Agua de junio

Laguna de Babia en León

Perla de agua en tu boca;
solsticio de los besos en los labios
y un frescor de deshielos en el pecho
son sed de amor que sacian tus deseos,
son pasión estrechada en tus abrazos
y son de tu querer
alba en la piel,
escarcha en fuentes que las janas guardan
mientras a la luna peinan
sus cabellos largos y sus largas penas

con sus cantos.

González Alonso

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Agua de mayo

La Angostura (Argentina) Lago Nahuel Huapi

Como agua de mayo
y colores en los campos
llueven los besos en los labios,
florecen en sonrisas los suspiros
de los enamorados.

Como agua de mayo
y una tormenta de presagios
cartas de amor y trenes y estaciones
y días de sol frío,
ay, del sí
y el no
los pétalos.

Como agua de mayo
este incendio de sueños;
los párpados cerrados
y el calor en la piel y las mejillas,
caricias en el tacto
estremecido,
ay, lágrimas
de mayo.

González Alonso

Carta devuelta

Después de aquel final sin despedida,
sin lágrimas ni adiós ni un sólo beso,
creí que los finales eran eso,
sólo el azar de una ocasión perdida.

Sin poder olvidarte y a medida
que el tiempo pasa siento más el peso
de aquel amor, más crece mi embeleso
y el alma se me abre en una herida.

No sé de aquel pasado lo que guarde,
sienta tu corazón o sea olvido,
vago recuerdo, anécdota inocente.

Tan sólo sé que nunca será tarde
llorar en mi dolor tu amor perdido
con la carta devuelta al remitente.

González Alonso

Agua de abril

La claridad del día y al extremo
de la lluvia
el suave sol,
abril, aguas mil. Paraguas
de abril, flores
de abril;
de abril los besos
y lágrima de abril,
de abril amores.

Qué aguas heladas,
qué ríos
por debajo de los puentes
de abril; qué sed
de tu boca, fuente
de abril
y vida
y una paloma blanca
en el alero del día,

abril,
abril y aguas
mil.

González Alonso

Cumple la noche

¡Pronto la noche cumple su promesa!
Los relojes apuntan al ocaso
y se detiene en sombras nuestro paso
temeroso. La luna que embelesa

en blanco resplandor, los sueños besa
y colma de presagios este vaso
de la vida. Serenamente acaso
sea la hora de partir. La mesa

levantar. Si a la noche vence el sueño
dormir en paz será nuestro destino,
soñar será ya sólo nuestro empeño

y con feliz sonrisa en nuestro ceño
vendremos, recorrido este camino,
a la muerte ofrecer nuestro desdeño.

González Alonso

 

Música

Aire pintado en notas. Pentagrama
que en invisibles sones trae al viento
la más honda expresión del sentimiento
y enciende del amor cálida llama.

Suspendido en el sueño que reclama
el sentido vibrar del instrumento
todo es fugaz como el fugaz momento
del aroma que extiende la retama.

Nace la música en acordes puros
con deleite de voces y compases
en celestiales melodías presa

capaz de derribar todos los muros;
y a la almena más alta que te alzases
se alzará en armonía que embelesa.

González Alonso

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Agua de febrero

Febrero de aguas abajo, ánfora
de vida.

Azul la amatista,
azul la violeta;
la mujer que te trae
de azul vestida;
cascadas derrumbándose
en las grutas,
vueltas

y peces en círculos
de agua pura.

González Alonso

Nota.- Febrero era el mes de la purificación en la Antigua Roma. Se representaba por una mujer vestida de azul con la túnica levantada y sujeta por la cintura que llevaba una ave acuática en las manos y en la cabeza una ánfora de la que salía abundante agua, símbolo de las lluvias. El mes estaba bajo la protección de Neptuno; el dios de las aguas está sobre una gruta formada por cascadas y llenas de peces, símbolo del mes. Según la tradición, la piedra de febrero es la amatista y la flor la violeta.

Los elementos anteriores son los que configuran el contenido del poema pensado para un calendario con el tema del agua en los diferentes meses. Un refrán, de los muchos del refranero: Cuando llueve por febrero, todo el año al tempero.

Aspasia de Mileto

¡Hija de Axioco, templa en la belleza
de tus labios el don de la palabra
y en tu hermosa oratoria la grandeza
de la sabiduría toda, labra!

Haz, Aspasia, que Sócrates acuda
a visitar el verbo de tu casa,
ramo verde en la mano y una duda
que al corazón o a la razón abrasa.

Portento de hermosura, gracia, ingenio
en un siglo de gloria para Atenas
a ti cabe, mujer, desde el proscenio
representar las más altas escenas,

que no ha de haber Pericles sin los dones
del encendido amor de tus pasiones.

González Alonso

Notas.- Sobre la figura de Aspasia, lo que se sabe y no se sabe sobre ella, lo que se discute y no se discute, etc. hay abundante información en la red. Puede servir Wikipedia: Aspasia de Mileto, la mujer del siglo de Pericles

Sobre el soneto inglés, composición en la que está escrita el poema, decir que su rima es consonante (coincidencia de vocales y consonantes a partir de la vocal sobre la que recae el acento de la última palabra de cada verso), consta de 14 versos distribuidos en tres serventesios y un pareado final. Su estructura:  ABAB  CDCD  EFEF  GG. Generalmente los versos son endecasílabos. Este es el modelo que adoptó y practicó William Shakespeare, pero existen otras variantes.

Paradoja de amor

Si es en la voz del viento
que un suspiro de amor el alma advierte
confieso lo que siento
si envidia de esa suerte
se acosta al lado el miedo de no verte.

Y de la misma guisa
que el miedo me atenaza con perderte
corre la misma prisa
otro miedo más fuerte
cual sería la dicha de tenerte.

Que es el amor tan raro
tan frágil e inconstante en su andadura
que necesita amparo
de celos y locura
que la ilusión sujete a la cordura.

De este confuso modo,
en oleaje de amor y de vaivenes
ya no encuentro acomodo
si del amor los bienes
son desgracia si tienes… y no tienes.

Julio González Alonso

La estrofa empleada es la lira. Fue introducida por Garcilaso de la Vega en el siglo XVI y es de origen italiano. El nombre lo toma del único poema en liras que compuso (Oda a la flor de Guido) y que contiene esta palabra en su primer verso: Si de mi baja lira / tanto pudiese el son que en un momento / aplacase la ira / del animoso viento / y la furia del mar y el movimiento…

La estructura, a base de versos heptasílabos y endecasílabos con rima conosnante es : 7a -11B- 7a- 7b- 11B. Cinco veros, según se ve, que encierran bastante dificultad y San Juan de la Cruz las llevó a su perfección. Aunque no es una estrofa muy usada, creo que merece un puesto importante en la métrica española.

En otro lugar de este cuaderno también pueden encontrarse las siguientes liras:     Postal de vida y de muerte