El diablo cojuelo.- Luís Mayorga, sobre la novela de Luís Vélez de Guevara.
Compañía Nacional de Teatro
Puesta en escena por Rhum & Cia.- Teatro Barakaldo, 18 de febrero de 2023
La novela satírica y moral de Vélez de Guevara, que carece de unidad, está escrita en diez trancos en los que un diablo cojuelo liberado por un estudiante de su encierro en una redoma de cristal le muestra agradecido a su liberador cómo era la vida íntima, con sus vicios y virtudes, de los habitantes de Madrid. Para ello, mágicamente, volarán sobre los tejados de la capital y levantándolos serán espectadores de las desnudas miserias y grandezas de las gentes madrileñas de toda clase y condición. El tema de Vélez de Guevara encuentra su eco en otras obras de la época, como el Guzmán de Alfarache, de Mateo Alemán o en Miguel de Cervantes y Francisco de Quevedo. La disección del cuerpo enfermo de la sociedad es una operación quirúrgica dolorosa, pero sanadora. Sabemos lo que somos y lo que deberíamos ser para ser mejores.
La novela clásica del siglo XVII será tomada por Luis Mayorga y apropiada para la escena por Rhum & Cia montando un espectáculo burlesco, de reflejos picarescos, con tintes esperpénticos y pinceladas surrealistas del teatro del absurdo para mostrarnos cómo pasan los siglos, pero los vicios permanecen. De manera grotesca y divertida, los actores -los muy buenos actores y músicos- tienden un puente entre el teatro barroco y el mundo de los payasos cuando un grupo de ellos decide trascender su vida artística interpretando una obra clásica que demostrara a sus descendientes su valor y capacidad como artistas. Así, el empeño por llevar la obra a escena les hace descubrir sus posibilidades, limitaciones, vicios y virtudes, pasando a ser los primeros en convertirse en objeto del diablo cojuelo. Y en el envite, los espectadores serán investidos a su vez de becarios (que pagan, pero aprenden) y convertidos necesariamente en coprotagonistas y víctimas del diablo cojuelo. A lo largo de la representación de este retablo colorista se oirá pedir justicia en varias ocasiones, una constante gritada y exigida a través de los siglos y, como resulta innecesario resaltar, todavía no resuelta. Sigue leyendo
Búho
texto y la incorporación plástica de la luz y las sombras, la música, la expresión corporal y el manejo del espacio como reflejo mental de la realidad de la amnesia. Todo ese conjunto de proyecciones, efectos especiales y acción plasmada en el escenario que nos deja oír el grito de la silenciosa voz de la mente es, sin duda, el tercer personaje de Búho. Los otros dos serán Pablo y su confusa ausencia de recuerdos y el terapeuta que tira del hilo y arroja la cuerda a la que poder agarrarse para salir a la luz.
Cornudo y apaleado.- Andanzas y entremeses de Juan Rana
Pueden muy bien considerarse piezas desenfadadas que nos sorprenden y recrean desde el género español de la picaresca la manera de pensar, actuar y comportarse las gentes de los siglos XVI y XVII. Reírse de uno mismo a través de personajes como Juan Rana es la mejor forma de ejercer la crítica social en la que confrontar el modo de vida de las clases sociales desfavorecidas al lado de la nobleza, la burguesía emergente y el clero. Personajes de unos y otros estratos sociales se entremezclan en las historias en las cuales las desdichas y miserias del pueblo llano señalan con dedo acusador el abuso de poder ejercido desde los privilegios de las clases sociales dominantes que, de modo fatalista, defendían unos presupuestos en los que se asentaba como verdad inmutable de carácter divino la existencia y permanencia del orden social establecido.
Las desventuras de Arlecchino.- Carlo Goldoni
El argumento de “Las desventuras de Arlecchino” es simple; Arlecchino o Arlequín, es un sirviente al que le ocurren toda suerte de desgracias, robos, golpizas, engaños, enredos y falsas denuncias que lo llevarán a prisión. Tras los diferentes incidentes sufridos y estando al servicio de un burgués filántropo y con problemas familiares a los que Arlecchino se ve forzado a remediar sin conseguirlo, todo se resolverá felizmente para él a quien el altruista burgués reconocerá su buena intención y mejor corazón.
