravíos
roquedales de fuentes manaderas.

Tú llamas y a ti vengo ensimismado;
me llamas y respondo a tus anhelos
con fervor y pasión de enamorado.

Si es hora de volver, sea a tus cielos
y a tus besos de escarcha y al alzado
sentir de tus sentidos y mis celos.

Julio González Alonso

 El estilo amoroso del soneto pretende subrayar el enamoramiento de la tierra que acogió nuestra infancia y del que no podemos desasirnos en nuestra vida, aunque ésta transcurra en otros territorios y otros paisajes. Se trata de una personificación mediante la cual el pueblo, sus montañas, ríos, estaciones, costumbres y peculiaridades se convierten en el objeto amoroso  al que se dirige,  pasado el tiempo, el amante, con las declaraciones  y los reproches habituales, dudas y miedos propios del lance amoroso. Un poema, en fin, de fidelidad al propio origen y de reconocimiento de las primeras emociones que ese amor nos suscitó en su momento y que conformaron nuestra manera de sentir, podría ser, ya de forma definitiva.

Paco Mallada ha convertido este soneto en un hermoso bolero que podéis escuchar en este enlace: Si es hora de volver.

 

La Pola de Gordón desde el Cueto.- Foto de Alfredo G. ÁlvarezValle de Arbás (León).- Foto de Alfredo G. Álvarez

Hypatia de Alejandría

                                         Hypatia de Alejandría.-Pintura de Charles William Mitchell

Cuatrocientas y quince vueltas había dado el sol
desde la encarnación del verbo, ¡ay dolor!,
vástago de Teón de Alejandría, el sabio,
hija de los números
y la razón
y la filosofía.

En tu verbo la ciudad aprende,
en tus enseñanzas crece. Por el ágora en tu voz
a Ptolomeo se oye y acuden las estrellas a tu mano
rendidas
en la cita
con los astrolabios.

Impregnando está la plomiza densidad del odio la túnica de tus asesinos
y a los ojos asoma el veneno de la ira; su razón de la fe
es sal en el agua
de tu fe de la razón,
por tu belleza incendiados los corazones, seducidas
por tu juventud las voluntades, Hypatia, ¡ay, mujer de hermosura
en la ancha libertad del mundo
tan grande como tu grave sabiduría!

Qué religión te persigue y alcanza con la furia de la muerte,
qué hombres temen la dulce insumisión de las olas
en los arenales de tus playas y alcanzándote
dan muerte ignominiosa
desatando en tu cuerpo la impotencia
de su espíritu bastardo.

Mas, decidme, ¡cómo cabe asesinar el aroma de las ideas,
la claridad de sus ojos,
la luz de la inteligencia alzada
sobre vuestro corazón  de esclavos!

Cuatrocientas y quince vueltas había dado el sol
desde la encarnación del verbo, ¡ay dolor!
El crimen ensombreció las calles de Alejandría.
Ni una más fue necesaria.

González Alonso

*Poema publicado en el libro «Testimonio de la desnudez» (Ed. Fundación Jorge Guillén – Diputación de Valladolid.- II Premio Nacional Treciembre, 2015)