Villa y Marte
La cuestión que comentaremos ya es conocida de otras representaciones emblemáticas de Ron Lalá, como
PRINCIPIANTES.- (De qué hablamos cuando hablamos de amor).- Raymond Carver
Para entrar en contexto. La obra Principiantes es la adaptación teatral del texto narrativo “De qué hablamos cuando hablamos de amor” del estadounidense Raymond Carver, publicada en 1981. Cuatro personajes formados por dos parejas, una más joven, la otra más madura, comparten una tarde de larga conversación, discusión, confesiones, terapia, expresión de frustraciones, anhelos, convicciones, dudas, seducciones y otras aristas del amor a lo largo de la tarde y la luz cambiante que parece ser reflejo del tono emocional del ambiente que se va creando en la casa. Como elemento desinhibidor el alcohol será el disolvente de las defensas y censuras personales para desatar los sentimientos y transgredir las barreras morales y las respetables buenas formas. Es decir, a mayor cantidad de alcohol ingerido, mayor vehemencia y agresividad de las formas y dureza de los planteamientos.
Luces de bohemia
Hablar de “Luces de bohemia” y de Valle Inclán, volver a poner de relieve tanto el valor de la pieza teatral como el de su autor, insistir en lo magnífico de esta amplia pasarela de cuadros esperpénticos de la España de 1920 en el espacio de las veinticuatro horas en las que transcurre la acción, perderse en el apasionado elogio y sorpresa renovada del teatro de Valle Inclán, nos privaría de comentar y valorar el trabajo del cuadro escénico, la dirección y el montaje que nos ofrecen esta obra sobre el escenario. Y no sería justo. Porque, por muy buena y consistente que resulte ser una obra de teatro, si la interpretación de la misma no se encuentra a su altura, todo resultará ser un fiasco. Cuando una extraordinaria pieza teatral nos llega de forma convincente y nos descubre sus virtudes es que detrás hay un elenco artístico también extraordinario. Y más extraordinario cuanta mayor dificultad entrañe la puesta en escena.
Pabellón 6 de Bilbao. Los matices de los personajes principales, la interpretación del resto de actrices y actores metiéndose en diferentes papeles dándoles con acierto vida a los personajes, el funcionamiento del coro, la acertada coreografía, las luces y el sonido, todo, resultó impecablemente trabajado y puesto al servicio de la mejor interpretación de esta exigente obra.
Fake. Trampantojo.
Digo, o repito, que la idea o el conjunto de ideas con que se aborda el desarrollo de la obra para articular su montaje es bueno, interesante, incluso diría que brillante. Digo, repito, que su materialización se empobrece a partir del abuso continuado de los recursos.
LA ZARANDA
Detrás de una bandera ajada y polvorienta, los protagonistas, salidos de sus tumbas, se debaten en un duelo por su propia razón de haber vivido, donde caben las contradicciones, las actitudes encontradas y las traiciones, pero permaneciendo siempre juntos por la obligada necesidad de resistir a un enemigo que nunca aparecerá y que serán –al fin- ellos mismos.
Teatro de títeres.- Sala BBK de Bilbao
Digámoslo también y vaya por delante, la compañía Anita Maravillas no sólo entiende y domina el arte teatral de las marionetas, sino que le aporta un estilo personal y único que se corresponde con una expresión artística en la cual la belleza y la plasticidad del trabajo de títeres se traduce en un lenguaje poético de extremada sensibilidad para contar una historia. Tampoco es ornamental ni gratuito el contenido de esa historia; nos pone ante la realidad del mundo para descubrirnos y señalar los aspectos dolorosos y los obstáculos que impiden la felicidad. Porque no hay posibilidad de ser felices en un mundo injusto basado en la violencia de la explotación y las desigualdades sociales que atentan contra la dignidad de las personas.
Es, lo comentado en el párrafo precedente, la conclusión y el aprendizaje de una persona adulta; ante el mismo espectáculo el público infantil descubrirá otros matices y aprenderá las mismas cosas, pero vistas con otra mirada. Algo no estaba bien en el monte donde había lobos y peligros; algo no estaba bien en la fábrica donde las mujeres que cantaban no se sentían contentas con lo que les pasaba, fue -más o menos- la conclusión de una niña de seis o siete años asistente a la representación.